LA CARTA
"Sigo amando al hombre que maté con todo mi corazón"
FICHA TÉCNICATITULO ORIGINAL: The Letter
AÑO: 1940
DURACIÓN: 95 min.
DIRECTOR: William Wyler
GUIÓN: Howard Koch (Basado en la obra de teatro de W. Somerset Maughan)
MÚSICA: Max Steiner
FOTOGRAFÍA: Tony Gaudio
REPARTO: Bette Davis, Herbert Marshall, James Stephenson, Frieda Inescort, Gale Sondergaard, Bruce Lester, Cecil Kellaway, Victor Sen Yung
PRODUCTORA: Warner Bros. Pictures. Productor: Hal B. Wallis
SINOPSISUna noche de luna llena en Malasia, Leslie Crosbie (Bette Davis) mata a su amante cuando está sola en una plantación de su marido. Ella alegará legítima defensa, coartada que es creída por todos, hasta que una comprometedora carta escrita por Leslie, que se encuentra en manos de la viuda asiática de la víctima, dará un giro a los acontecimientos. El abogado Howard Joyce (James Stephenson), amigo del matrimonio, decide comprar la carta, sin delatar a Leslie a su marido (Herbert Marshall), pero ella prefiere contarle toda la verdad de lo sucedido.
CRÍTICALa obra de teatro de W. Somerset Maughan ha sido objeto de dos versiones cinematográficas bajo el título "The letter". La primera, es una producción Paramount dirigida en 1929 por Jean de Limur y protagonizada por Jeanne Eagles y O.P. Heggie. La segunda, es esta producción Warner, sólidamente dirigida por William Wyler y con unos excelentes Bette Davis y James Stephenson (que en la primera versión hacía el papel de amante asesinado, en lugar del del abogado de esta segunda versión). Existe una tercera adaptación al cine, bajo el título "The unfaithful" protagonizada por Ann Sheridan en 1947 y una cuarta para la televisión de 1982 con Lee Remick.
Destacar que con esta película, William Wyler ha dirigido a la Davis en tres ocasiones, las otras dos son "Jezabel" y "La loba".
"La carta" es una película intensa, con un ambiente inmejorable, enmarcado por una fotografía, un juego de luces y una música verdaderamente intrigantes. Contiene, a mi entender, dos de las mejores escenas de la historia del cine, la primera y la última. En ambas destaca el pausado travelling de William Wyler, el primero de izquierda a derecha, para mostrar la vida de los trabajadores de la plantación malaya e introducirnos en el asesinato a tiros del amante de la protagonista Leslie Crosbie. Inolvidable la utilización de las escaleras, el travelling hasta la cara de la impertérrita asesina, y las nubes tapando la luna llena que es testigo del brutal asesinato. La última escena utiliza la misma técnica, pero a la inversa, de derecha a izquierda siguiendo a Betty Davis desde su casa hasta la puerta de la calle. Maravilloso el seguimiento que hace la protagonista de su sombra por el jardín, que bien podría representar la culpa, y el contratravelling hacia la casa donde se sigue celebrando la fiesta, con el contraste de músicas, una que anuncia el drama y otra inocente y alegre en el interior de la mansión.
Este es uno de los pocos casos de la historia del cine en que puedo felicitar al estricto Código de censura de Hollywood, pues el final de la obra de teatro fue rechazado y nos brindó este impecable final, que cierra el círculo espacial y emocionalmente.
En la obra de teatro, Leslie termina confesando su amor por su amante ante su marido y la audiencia. El Código no podía amparar un final en el que la asesina infiel quedara impune de su asesinato, por ello nada mejor que la viuda del malogrado amante pudiera vengar su muerte.
A reseñar también las magníficas interpretaciones de Bette Davis y del abogado, James Stephenson, que consiguen atrapar al espectador desde el primer momento (como detalle, me encanta la primera escena cuando la Davis acaba de matar a su amante y cuando vuelve al salón se queda de espaldas a la puerta con la mano en que sujetó el arma, abierta para que advirtamos con claridad su mano asesina. Ello contrasta con la siguiente escena en que la misma mano abraza a su marido y sujeta un pañuelo para enjugar sus lágrimas). Interesantes también los tensos encuentros entre la viuda asiática (Gale Sondergaard) y una orgullosa, como siempre, Davis.
Muy recomendable para los que no hayáis podido descubrirla. En youtube la tenéis entera

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