Rob Letterman y Conrad Vernon son los encargados de llevar esta nueva incursión de Dreamworks. Ambos directores tienen un buen camino recorrido y se nota en el producto entregado, sobre todo en el ritmo y la realización de los personajes.
Dreamworks ha apostado por una línea por demás loable, desafiando lo establecido y mostrándonos siempre un grupo de anti-héroes (Shrek) con humor sarcástico y alta ironía. Esta película no es la excepción. Monsters vs Aliens aplica la misma fórmula del ogro enojón pero ahora enfocándose en un grupo de Monstruos por demás sui-géneris.
Y es que el humor está por todos lados.
No sólo son parodias de películas de destrucción del mundo, invasiones alienígenas y monstruos, sino que además suma una crítica por demás ácida a los valores preestablecidos. Tal vez aquí esté uno de los puntos que la vuelve una película que no es del todo apta para los niños. Para apreciar todo este humor se debe de haber visto al menos un puñado de películas del género y sobre todo mantenerse al tanto de películas de superhéroes (muy de moda en estos tiempos) sin las cuales la cinta pierde todo sentido de crítica. Además, se hacen referencias a muchísimos artefactos y tecnologías que resultarán desconocidos para el público infantil (como el efecto funk de un teclado digital).
La historia está por demás gastada y si podemos soportarla, es porque comprendemos que es sólo una guía para que el grupo de monstruos y de humanos (increíblemente) nos entreguen rutinas que a pesar de pecar de previsibles, son un deleite por la frescura con la que se presentan. Tal vez sólo tenga un bache tremendo cuando se intenta explorar el lado humano de Gigantica, dónde la película raya en lo cursi y rompe con el ritmo. Sin embargo esto no le impide retomar el impulso del principio al final del largometraje y terminar de manera por demás entretenida.
Los efectos 3D la hacen un completo deleite. No es de extrañar que la película fue filmada para este formato sin importar que se pierda esa experiencia dónde las salas no cuentan con esta tecnología. Cada detalle en 3D es magistral y es de esperarse que muchas de las secuencias graciosas suceden en el fondo de la acción principal. Este es otro acierto, pues es necesario estar atento a esos detalles que sin el efecto 3D se pierden de manera sencilla.
Un desacierto claro es el diseño de los personajes. Fue un error tremendo la aparición de ciertos monstruos que no son agradables por más que estén peludos y coloridos. El público (sobre todo el infantil) tiene un mal rato con ellos y es inevitable que más de uno estalle en llanto en ciertas escenas que son simplemente desagradables (claro que depende del niño).
'Monsters vs Aliens' crítica, parodia y efectos 3D para salvar al mundo.