No entiendo cómo esta película no estaba nominada al oscar y no entiendo cómo Meryl Streep no se ha alzado con la dorada estatuilla.
La película me ha encantado por su sobriedad escénica y estética y su riqueza de reflexiones, tanto dialogadas, como implícitas.
Me gusta que comience de fuera a dentro, desde dos planos. En primer lugar, que nos situe en un barrio del Bronx y que a través de un monaguillo y de su paricicipación en la misa nos lleve hasta las tripas del colegio San Nicolás. En segundo lugar, que desde el sermón del Padre Flynn, que hace las veces de prólogo, nos introduzca sabiamente en el argumento y, paulatinamente, en las dudas internas de los personajes.
Me encanta que los personajes y, especialmente, los interpretados por Streep y Hoffman, nos planteen ese maremagnum de dudas y que dichas dudas permanezcan irresolubles.
A mí, al contrario que a reporter lo que más me ha gustado es el final, cuando la madre Aloysius se desmorona y reconoce que tiene dudas. Al contrario que tú, creo que en la película se nos había de jado claro (dentro de la claridad que supone el que nunca vemos el hecho de manera explícita, ya que lo importante no es la anécdota, sino las reservas mentales de los personajes) que el padre Flynn era culpable: primero porque Amy Adams nunca llega a contar lo de la camiseta, segundo porque al prinicipo de la peli el monaguillo negro pregunta si está gordo (un comentario que al no venir a cuento, nos hace sospechar) y tercero, porque en la conversación final Aloysius reconoce que no llamó al colegio anterior del padre Flynn, de lo que se deduce que, si el padre se ha marchado en lugar de enfrentarse a una manipulación, es que algo tenia que esconder. Es precisamente cuando Streep se viene abajo cuando se obtiene el contrapunto al diálogo final, el espectador llega a reconciliarse con la "recta, anticuada y bruja" de Aloysius que se nos había mostrado anteriormente (con la única excepción de cuando confiesa que ella ha cometido pecados mortales y que había estado casada,en que se nos muestra un poco más humana) y se refuerzan o se reafirman las dudas en el espectador. Además es un modo brillante de confirmar el prólogo del sermón cerrando el círculo perfecto: la duda.
Me fascina la interpretación de los cuatro personajes. Doy las gracias a que las monjas no lleven maquillaje, porque es la mejor manera de ver a una actriz desnuda, aun cuando no puede ir mas vestida.

Yo vi la peli en versión original, así que confirmo la nominación de Viola Davis, no entendí la crítica de más arriba. Creo que hasta se capta la cara de Meryl Streep sobrecogida por la actuación de Davis, como si se hubiera quedado traspuesta. Amy Adams una sorpresa

. Y, ¿qué decir de Meryl Streep? Por favor, ¿cómo se puede ser tan buena actriz? Yo también creo que está en una liga aparte. A destacar el gesto que hace cuando se santigua en misa, al comienzo de la película y su "bis a bis" con Hoffman, cuando sujeta la rebequilla entre las manos como si fuera un bebé y nos da a entender que intenta proteger al niño.

Igualmente me gustó el contraste entre la sepulcral cena monjil y el despiporre carnal de la cena entre los "hombres de la iglesia".
Yo le pongo un 7. Muy recomendable.