Cuando uno ve el título del debut fílmico de Brandon Camp, uno se imagina una historia romántica donde el amor hará su aparición en la vida de dos personas que ya se habían rendido por conseguirlo (algo así como la línea más gastada del género); pero no, grave error de quien piense ello porque la decepción será tremenda.
Ya lo hizo Proyas en este año con la controversial 'Señales del Futuro (Knowing)'. Mezclar géneros está de moda y, ¿porqué no hacerlo desde este nuevo ángulo?. Si la comedia romántica no es suficiente, ¿qué pasará si añadimos al crisol un poco de melodrama y algunos capítulos de libros de autoayuda?
Los resultados saltan a la vista, una comedia-melodramática-romántica que busca llegar al espectador a través de historias conmovedoras sobre aquellos que han perdido a algún ser querido. No es que esté en contra de ello, pero si se tiene que estar en contra de buscar llegar al corazón del espectador por medio de discursos gastados sin ninguna causa justificada y sin llegar a ningún lado con ellos. Aunque sin quererlo, el director ha puesto sobre la mesa algo verdaderamente controversial durante no más de 5 minutos, que es como todos estos productos de autoayuda sólo se alimentan del dolor y de la desesperanza de gente que con tal de no sufrir les da su dinero por respuestas evidentes o falsas.
Tal es la importancia que se le da a un hombre que es perseguido por sus fantasmas (Eckhart), pero que ayuda a los demás que muy pronto nos olvidamos del desdibujado papel de Jennifer Aniston 'Una Pareja de Tres (Marley & Me - 2008)' quien a pesar de su encanto y talento no puede sacarle jugo a una fruta seca. Tanto así que cuando el amor finalmente sucede, no nos enteramos del todo, es tan frío y tan distante como esa ciudad dónde se lleva a cabo la historia que es sólo utilizada en dos escenas en casi dos horas de tiempo efectivo.
por Jálex