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'Pacific Rim': Dos críticas por el precio de una

Vía El Séptimo Arte | 9 de agosto de 2013 a las 13:30 | Por elseptimoarte

Valoración: 8.3/10 (63 votos)

Pulsa en uno u otro lado de la imagen para acceder directamente a cualquiera de las dos críticas.
Donde luchan los monstruos

Señoras y señores; damas y caballeros, bienvenidos a la Grand Arena de Anchorage. Les pedimos, por favor, que tomen sus asientos y que desconecten sus teléfonos móviles: el espectáculo está a punto de empezar. El programa de hoy, que les recordamos que es apto para toda la familia, empezará con una breve introducción; un impresionante repaso histórico de la sangrienta rivalidad entre nuestros gladiadores favoritos. Reviviremos los espantosos episodios de San Francisco y Manila e indagaremos, muy brevemente (y por imposición de las autoridades) en los extraños fenómenos registrados en las profundidades del Océano Pacífico. Un pequeño descanso antes de pasar al plato fuerte de la noche. El evento principal, aquel por el que ha estado ahorrando durante los últimos meses: el combate del siglo.

La batalla que tanto tiempo llevábamos esperando. Se acabó el mirar continuamente al reloj del fin del mundo, pues los contendientes, todos ellos en pleno estado de forma, ya aguardan ansiosos en sus posiciones. En la esquina roja, con 79 metros de altura, 1980 toneladas de peso y cinco aplastantes victorias consecutivas en su hoja de servicios, el terror de la costa oeste de los Estados Unidos, el huracán metalizado, una de las más valiosas perlas del Jaeger Team... Gypsy Danger! En la esquina de color azul, y en representación del equipo Kaiju: Knifehead! El aspirante de categoría 3 más grande que jamás hayan visto. Conocido popularmente por los pescadores de los mares helados como el ''tsunami de Alaska'', este monstruo surgido de las profundidades de la Tierra hará todo lo posible para revertir la desastrosa dinámica derrotista en la que lleva sumida su especie desde hace meses. Tanto un luchador como el otro saben que la única norma vigente será la del ''último-hombre-en-pie''. Ganará quien sobreviva al otro, sin importar las armas, artimañas y ayudas externas de las que haga uso. Por cierto, la organización no se hace responsable de los destrozos ocasionados por el espectáculo. Una vez aclarado esto: Ladies and gentlemen... let’s get ready to rumble!

Showtime. Que no confunda el tono épico con el que haya podido venderse el producto. La mística epopeica realmente está presente en 'Pacific Rim', sin embargo ésta se encuentra en las antípodas de la que pregonan gurús como, por ejemplo, Christopher Nolan. Seriedad la justa. De lo que se trata aquí es de servir a un propósito tan sencillo como noble y, en esencia, puro: el de hacer que el circo de tres pistas sea, si cabe, todavía más impactante, más colosal, más impresionante. Guillermo del Toro se desquita del maleficio que venía cebándose con su carrera desde después del estreno de 'Hellboy 2: El ejército dorado', su última película hasta la fecha. Tras aproximadamente un lustro rebotando de un sitio a otro, se sacude los fantasmas (en forma de problemas legales, rodajes marcados por fatalidades de todas las índoles, cancelaciones traperas por supuesto solape entre proyectos distintos...) que le acosaban de la única manera que a estas alturas podría considerarse como ''satisfactoria'': a lo grande.

Tanto como todo lo que implica el muy ilustrativo (una vez analizado en detalle) título 'Pacific Rim', sorprendentemente -y afortunadamente- exento de traducción garbancera para nuestro territorio. Este anglicismo corresponde al término usado para referirse a todo el territorio, que no es precisamente pequeño (continentes, archipiélagos, países, ciudades y un larguísimo etcétera), bañado por el Océano Pacífico. Navegando por esta inmensa masa de agua, a Guillermo del Toro se le reactiva (si es que alguna vez le dejó de funcionar) el chip aventurero-explorador, con que decide hacer parada en cuantos puertos se crucen en su itinerario y asimilar todos los inputs que allí se le presenten. Desde las soleadas playas de California le llegan las inconfundibles grandes magnitudes hollywoodienses; de las cálidas aguas de su México natal importa la marrullera y muy lúdica lucha libre, en la que parece que todo vale; mientras, en los mares libres de ballenas de Japón, se deja empapar por las holocáusticas olas propiciadas por la adoración profana a un particularísimo Olimpo poblado de divinidades con exoesqueleto de acero.

