El hecho de que el británico Peter Morgan haya escrito esta obra de teatro, sólo destaca su importancia histórica que sobrepasa fronteras. En esta ocasión Ron Howard (A Beautiful Mind) es el encargado de llevar a la pantalla su adaptación, que no resulta extraño, es un éxito rotundo debido a la calidad de la puesta en escena. La película es narrada en manera de documental y en retrospectiva. Esto la hace por demás comprensible pues se enfatiza en llevar a la mano al público que no está familiarizado con el tema y a las nuevas generaciones para las cuales Vietnam es una guerra más.
La película se centra en como David Frost (Michael Sheen), un anfitrión de un programa de televisión, decide dar un giro a su carrera haciendo la entrevista al personaje más controvertido del momento, Richard Nixon (Frank Langella). Sin embargo su empresa no es sencilla, pues debido a su poco crédito como periodista, los patrocinadores no apoyan de manera suficiente y ve en peligro esta odisea. Siendo una adaptación teatral, el 90% del peso de la película se centra en los dos personajes principales y por supuesto su complejidad se eleva al darle una relevancia extrema a los diálogos.
Los diálogos son complejos y hay que seguirles de cerca la pista, pues la cantidad de información que se le arroja al espectador es impresionante, haciéndola un largometraje de periodismo puro. Debido a ello no se puede evitar la comparación con "All The President's Men" (1976), pues es un género que no vemos muy a menudo (ni mucho menos referidos a este periodo histórico en particular).
Pero sin lugar a dudas, el momento culminante de la obra, las entrevistas, es el más complejo y el mejor logrado. Las actuaciones de ambos cumplen el objetivo de manera soberbia. Langella presenta a un Nixon tal y como se le recuerda (fuerte, cínico, astuto), mientras que Sheen muestra a un Frost tímido y a la deriva.
Por supuesto que ambas actuaciones están a la altura y a pesar que Langella (Starting Out in the Evening) ha sido el más reconocido, no se puede hacer menos de ninguna manera la Sheen (Blood Diamond). El reparto de igual manera brilla aunque sea de manera discreta (pero efectiva). Mención especial para Kevin Bacon (Mystic River) y para Sam Rockwell (Snow Angels) al interpretar a los dos personajes que más influyen en el rumbo de las entrevistas (con Nixon y Frost respectivamente).
por Jalex
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