
Si ayer el Zinemaldia siguió la estela política de Venecia, hoy se acopló al espectáculo cinematográfico de la última edición del Festival de cine de Cannes. Terry Gilliam, el que en su día formara parte de los míticos Monty Python volvió a montar su particular show para la muestra de su último trabajo,
'The Imaginarium of Doctor Parnassus', profundamente marcado por la muerte de Heath Ledger con el filme aún por concluir. El director americano, que muy a su pesar ya es todo un experto en rodajes malditos, afirmó que el fallecimiento de su estrella,
''aunque suene horrible, terminó mejorando la película''. Mejorada o no, la cinta ha suscitado las mismas impresiones que en La Croisette: un delirio a caballo entre la genialidad y lo irritante, en el que sobresale la figura del desaparecido Ledger.
'Los condenados', de Isaki Lacuesta ha marcado el final del trayecto antes de que se den a conocer mañana los ganadores de la 57ª edición del Festival de cine de San Sebastián. El filme nos habla de dos ex-guerrilleros que se reencuentran 30 años más tarde en una excavación ilegal, donde buscarán el cuerpo de un tercer compañero desaparecido entonces. Con ganas de transgresión por las obvias referencias a la lucha armada, la historia no obstante no ha despertado excesivo interés entre el respetable.
Con todo ya vendido, sólo hay que esperar a que el jurado presidido por Laurent Cantet y compuesto por Bong Joon-ho, Daniel Giménez Cacho, Pilar López de Ayala, John Madden, Samira Makhmalbaf y Leonor Silveira, decida qué película merece la Concha de Oro.
A priori, las que parten como favoritas son
'Making plans for Lena' 'Hadewijch' 'El secreto de sus ojos' (la preferida por de todo el mundo)
'Yo también' y
'Ciudad de vida y muerte'.