Así es el retrato robot de la bestia, suficiente para hacerse a la idea de por dónde y cómo nos va a atacar, pero al mismo tiempo no todo lo acurado como para poder predecir con exactitud todos sus movimientos. Y es que identificar y contabilizar las series, películas, libros, cómics, videojuegos y novelas gráficas sobre los que se levanta esta película es casi como ponerse a contar las gotas de agua que componen el Océano Pacífico. Será, tal vez porque el híper-prolífico (en todos los niveles) país del sol naciente se lleva la palma a la hora de proveer influencias. Ultraman, Mazinger Z, Godzilla, Gamera, EVAs, Ángeles y, como suele decirse, ''muchos más''. Rarillos de todo el mundo, regocijaros, ésta es la película que os merecíais, la que hará enarbolar por todo lo alto el orgullo nerd que, en mayor o menor medida, reside dentro de cada uno (no en vano, ya es parte de la intra-historia twittera la entusiasta reacción de Hideo Kojima, tras salir de su primer, y probablemente no-último visionado). En este sentido, la primera conquista de del Toro consiste en la nada fácil labor de erigir, en medio de la sala de proyección, un templo marciano cuyo barroquismo arquitectónico se oculte detrás de una fachada relativamente (sobre todo por lo que cabía esperar a priori) libre de filigranas. La aglomeración convertida en pura fluidez.

Llegados a este punto, y por insistente petición de las autoridades, no está de más recordarle al espectador que, mientras pierde el tiempo leyendo, una inmensa brecha ubicada en el fondo del mar conecta dos mundos teóricamente destinados a destruirse el uno al otro. Una vez puesta sobre la mesa la mayoría de antecedentes (como se ha dicho, es técnicamente imposible detenerse en todos), ya puede pasarse a hablar del principal rasgo distintivo de 'Pacific Rim', que es a la vez su principal -y obligadamente arriesgada- apuesta para alcanzar el éxito: su naturaleza bidimensional. Consciente de que con estos referentes la conquista de la taquilla (no olvidemos que estamos hablando de una superproducción) es poco más que una quimera, buena parte de los esfuerzos del cineasta mexicano (que contrariamente a lo que apuntarán sus detractores, no sólo se vuelcan en el, por otra parte, asombroso, como cabía esperar, diseño de producción) se focalizan en tratar de conciliar y complementar las dos caras que, por capricho y por pura necesidad, se muestran al público.

Así, la mejor manera de sintetizar la propuesta de 'Pacific Rim' es la de dibujar una criatura con la estructura interna del clásico ''mecha'' nipón (en su vertiente más descaradamente Serie B), pero con el empaque de lujo de los mejores manga / anime. Lo mismo que un robot gigante con el cerebro de Kamen Rider y las armas más avanzadas de la corporación Nerv. Supongamos que Shotaro Ishinomori y Hideaki Anno se fusionan, bajo la atenta mirada de un extranjero plenamente conocedor de la causa, en pos del ennoblecimiento del tokusatsu. La lástima es que en este logrado proceso de lavado de cara no se haya logrado la universalización del ''género''. Para entendernos, ¿es lo nuevo de Guillermo del Toro una sólida Meca para su target? Sin duda. Lo que está por ver es si el espectador ''profano'' va a salir del cine con la misma sonrisa que la de su amigo el friki.

En este sentido, y siguiendo con el estudio de la anatomía bicéfala del filme, a pesar de que Travis Beachman y del Toro describan y respeten unas reglas de juego lo suficientemente atractivas como para ''terraformear'' un universo entero (que por si fuera poco tiene las puertas abiertas a futuras entregas), la verdad es que, al menos de momento, los refugios para la audiencia poco iniciada / predispuesta, son más bien ineficaces. Es por esto que los tramos más convencionales de 'Pacific Rim' pueden malinterpretarse como tiempos muertos, por encima de todo aburridos e insustanciales. Minutos de la basura, para emplear la jerga deportiva, que descompensan al conjunto y en los que el ''hijo de la anarquía'' Charlie Hunnam intenta reivindicar sin demasiado acierto un factor humano que si acaso hay que atribuir al gran Idris Elba, así como a la habitual ráfaga de pinceladas / números cómicos a manos de los también habituales secundarios roba-escenas.

