Camino entra hasta las rodillas en unos barrizales morales que no le benefician, incluso diría que dejan en un segundo plano los vicios (unos pocos) y las virtudes (muchas) artísticos de esta película.
Se trata de una película que utiliza una muerte y sufrimiento ajeno para plantearnos una tesis moral y ética. Eso a priori ya es tremendamente delicado, usar la memoria de un muerto genera muchísimas dudas morales ya que es imposible recibir el permiso de esa persona para participar en tu ensayo cinematográfico.
Pero hay casos y hay casos. Voy a poner el ejemplo de la película Salvador. Parece obvio que si Salvador Puig Antich levantara la cabeza y viera la (excelente, por cierto) película que le dedicaron hace tres o cuatro años, no tendría ninguna razón para quejarse. La película se rodó en su honor y defiende los ideales por los que él vivió y murió, encima, los "propietarios" de su memoria, los que vivieron más de cerca su vida y muerte, su familia, apoyaba plenamente el proyecto.
Pero el caso de Camino es radicalmente opuesto. Javier Fésser utiliza la terrible muerte y sufrimiento de una niña de 14 años para ¡¡ATACAR A SU FAMILIA Y SU ENTORNO!! Si la niña Alexia nosecuantos, la Camino de la vida real, levantara la cabeza... ¿Cómo se sentiría? En la película pintan a su familia como un puñado de peleles al servicio de una secta. ¿Es lo que sucedió en la realidad? Quizás si, no seré yo quien defienda a esa nefasta secta destructiva que es el Opus Dei (y todas las religiones, dicho sea de paso), pero me pongo en la situación de la niña y de la familia. ¡¡Han utilizado mi sufrimiento para atacar mis ideales!!
¿Es esa artimaña aceptable? Depende. Como observadores externos, tenemos derecho a sacar conclusiones sobre la muerte de Alexia y su utilización por parte del Opus. Muy posiblemente mi opinión no sea muy diferente a la de Fésser... pero él tampoco se atreve a tomar partido.
Podéis ver en youtube la rueda de prensa posterior a la presentación de Camino en el festival de San Sebastián en la que el director se dedica a negar dos cosas:
1.- Que esté explicando la historia de Alexia González. Según él, hay una diferencia entre inspirarse y retratar.
2.- Que tome partido en la historia que explica. Él dice que en su película no hay buenos ni malos, todo el mundo actúa con sus motivaciones y que las conclusiones debe sacarla el espectador.
¡¡Ambas afirmaciones son mentira!!
1.- La película comienza con un cartel de "Basado en hechos reales" y acaba con una dedicatoria a Alexia González. Si Fésser quería disociar su película de la historia de Alexia (cosa casi imposible) debería haber comenzado por no aludir a su historia al principio y al final de la película.
2.- Venga, vamos, estamos hablando de una película que toma partido de forma evidente. Todos los que la hemos visto adoramos a Camino y su padre, odiamos a la madre y a esa camarilla de curas y opusianos que la rodean y sentimos lástima de la hermana del cerebro lavado. Si eso no es tomar partido, apaga y vámonos.
Javier Fesser podría haber dignificado aún más su buena película siendo sincero con el espectador y diciéndole la verdad... o haciendo las cosas de forma diferente si de verdad quería rodar una película no biográfica y carente de posicionamiento.
Yo no tengo ningún problema con el cine politico, o sea, el que toma partido a favor o en contra de algo, para nada, sólo tengo problemas con el cine político que intenta mantener su carácter oculto. Eso es propaganda demagógica y manipulación, y Javier Fesser, con su actitud hacia su propia película, cae en esa demagogia y manipulación.
Se ha hablado mucho sobre los aspectos técnicos y artísiticos de Camino, pero quería dejar claro lo que yo considero un tremendo desajusto entre lo que Fesser nos explica y lo que nos dice que explica.
Aparte de eso:
Camino es una buena película, en muchos momentos roza la excelencia, pero al final resulta ser demasiado irregular como para impregnar a todo el metraje de la gran calidad que destila en la mayor parte de la película. Para no alargar el ladrillo y hacerlo todo más esquemático, pondré una lista de cosas que me gustan y no me gustan de Camino:
Me gusta:
-El trabajo de los actores, la enorme mayoría, las mujeres especialmente. Excelente Nerea Camacho, pero por encima de todos, impresionante la interpretación de Carme Elías como la madre de Camino. Hacía mucho que no veía una interpretación tan buena en una película española, llena de matices, sentimiento, aportando cosas en cada plano... chapeau.
-El princpio de la película, la secuencia del viaje relámpago del padre a Madrid y el final de la película (acaso demasiado alargado). Son momentos en que Fesser demuestra que puede ir mucho más allá del histrionismo y la imagen esperpéntica a la que nos tenía acostumbrados en sus dos comedias anteriores.
No me gusta:
-La música. Que alguien mate a ese violinista. El uso contínuo de la música en el cine es un tumor que en España está enquistado. Por experiencia os diré que el 90% de las escenas funcionan mejor sin música, y en Camino hay acompañamiento musical en el 90% de ellas. Algo no cuadra. El uso de la música diegética, en cambio, me parece por lo general acertado, y el tema de Russian Red me parece que entra bien, si no fuera porque lo tengo tan quemado. Supongo que si hubiera visto la película antes de que Russian Red cantara esa canción en todos los putos platós de todas las TV's españolas habría tenido sensaciones muy distintas.
-Los sueños de Camino. Rompen el ritmo y parecen destinados a aclararte cosas que ya tienes claras. Por ejemplo, ya sabes que la madre es una bruja que la tiene dominada sin necesidad de hacerlo explícito en sus sueños.
Y creo que eso es tod
