
Retomemos un tono lúdico-festivo como preludio al puente. De ración de vista podemos calificar esta entrada del blog, en riguroso orden alfabético para no tener que priorizar. Disfrutadlo, chicas:
Brad Pitt

David Boreanaz

David Duchovny

David James Elliot

Eddie Cahill

George Clooney

Hugh Jackman

Hugo Silva

Joaquin Phoenix

Orlando Bloom

Es mi elección de hoy. Posiblemente mañana saldrían unos y entrarían otros, así que me reservo el derecho de admisión. Lo que me recuerda que tenemos pendiente en el foro una votación sobre los 10 hombres más bellos del mundo... que voy a abrir ahora mismo XD
Carta enviada a La Razón y que dudo que publiquen
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De piedra me he quedado con su artículo "Las nuevas carreras tendrán que inspirarse en la cultura de la Paz" (9-11-2007) sobre el nuevo Real Decreto para las enseñanzas universitarias.
Extraigo: "las materias y asignaturas que conformen los planes de estudio se impartirán de acuerdo con los valores propios de una cultura de paz y de valores democráticos". Si se refieren a que no atice a los alumnos con la vara, años ha que no se hace. Por edad, ni siquiera he vivido esa época. Pero, como diría el Sargento Bevilacqua de Lorenzo Silva, "esto es la mili". Los criterios sobre qué conocimientos debe adquirir el alumno para considerar que éste ha superado una asignatura o cuáles son las pruebas que debe realizar para demostrar esos conocimientos los debe decidir el cuerpo docente, no el alumnado. A partir de ahí, es obvio que el sistema no es democrático ya que ellos son más que nosotros pero no pueden imponer su voluntad. ¿O es eso lo que se pretende cambiar? Por mí no hay inconveniente, que los alumnos decidan cómo aprobar. Me juego mi pijama favorito a que me ahorrará mucho del más ingrato de los trabajos docentes: evaluar. Para invocar la cultura de paz no tendré inconveniente en vestirme de hippie ibicenca de los años 70 para explicar la cuadratura del círculo. Al fin y al cabo, los profesores universitarios ya somos "showman" con la inexcusable misión de entretener y motivar al alumno más que de transmitir conocimiento, así que sólo es un paso más en una dirección que hace años que se nos impuso.
Extraigo: "la formación en cualquier actividad profesional deberá realizarse desde el respeto a los derechos fundamentales y de igualdad entre hombres y mujeres" ¿Quieren decir que el número de aprobados debe cumplir algún criterio de paridad? Porque la Constitución ya prohíbe que se realicen distinciones por razones de sexo, así que supongo que quieren ir un paso más lejos. ¿O es que tenemos un redactor de decretos traumatizado por el empleo de la vara en su infancia? Porque la inmensa mayoría de los docentes jamás hemos vulnerado derecho fundamental alguno y empieza a resultarme un tanto indignante que me sigan dando la vara (discúlpese el chiste fácil) con el mismo tema. Normalmente sólo necesito que me digan las cosas una vez, a no ser que sea una soberana estupidez y no me la crea a la primera.
Extraigo "Dentro de tres años, los términos «ingeniero superior» y «arquitecto superior» prácticamente habrán desaparecido". No hace falta esperar tres años. Jamás han existido. Hay ingenieros e ingenieros técnicos, arquitectos y arquitectos técnicos. Aunque esa aberración del "superior" existe por una razón. Peritos y aparejadores pasaron a llamarse ingenieros técnicos y arquitectos técnicos, pero a muchos se les olvida añadir el "técnico", quiero suponer que por economía de lenguaje. Como las atribuciones de unos y otros no son las mismas y las duraciones de las carreras tampoco, los ingenieros y arquitectos añaden al hablar el término "superior" para poder distinguirse. Pero el que se oiga por ahí, no significa que sea correcto. Las escuelas donde se imparten esos títulos son escuelas técnicas superiores. Los títulos, no.
Extraigo: "en la actualidad deben superar una carrera de seis años más el proyecto final para obtener su título (refiriéndose a los ingenieros y arquitectos mal llamados superiores)". Hace más de diez años que todas esas carreras son de cinco años, con el proyecto fin de carrera generalmente integrado en el último curso. Debería revisar la antigüedad de sus fuentes.