A pesar de las cojeras mencionadas, es reconfortante comprobar la capacidad de la cinta a la hora de recomponerse y reivindicarse, cuando más falta (le) hace, en una colosal película de destrucción masiva. Su trepidante recta final (aplastante razón para agrrarse bien a la butaca) está sustentada principalmente por un tremendo set piece en Hong Kong, colorista y espectacular balón de oxígeno para el cine de acción a gran escala, cuya deslumbrante y sesuda utilización de CGIs (por petición expresa del capitán del barco no se echó mano de la captura de movimiento) redunda de nuevo en las tesis de del Toro sobre la dualidad, demostrándose así que la realidad y la fantasía pueden coexistir en plena armonía. Del mismo modo, mientras los monstruos creados por el hombre intercambian puñetazos, patadas voladoras y mordiscos con los leviatanes de inspiración lovecraftiana (tarde o temprano, los genios siempre se las ingenian para sacarse, de un modo u otro, las espinas que tenían clavadas), el cinéfilo de pura cepa entiende que esta tempestad de apariencia digital tiene en realidad espíritu analógico. Por si fuera poco, mientras la cámara se planta en un ascensor que desciende hasta laboratorios subterráneos donde aguarda pacientemente una troupe compuesta por científicos locos, frascos llenos de formol y amiguetes de toda la vida (por supuesto, ni Ron Perlman ni Santiago Segura faltan a la cita), y mientras dentro del Jaeger se escucha la voz de GLaDOS (mítica cyber-villana de la saga Portal, seguramente la gema más reluciente de la factoría Valve), el espectador con un mínimo de educación fílmica, congenie o no con el freak show, se da cuenta de que tiene ante sí, y ahí es nada, a un señor blockbuster de autor en plena cruzada para reventar el box office -esperemos- sin necesidad de perder la personalidad.

Nota: 7 / 10

Por Víctor Esquirol Molinas



Power Rangers Deluxe

En un momento dado uno de los personajes de 'Pacific Rim' dice que "Cuando haces la Deriva con alguien sientes que sobran las palabras", siendo la Deriva el momento en que dos pilotos "sincronizan" su mente para poder controlar al Mazinger Z de turno. Entonces, ¿por qué una película cuya teórica gracia reside en algo tan sencillo, tan simple, tan humano, tan divertido como puede ser ver a un robot y a un monstruo gigante intercambiarse guantazos acumula tanta, tanta y tanta palabrería gratuita? Esta especie de Street Fighter ciclado lo tenía todo a favor para hacer la Deriva con el espectador, para que como ocurría con las buenas recreativas hacer sentir al espectador que "sobran" las palabras. Lo tenía, peeeero...

Después de cinco largos años oyéndole hablar de tres mil proyectos distintos, por fin Guillermo Del Toro estrena algo... digamos que nuevo, si bien con esta 'Pacific Rim' su nombre pierde parte del brillo que atesoró en su momento con 'El laberinto del Fauno', generando una duda más que razonable sobre si es un buen diseñador de producción, más sólo un buen diseñador de producción (y si acaso productor). Este cruce, evidente en base a mis referentes (los que tengo) entre los "mecha" a lo Mazinger Z y las "monsters movie" a lo Godzilla, o una especie de versión pija de lo que sería un muestrario de clichés a lo Power Rangers, debería de destacar en la larga lista de producciones de verano que aparecen ante todo como si fueran un repertorio de efectos especiales, algo tan porno como el Godzilla de Roland Emmerich del que, sin embargo, quien lo iba a farfullar, parece una versión impersonal, seria y avergonzada para carcas cual café descafeinado, y como si la idea, simple, de dejarse llevar por la ambición de hacer algo franco y directo fuera como para avergonzarse. Pero claro, Emmerich es un pelmazo mientras que Del Toro es un "auteur".

Monstruos y robots gigantes riñendo de forma no educada. ¿Acaso eso no puede considerarse un sueño húmedo para cualquier "rarillo"? Parece tan claro que cuesta morderse los labios para no decir que con 'Pacific Rim' un realizador sin complejos hubiera disfrutado como un niño en una tienda de golosinas, y nosotros con él. Posiblemente el resultado, visto al nivel del mar, hubiera sido peor, pero no hay mal que por bien no venga, hubiera sido mucho más divertido. Porque esa es la libertad y ventaja de los realizadores que no tienen nada que demostrar como Bay, Sommers o Emmerich, que pueden hacer "malas" películas. Es más, es lo que se espera de ellos. Del Toro no, Del Toro tiene nombre. De ahí tal vez que se vea obligado a perrear sobre seguro para hacer una "buena película", aunque eso, por contra, signifique hacer de una gamberra en potencia un vehículo para el lucimiento del tedio. Buena, pero aburrida también. Aunque eso de buena, en base a la transcripción de clichés, manierismos, tópicos y frases sentenciosas sin pudor ni resquemor que colecciona su guión, habría que cogerlo con pinzas...correcta, quizá, mucho mejor que la propia película.

No hay peor enemigo que el que uno lleva dentro, en su cabeza (por incluir el "nunca mejor dicho" en la frase), y el de 'Pacific Rim' es su vergüenza para dejarse llevar por la desvergüenza, por la simpleza que exigía un argumento al que quizá le pese demasiado la contrapartida de disponer de 200 y pico millones de presupuesto. Si, los efectos especiales parecen buenos, si bien existe cierta torpeza a la hora de hacer que luzcan a la manera en que, con mucho menos millones, hizo el propio Del Toro en cualquiera de las dos 'Hellboy'. Los efectos especiales son buenos cuando un montaje demasiado nervioso, la noche y el tan socorrido líquido elemento del agua, siempre presente como una cortina de humo, dejan algún que otro resquicio para apreciar lo que, por qué no, podrían ser dos tíos disfrazados durante la mayor parte de sus dos larguísimas horas. Error de base, y de novato: la acción toma la referencia en las alturas, en donde no existe ni perspectiva ni gentío que doten de vida a la maqueta sobre la que parece que juguetean, como si se tratasen de los Zangief y Balrog en 'Street Fighter: La película' de esta sí una verdadera oda a la inmundicia de la serie B.

