¡QUE BELLO ES VIVIR!
FICHA TÉCNICA:Título Original: It's a wonderful life
Año: 1946
Nacionalidad: EE. UU.
Dirección: Frank Capra
Intérpretes: James Stewart, Donna Reed, Lionel Barrymore, Thomas Mitchell, Henry Travers
Guión: Frances Goodrich, Albert Hackett y Frank Capra
Música: Dimitri Tiomkin
Fotografía: Joseph Biroc y Joseph Walker
Productora: Liberty Films
Montaje: William Hornbeck
Duración: 118 minutos
Premios: nominada a 5 Óscar: mejor película, actor, director, montaje y sonido.
SINOPSISEn el día de Navidad, un ángel de segunda clase es enviado a la tierra con la misión de ayudar a George Bailey, un hombre siempre preparado para ayudar a los demás pero que ahora se encuentra deprimido y dispuesto a suicidarse ante los problemas financieros que amenazan con llevarle a la cárcel.
COMENTARIO"Qué bello es vivir" es probablemente el más grande clásico navideño de la historia, aunque curiosamente sólo el final de la película tenga lugar en Navidad y realmente podría haber estado ambientada en cualquier otro periodo sin cambiar un ápice su mensaje. En ella se nos narra una historia totalmente increíble en la que tenemos un malo que es muy malo y el bueno tan bueno y ejemplar que hasta parece tonto. Una historia totalmente tramposa que trata de explotar el lado más sensiblero de la gente y que nos intente engañar con eso de que todo el mundo es bueno. Una película que probablemente hecha hoy en día sería denostada por blandengue, ñoña y sentimentaloide. Peeeeero, pese a todos los defectos que un análisis en detalle podría extraer, la historia está tan bien contada y el cariño que se va cogiendo a los personajes es tal que al final nos importan un comino todos los fallos que la película pueda tener. ¿Por qué funciona tan bien? ¿La narración? ¿Los actores? ¿Ese blanco y negro que hace que todo se vuelva más irreal y nos haga más inocentes y propensos a creer en los cuentos?
Y es que "Qué bello es vivir" no es más que un cuento, una fábula moral en la que los personajes son una encarnación de ideales difícilmente encontrables en la vida real. En el fondo, es una vuelta de tuerca al clásico de Dickens, Cuento de Navidad, sólo que visto a través de un espejo en el que el malvado señor Scrooge se ha convertido en el bondadoso George Bailey. Un George Bailey perfectamente interpretado por James Stewart, un actor al que el personaje de hombre medio de familia le viene como anillo al dedo. Le acompaña perfectamente Donna Reed en el papel de Mary. ¿Quén no quisiera tener una mujer como Donna Reed? El experimentado Lionel Barrimore se encarga de tomar el papel más desagradecido de la película como el ambicioso señor Potter.

La película es todo un ejemplo de ritmo narrativo. Ya podrían algunos cineastas de hoy en día aprender que el conseguir una película dinámica no consiste en tiros, explosiones y poner a manejar las cámaras a operadores afectados por el baile de San Vito. Y eso que Capra se enfrenta a la difícil tarea de contar un buen número de cosas: construir la vida de un hombre para luego destruirla y, finalmente, hacerlo renacer en un final apoteósico. Para lanzar la película se ve obligado en el arranque a usar el no siempre recomendable recurso de voz en off, aunque elegantemente disfrazado como conversación entre Dios y Clarence, un ángel de segunda un poco corto al que hay que explicarle las cosas con todo detalle y que sirve para que el espectador no se piense que lo están tomando por tonto. Eso sí, una vez lanzada la película ya no son necesarias más explicaciones ya que se desarrolla con tal fluidez que las escenas se desencadenan una detras de otra sin dar más pausas que las necesarias al espectador. Así, se van enlazando las dos tramas argumentales que describen la lucha entre George y el señor Potter y el desarrollo de la historia romántica entre George y Mary, tramas ambas que van minando progresivamente los sueños aventureros de George. En este sentido, resulta fantástica la forma en que por ejemplo se encadenan las escenas de la boda, la escena del pánico causado por la crisis y la de la luna de miel improvisada.