Extraigo: "Doctorado. Podrán optar a este título los alumnos que hayan obtenido los dos anteriores (refiriéndose a grado y máster)". Pues va a ser que no. El doctorado es, a todos los efectos, un máster enfocado a la investigación y al que se accederá directamente desde el grado.
En este punto empiezo a sospechar sobre la información del Real Decreto. Porque si se ha sido igual de escrupuloso en la veracidad de la información sobre ese tema que en el resto de la información publicada, a lo mejor no tengo que aprobar a los alumnos en referéndum, no se duda a priori de mi buena voluntad respecto a los derechos ajenos y no necesitaré ponerme vestidos blancos, sandalias de tiras hechas mano y flores en el pelo para dar mis clases. Lástima por el último punto, me hacía ilusión disfrazarme para bajar al aula y que no se pudiera vincular mi cara al despropósito educativo en el que, ya hace tiempo, se convirtió la universidad.
Seamos serios y contrastemos antes de publicar, señores. Vergüenza les debía dar tratar con esa ligereza informativa la formación de nuestros futuros médicos, ingenieros o arquitectos que ya es mucho más que criticable actualmente y que va a empeorar sustancialmente con Bolonia. ¿Por qué no se informan un poco y publican que un criterio de calidad va a ser el número de aprobados? No que los chicos salgan con un buen conocimiento de su profesión, no se engañen. Si no que vayan a curso por año para que no haya fracaso universitario, aunque cuando salgan no sepan hacer la o con un canuto. Pero cuando lo investiguen, lo contrasten, lo corroboren y lo publiquen, se quejarán de que una buena parte del público no les cree a tenor de la rigurosidad de sus artículos previos ¿verdad?
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Se preguntarán qué tiene que ver esto con el cine. Y se me ocurren varias explicaciones que podría dar para vincularlo (mi imaginación es casi infinita), pero no me gusta mentir. No tiene absolutamente nada que ver. Es el producto de muchos años dedicada a la docencia, de ver como se degrada la formación universitaria, de constatar que la enseñanza nada importa frente a la investigación (aunque sea peregrina como dilucidar si las ratas distinguen el idioma en que se habla, pásmense) y de pensar muy seriamente en abandonar uno de los lugares que más he querido, la Universidad, para no ver en qué se va a convertir. La próxima vez, prometo hablarles de cine. Aunque no me negarán que esto es una película de terror.
Cada vez se oyen más voces criticando la extremada delgadez de las actrices de Hollywood. Sólo hay que entrar en las noticias de google en inglés, escribir "hollywood" y dar una vuelta a los resultados. Un par de veces a la semana, se encuentran artículos sobre este tema. Ejemplos como Angelina Jolie o Keira Knightley aparecen en todas esas noticias, junto a fotos que dan ganas de prepararles un bocadillo de jamón. Sin embargo entran dentro del grupo de mujeres más deseadas del mundo. Como contrapartida, se suelen citar las redondeadas formas de Scarlett Johansson, olvidándose de la ayudita quirúrgica que ha recibido el tercio superior de su tronco corporal. Como desconozco qué avatares ha pasado el tercio inferior, no presupondré nada. Pero, hoy en día, cualquier representante del mundo del espectáculo le diría a Marilyn Monroe que debía perder unos kilos.
Casi todos esos artículos de opinión persiguen la idea de que las actrices de éxito representan a la mujer ideal. Por tanto, la excesiva delgadez que ostentan favorece la, cada vez mayor, presencia de desórdenes alimenticios en la población. Suelen hacer especial hincapié en el posible daño que causa en un sector concreto de la población: las adolescentes.
Estoy convencida de que, por desgracia, es cierto. En una edad complicada, como es la del pavo, la influencia de la estética vendida por Hollywood es difícilmente ignorable. Pero podemos ir más allá: la cantidad de mujeres adultas a dieta en el mundo occidental que clínicamente no lo necesitan, hacen que el problema sea mucho más global de lo que puede parecer. No es un desequilibrio adolescente, es algo mucho más profundo.