Por si fuera poco las escenas de acción, que encima tardan en llegar a la cita, resultan tan estáticas como poco inspiradas, centradas casi en exclusiva en los confusos versus de rigor en donde se ejecutan los movimientos predefinidos sin mayor ilusión por vivir. O puede que sea, sencillamente, que la falta de tensión dramática redunde en una falta palpable de emoción, algo que se ve redondeado por un arco argumental que, fiel a la doctrina Lindelof, deja más preguntas (e inconsistencias) por el camino que respuestas, sirva la socorrida excusa de que la secuela todo lo arreglará. 'Pacific Rim', además, no sorprende ni maravilla. No sólo porque visto uno de los 7.324 tráilers ya está visto buena parte de su ganancia, también porque abraza de forma harto cansina la convencionalidad de un esquema que no asume mayor riesgo que el consabido cameo de Santiago Segura. Y eso es posiblemente lo peor del filme, la previsible y rutinaria falta de alma que la haga sobresalir de entre toda la estúpida morralla veraniega de igual manera que sus protagonistas sobre el nivel del mar. No es que sea mala... es que, sencillamente, es vulgar. Y eso, tratándose de robots y bichos gigantes, es muy imperdonable.

Nota: 5.0

Por Juan Pairet Iglesias

Comentarios de la noticia:

11 de Noviembre de 2013, 05:16:13 pm por ~ΣDU~
aburrida, aunque parezca mentira, me aburri como una ostra viendo Pacific Rim, una pelicula que a los diez minutos ya has visto todo lo que tenias que ver, incluso sabes como va a terminar, con unas interpretaciones de chiste, con unos personajes estereotipados al maximo  se salvan los efectos y poco mas, estaba deseando a ver si salia un monstruo de esos de nivel 10 y se cargaba hasta al teto.

4/10

+1
11 de Noviembre de 2013, 05:56:53 pm por Wanchope
aburrida, aunque parezca mentira, me aburri como una ostra viendo Pacific Rim, una pelicula que a los diez minutos ya has visto todo lo que tenias que ver, incluso sabes como va a terminar, con unas interpretaciones de chiste, con unos personajes estereotipados al maximo  se salvan los efectos y poco mas, estaba deseando a ver si salia un monstruo de esos de nivel 10 y se cargaba hasta al teto.

4/10

+1

+2½
11 de Noviembre de 2013, 07:38:05 pm por david6666
aburrida, aunque parezca mentira, me aburri como una ostra viendo Pacific Rim, una pelicula que a los diez minutos ya has visto todo lo que tenias que ver, incluso sabes como va a terminar, con unas interpretaciones de chiste, con unos personajes estereotipados al maximo  se salvan los efectos y poco mas, estaba deseando a ver si salia un monstruo de esos de nivel 10 y se cargaba hasta al teto.

4/10

+10000000000

Menuda tonteria de pelicula.
11 de Noviembre de 2013, 07:41:16 pm por fenometrix

aburrida, aunque parezca mentira, me aburri como una ostra viendo Pacific Rim, una pelicula que a los diez minutos ya has visto todo lo que tenias que ver, incluso sabes como va a terminar, con unas interpretaciones de chiste, con unos personajes estereotipados al maximo  se salvan los efectos y poco mas, estaba deseando a ver si salia un monstruo de esos de nivel 10 y se cargaba hasta al teto.

4/10

+1

+2½
+3,14 y ½
18 de Febrero de 2014, 11:15:51 pm por gargasto
Efectos especiales y poco más donde rascar la verdad. No hay grandes actuaciones, guion... De lo más flojo de Del Toro y más tras haber revisionado El laberinto del fauno. Lo dicho aprobada por los efectos: 5,5.
Más comentarios

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Ficha de la película

  • Cartel de Pacific Rim (Pacific Rim) Sinopsis de Pacific Rim (Pacific Rim)
    Género: Acción, Ciencia-Ficción, Thriller
    Director: Guillermo del Toro
    Reparto: Charlie Hunnam, Idris Elba, Rinko Kikuchi, Charlie Day, Ron Perlman, Robert Kazinsky, Max Martini, Clifton Collins, Jr., Burn Gorman, Larry Joe Campbell, Brad William Henke, Diego Klattenhoff
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