El trabajo de Fran Capra en la dirección es casi perfecto. Perfecto en su invisibilidad, el sentido de que su trabajo no se nota nada. Todo está al servicio de la narración y sus personajes. La cinta está plagada de de detalles y situaciones que nos son familiares a todos lo que nos hace empatizar aún más con los protagonistas, por ejemplo, ese pomo estropeado que nunca llegamos a arreglar. La galería de secundarios también es prodigiosa. No sólo los más visibles como el tío desmemoriado o el ángel torpón, sino otros que aun apareciendo muy poco (la madre cotilla de Donna o la criada que está ahorrando para los gastos del divorcio en caso de que se llegue a casar algún día) ayudan a condimentar la película con una vitalidad patente en casi todas las escenas.
En definitiva, creo que no sólo una de mis películas favoritas sino que me imagino que de mucha de la gente de este foro. Una película que nos hace soñar aunque sólo sea por un momento en que todo es posible lo que, en el fondo, es la más pura esencia del cine.
CURIOSIDADES- Para la realización de la película, Frank Capra fundó su propia productora llamada Liberty Films. Lamentablemente, la película fue un relativo fiasco de taquilla en su estreno y no logró recuperar la inversión de 2,3 millones de dólares, una cantidad altísima para una productora independiente de la época. El desastre forzó a que Capra y sus asociados tuvieran que vender la productora a la Paramount, compañía que se quedó con los derechos de explotación televisivos de "Qué bello es vivir". Fue precisamente a partir de sus repetidas emisiones en televisión cuando se convirtió en todo un clásico navideño.
- La película es una adaptación de la historia corta "The greatest gift". Inicialmente, la RKO compró los derechos con la intención de que la película fuera protagonizada por Cary Grant. El proyecto nunca se llevó adelante así que la RKO decidió vender los derechos a Capra. Este pensó inmediatamente en Stewart como protagonista y rehizo el guión para adaptar el personaje de George Bailey a James Stewart.
- El director, Frank Capra, nunca concibió la película como una película navideña. En realidad, sólo una parte de la película ocurre dentro de esta época del año, sucediendo el resto a lo largo de 25 años de la vida de George Bailey.
- La película estuvo nominada a 5 Óscars: mejor película, mejor director, mejor actor, mejor montaje y mejor sonido. No ganó ninguno y la gran triunfadora de ese año fue "Los mejores años de nuestras vidas". No obstante, numerosas listas confeccionadas desde entonces la colocan entre las mejores películas de la historia del cine.
- Frank Capra consideraba "Qué bello es vivir" como su mejor película. James Stewart también manifestó que George Bailey era su personaje favorito entre todos los que interpretó en su larga carrera.
- En la escena en que Donna Reed rompe el cristal de una ventana con una piedra tras pedir un deseo, un tirador estaba preparado para disparar y romper el cristal. No hizo falta ya que Donna dió de lleno en la diana.
- El equipo de efectos especiales de la película recibió un Óscar honorífico por la creación de un nuevo tipo de nieve artificial basada en productos químicos. Hasta entonces, la nieve en las películas se simulaba con copos de maíz pintados, con el problema de que hacían mucho ruído al pisar los actores los copos y que requería que el audio de las escenas se tuviera de doblar posteriormente.
- La película estuvo en el punto de mira del FBI al ser considerada como posible propaganda comunista. La razón es que el personaje del banquero aparece como el despreciable villano de la película en un intento de desacreditar esta profesión, base del capitalismo. En mi opinión, Frank Capra fue todo un visionario y al resto del mundo nos ha costado 50 años y una crisis de órdago descubrir quiénes son los verdaderos malvados de la película.
- El nombre del personaje de Zuzú Pétalos de "Las aventuras de Ford Farlaine" es un homenaje a la escena en la que la hija de George, Zuzú, regala unos pétalos de flor a su padre.
Escena favoritaAunque la película tiene muchos buenos momentos, sin duda es el final la parte más memorable de la película en la que el único aspecto negativo es que después de verla haya poner a secar la alfombra del salón tras la inundación lacrimógena que produce.
Espero que tengáis un momento para revisitar esta joya durante estas navidades con la familia o verla de nuevo si es que aún no lo habéis hecho. Yo sin duda trataré de hacerlo.
¡¡¡ Felices fiestas a todos !!!