No soy muy fan de Robert Rodriguez (aunque tenga alguna buena) y de hecho de su participación en el "proyecto Grindhouse" lo más destacable es el falso trailer de la película que nos ocupa. En aquel momento nacieron las ganas de ver un largometraje sobre ello, el proyecto nació y por fin dio a luz y aunque podría haber estado mucho mejor, explota bastante bien su limitado concepto y recursos.
Es una película en la que sobra hablar de la iluminación, sus planos, sus actuaciones.... dado que es un producto de serie B con sangre, hostias a raudales y un humor simple pero efectivo, que hace que la cinta no se tome en serio a ella misma, cosa arriesgada que puede que a algunos guste y que otros la acaben de defenestrar por ello.
El tan criticado elemento político de la cinta me parece simplemente un elemento más de la misma, casi que diría necesario porque se sitúa en Texas-México, abarca a posta y de forma exagerada por momentos, tópicos de la cultura mexicana y por la zona que se encuentra toca el tema de las fronteras, por lo que no me parece para nada forzado. Además suma dosis de humor negro al ya existente y hablando de momentos "mex" me acuerdo también de canciones típicas que aportan fuerza a algunas escenas como la del cura.
Cumple lo que promete: hostias, sangre, vísceras, desmembramientos, desnudos y chascarrillos en plan macho inexpresivo con frases para el recuerdo. Algo así como los Mercenarios, solo que a parte de que más bestia, para mi lo que intenta aquella y no consigue esta si lo hace.
Como decía, podría haber estado mejor, me la imagino en manos de Tarantino con su ingenio y maestría a la hora de escribir guiones y luego plasmarlos en la pantalla y se me cae la baba, pero es un producto como decía reporter, de entretenimiento y diversión gratificante.
Un 6.3