Es curioso que cualquier estudio antropológico explica por qué el ideal femenino está más cerca de Marilyn Monroe que de Keira Knightley. O dicho de otra forma, siempre dentro del peso normal, se prefieren las mujeres con curvas. Y es lógico: las hembras reproductivas con un pequeño exceso de grasa lo emplean durante el embarazo y la lactancia evitando la necesidad de variar fundamentalmente su alimentación. Así que esa "adoración" de la delgadez no tiene fundamento alguno. Más bien al contrario, va en contra de milenios de evolución natural. Y, sin embargo, ahí lo tenemos. Cabría preguntarse por qué.
¿El mundo del espectáculo es, aunque sea en parte, responsable? Me temo que hemos juntado verdades con mentiras y nos ha salido un bonito ejemplo de satanización demagógica. Por desgracia, Hollywood es tan solo un reflejo de la realidad. Las actrices no debieran ser (o, al menos, no deberían ser sólo) la representación física de la mujer ideal. ¿Qué cabida tendrían entonces en el cine Bette Davis o Katherine Hepburn? Han adivinado la respuesta ¿verdad? Hoy en día, prácticamente ninguna. En una sociedad en que se valora por encima de todo algo tan efímero y arbitrario como el aspecto físico, se nos llena el mundo de Lindsay Lohans, Paris Hiltons, Nicole Richies y compañía, que no aportan absolutamente nada más. Y encima alimentan la idea de "usar y tirar" ya que su durabilidad es menor que la tasa de supervivencia de un helado de chocolate en Sevilla el 15 de agosto. La experiencia y la formación ya no son un grado, son prácticamente una forma de perder el tiempo. Pero ellas son guapas, ricas y famosas: el resultado a perseguir. Sorprendentemente, el hecho de que sean profundamente inestables y obviamente desgraciadas no impide que sean admiradas. Es mucho más posible que cualquier adolescente responda que de mayor quiere ser como ellas a que te diga que cuando crezca quiere parecerse a Madam Curie o, al menos, a Audrey Hepburn.
Así que, ¿realmente creen que exigiendo un índice de masa corporal mínimo vamos a resolverlo?
Aquí sigo, con mi ritmillo de una entrada por mes por aquello de no estresarme. Y no tenía ni idea de con qué iba a darles la paliza, hasta que he tenido una inspiración personal. Verán, ando en pleno proceso de negociación romántica, es decir, me encuentro justo en ese intervalo temporal en el que la víctima escogida se convierte en un amigo para toda la vida o en el amor eterno de los próximos seis meses.
Y ya que a mi me gusta el cine, a él le gusta el cine y hay pocos sitios mejores que el sofá para... uhm... ver cine, me preguntaba cual sería el top 10 de películas para aprovechar esta situación e ir sentando las bases adecuadas. Y me ha costado decidirme, pero ahí van:
En el 10º puesto, Descalzos por el parque, porque el amor siempre puede superar un agujero en el techo, si se ayuda con ouzo. Ideas a fijar en la posible víctima propiciatoria: si tienes problemas con tu pareja (o sea, yo), no discutas. Vete de copas.
En el 9º lugar, La madre del novio, haciendo hincapié al finalizar en lo mucho que mi madre se parece a Jane Fonda y lo poco que me apetece presentársela a nadie (pobrecica, si lee esto me deshereda o peor aún: deja de darme de cenar periódicamente en su casa).
La 8ª posición es para Oficial y caballero, última escena con Gere llevando en brazos a Winger por toda la fábrica. Con un helado extragrande en una mano y una bigmac en la otra, le dices que la ilusión de tu vida es que te saquen así de tu despacho. Esta película gana muchas posiciones si la víctima escogida es un compañero de trabajo.
El 7º puesto lo reservo para Always (Para siempre), que te permite comentar que no soportas los acosadores incapaces de aceptar que una relación se ha acabado.
El 6º para Hechizo de luna, aprovechando para insistir en que el anillo debe ser de brillantes para no tener mala suerte.
La 5ª plaza se la lleva Misterioso asesinato en Manhattan, con un entusiasta aplauso a la idea de las tumbas pareadas para poder seguir juntos toda la eternidad.
El 4º lugar es para El club de las primeras esposas, para que se vaya haciendo a una idea de lo que NO se debe hacer.
El 3º puesto lo gana Las brujas de Eastwick, para recalcarle que las posibles infidelidades sólo traerán la unión de las féminas y la destrucción del hombre.
En 2ª posición, Pretty Woman, con repeticiones de la escena de las compras en Rodeo Drive. En ese momento se le puede insinuar que vaya pidiendo la visa oro.
And the winner is... Titanic o, en caso de desastre, las mujeres primero.
Si después de este maratón cinematográfico el pobre sigue ahí (y no es parálisis debido al terror), puede jurar que lo suyo es amor. Pero no me hagan mucho caso, porque ladro mucho más que muerdo. Creo que a mi víctima le gustan las pelis en blanco y negro. Así que... ¿Qué les parece M, el vampiro de Düsseldorf para pasar miedo y poder achucharle en el sofa?
Me he tropezado con el sistema de clasificación de Estados Unidos para orientar sobre la edad mínima de visionado de sus pelis en esta web. De verdad, no tiene desperdicio:
Audiencia general. Para todas las edades. La película no contiene nada que una mayoría de los padres pueda considerar ofensiva para sus pequeños. No hay desnudos, escenas de sexo o de uso de drogas. La violencia es mínima (¿Y eso qué es? ¿Una bofetada pequeñita?). Los diálogos puntualmente pueden traspasar el límite de una conversación educada, pero sin ir más allá de expresiones comunes.
Se sugiere revisión por parte de los padres. Algún material puede no ser adecuado para niños. No incluye escenas explícitas de sexo ni de uso de drogas. Si aparecen desnudos, son breves (¿Los americanos no conocen el botón de pausa del dvd?). La violencia no pasa de niveles moderados (¿Pequeña paliza?).
Se recomienda control parental. Parte del material puede ser inapropiado para menores de 13 años. No hay escenas de violencia dura o persistente (¿Muertos leves, tal vez?). Tampoco, en general, desnudos orientados al sexo (Andá la osa... ¿todos los ofensivos desnudos anteriores no eran prepolvo sino postbaño?). Puede haber escenas de uso de drogas (Si es que es mucho menos ofensivo ver a alguien pinchándose un chute que dándose un revolcón). Pueden emplearse palabras malsonantes asociadas al sexo (¡J*d*r!).
Menores de 17 años deben ir acompañados de un adulto. La película contiene material para adultos. Esta clasificación puede ser dada por el empleo del lenguaje, el tema, la violencia, el sexo o por describir el uso de drogas (Si al censor no le gusta la peli, te mete aquí fijo, anda que no tiene donde agarrarse).
Para mayores de 17 años. Puede contener escenas de sexo explícito, abundante lenguaje con expresiones relacionadas con el sexo o escenas de violencia excesiva.
Francamente, me resulta más fácil explicar a cualquier menor por qué una pareja practica el sexo que por qué una pareja se insulta, pelea o mata mutuamente. Creo que ver la violencia como algo aceptable y normal es dañino mientras que ver el sexo como algo aceptable y normal es sencillamente sano. Pero no quería pontificar sobre obviedades. Todo esto ha venido porque espero que flipen (sin drogas ni nada) con estas pelis, todas ellas no recomendadas para menores de 17 y, por tanto, consideradas al mismo nivel:
Un lugar llamado Milagro (Mira que oponerse a la construcción de un complejo de lujo...) versus La trilogía del Padrino (Para que vean qué pasa cuando te opones.)
Billy Elliot (Para mí, que es por la escena en que la niña golpea con el palo los escudos de los antidisturbios... ) versus El exorcista, cualquiera de la saga (La niña es casi igual de rica, aunque a ésta es mejor que le quiten el palo)
Tootsie (No consigo siquiera imaginar por qué la clasificaron R) versus Calma total (Psicópata asesino persigue insistentemente a Nicole Kidman por la escasa superficie de un barquito.)
Love actually (¿Será por la historia de infidelidad que acaba en matrimonio que sigue junto por mera conveniencia?) versus Un crimen perfecto (¿Será por la historia de infidelidad que acaba en como librarse de tu pareja sin pasar por el juzgado?)
No creo que merezca la pena seguir ¿verdad? Añadan a la lista "El bueno, el feo y el malo", "Una jaula de grillos", "El Caso Thomas Crown" o "Tres reyes" que están al mismo nivel que "Resident Evil".
Sobre vídeojuegos me quedé en "El día del tentáculo", así que dejo que ustedes mismos se pasmen con su clasificación ESRB en wikipedia y comparen entre sus juegos favoritos.
Un saludo desde los jardines de Lothlorien. Aprovechando el idílico entorno, me propongo dedicar algunos ratitos de mi tiempo a charlar sobre cine y literatura. Mi intención no es realizar críticas sobre las grandes adaptaciones al cine. En primer lugar porque no soy crítico de cine, tan sólo una mera usuaria. No iré más allá de explicar por qué me ha gustado (o no) una película. En segundo lugar porque prefiero comentar detalles que han llamado mi atención, me han sorprendido o me han hecho reflexionar mientras veía una película o leía un libro. Es más un blog personal que una bitácora sobre cine.
Y para empezar me gustaría hablarles de una película protagonizada por Kevin Kline, "El Club de los Emperadores" y que está basada en el cuento corto de Ethan Canin, "El ladrón de palacio". La vi en el cine antes de leer el libro. Así que pueden imaginar que la película me gustó lo suficiente como para dar una vuelta por la librería.
Pero, en realidad, no quiero hablar exactamente de la película ni del libro. Cuando leí el cuento de Canin me llevé una sorpresa al descubrir que habían cambiado completamente ya no el final, sino el espíritu del cuento. La visión limpia y amable de la película se veía sustituida por amargura e impotencia en el libro. Y una no puede menos que preguntarse ¿hasta qué punto un guionista puede cambiar la obra que adapta?
Cuando he visto películas basadas en libros que hubiera leído con anterioridad, he acabado con una ligera sensación de estafa en el mejor de los casos. Los obligados recortes en el argumento, la simplificación e interpretación de los personajes, la visión ajena sobre una obra conocida tienden a decepcionar. Pero he visto adaptaciones que, a pesar de todo, me han gustado.
Lo que no acabo de entender es que si no te gusta un texto lo escojas para adaptarlo. Yo vi primero la película y me gustó, de forma que leer el cuento de Canin simplemente me sorprendió. Pero imagino el caso opuesto, el admirador de Canin que va a ver la película y se encuentra con una adaptación que ha sustituido el alma del cuento. Debió salir indignado del cine. Lo malo es que esto sucede con relativa frecuencia y llega un momento en que nos parece normal.
Así que pensé que podía hacer lo mismo pero al revés. Cuando vi "El bosque" tuve una inspiración a mitad de la peli y, como no me gustó nada el final, he decidido publicar un libro de título "El Bosque", adaptación de la película de Shyamalan. Verán, encontré una explicación alternativa que a mi hermana le encantó, sobre todo porque salió del cine jurando que la segunda mitad de la peli la había escrito un becario al final de su contrato y saturado de cafeína. ¿Recuerdan que aquellos de los que no se hablaba dejaban animales despellejados en mitad de la aldea y pintaban de rojo las puertas de las casas? Era aterrorizador ¿verdad? Pues no era más que un problema de mala comunicación, como podría explicar cualquier consultor matrimonial.
¿No pintaban los de la aldea los postes de amarillo? Los otros no hacían más que una reacción en espejo al pintar las puertas de rojo. No había mala intención, sólo intercambio de información sobre los colores estandarte de cada cultura. ¿Los aldeanos no les ofrecían carne cuando celebraban una boda? Pues ellos les devolvían el favor con su platillo regional favorito: coyote (ya preparado sin piel ni nada, directo al horno). Si lo pensamos fríamente, es difícil interpretar como un gesto pacificador que te tiren un cuarto de vaca a tus dominios, pero los humanos somos así. En fin, que pienso escribir un libro sobre como el hecho de no ponerse de acuerdo en los símbolos y lo que representan puede hacer que una cultura considere a otra brutal, atrasada y poco civilizada. O dicho de una forma más sencilla: que dé miedo. Muy original ¿verdad?
A ver si mi hermana lleva razón, los fans del director impronunciable lo compran y me hago rica. Ya les avisaré.
Web oficial en español "El Club de los Emperadores"
Web oficial en inglés "El Club de los Emperadores"
Web oficial en inglés "The Village"
Hojas de reyes, galenas dulce, elanor, simbelmynë, niphredil, mallorn, ucornos y ents... un cajón de sastre donde tiene cabida el cine y la literatura.
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