ANASTASIA
FICHA TÉCNICA:Título Original: Anastasia
Año: 1956
Nacionalidad: Reino Unido
Dirección: Anatole Litvak
Intérpretes: Ingrid Bergman, Yul Brynner, Helen Hayes, Akim Tamiroff, Martita Hunt, Felix Aylmer, Serge Pitoeff
Guión: Arthur Laurents
Música: Alfred Newman
Fotografía: Jack Hildyard
Productora: 20th Century Fox
Duración: 105 minutos
SINOPSIS:Paris 1928. Una joven y bella mujer es salvada de morir ahogada en el Sena por un influyente ex general ruso. Dado que la mujer padece amnesia y no sabe quién es y que existe un notable parecido físico con la Gran Duquesa Anastasia, hija del Zar Nicolás II y de Alejandra de Rusia, de la que se dice que sigue viva en paradero desconocido, tras escapar de la ejecución de toda la familia Imperial rusa, le llevará a urdir un maquiavélico plan para hacerla pasar, tras un duro entrenamiento, por la auténtica Anastasia.
ANÉCDOTAS Y/O CURIOSIDADES:1) Anatole Litvak adaptó junto con Arthur Laurents un exitoso texto teatral de Marcelle Maurette sobre uno de los más grandes misterios del siglo XX, la historia (real) de una joven que aseguraba ser Anastasia, la heredera de los Romanov. Ni la obra de teatro ni la película intentan resolver el misterio, sino que dejan las opciones abiertas para que sea el espectador el que decida.
2) Ingrid Bergman ganó su segundo Oscar por este papel (el primero lo logró por la excelente “Luz de gas”), en su triunfal regreso a Hollywood tras el escándalo que provocaron sus relaciones con Rosellini.
3) Yul Brynner también ganaría un Oscar ese año, pero no por esta película, si no por "El rey y yo".
4) Existe una película de igual título, de 1997, de dibujos animados.
5) La familia real rusa fue asesinada por los bolcheviques el 17 de julio de 1918. Sin embargo los rumores de que Anastasia sobrevivió a la masacre y pudo escapar son persistentes desde 1918. MuchaS mujeres a lo largo del siglo XX han afirmado ser la Gran Duquesa Anastasia, la más famosa de las cuales fue Anna Anderson, cuyo cuerpo fue incinerado tras su muerte, acaecida en 1984. A pesar del apoyo que la prestaron muchas personas que la conocieron, las pruebas de ADN de la Anderson en su pañuelo y pelo revelaron que no tenia ningún parentesco con la hija del Zar.
6) Tanto el director, Anatole Litvak, como el actor principal, Yul Brynner, eran originarios de Rusia.
COMENTARIO PROPIO:“En 1917 la dinastía de los Romanov, soberanos de la Rusia Imperial, fue derrocada por la Revolución. Algunos nobles lograron huir, pero el zar, su mujer y sus hijos fueron encarcelador y asesinados en 1918.
Poco después surgieron extraños rumores sobre que un miembro de la familia había escapado y seguía con vida. En las semanas, meses y años posteriores, los rumores fueron en aumento. Entonces apareció una mujer, supuestamente la hija menor del último zar, su Alteza Imperial la Gran Duquesa Anastasia. Tan sólo ella, si sigue con vida, conoce la verdad sobre la historia que van a ver”.
Con esta información y, a la vez, advertencia escrita se inicia la película. Luego, la acción se traslada a París, en la Pascua Rusa de 1928.
Sergei Bounine (Yul Brynner), un ex general zarista, tiene ahora un restaurante típico ruso en Paris. Una noche, él y otro hombre impiden que una joven desesperada se suicide en las aguas del Sena. Se trata de Anna Anderson (Ingrid Bergman), una mujer enferma, que deambula por las calles de París tras haber estado ingresada en un manicomio, que ahora sufre una amnesia que le impide recordar quién es y que, curiosamente, guarda un gran parecido con la hija menor del zar Nicolás, Anastasia.
En un banco de Inglaterra hay depositados 10 millones de libras esterlina, que sería la herencia de Anastasia, si se demostrase que aún seguía viva. Es por este dinero por lo que un grupo de exiliados rusos, deseosos de pillar una parte de tan sustancioso botín, buscan a alguien que se parezca lo suficiente a Anastasia como para hacerse pasar por ella. Hay una Sociedad de seguidores zaristas en el exilio que ha invertido mucho dinero en esta operación, dinero que este grupo entre los que se encuentra Bounine se ha gastado alegremente, pero ahora, si en 8 días no ofrecen ningún resultado, esta Sociedad los va a demandar por fraude. Es por eso que Anna Anderson les llega como caída del cielo.
Bounine se pone manos a la obra, vistiéndola, maquillándola, puliendo sus modales y contándole cantidad de detalles y cosas de la verdadera Anastasia, en lo que él considera sólo la preparación de una estafa. Pero lo curioso es que la chica tiene marcas en las palmas de las manos y en la sien derecha que podrían ser antiguos balazos y, además, tiene imágenes sueltas, “van y vienen”, dice ella, de la vida de la gran familia imperial que nadie le ha contado. Porque durante toda la película se juega con esta ambigüedad, ¿es?, ¿no es?, y hasta la propia Anna comienza a tener dudas sobre su identidad. Y es que... ¿qué pasaría si ella fuera realmente Anastasia?
No es que sea una obra magnífica e imprescindible, pero desde luego es una película bastante redonda. Un cuento bien narrado, con una señorial puesta en escena, una música, unos decorados y un vestuario muy cuidados, con un gran tema central romántico y con aires rusos que a mí me encanta y, sobre todo, una gran pareja estelar. Como aliciente, ver a Brynner bailando, quizá rememorando su reciente éxito en “El rey y yo” y poder contemplar varios lugares emblemáticos de París, bellamente fotografiados. De los personajes secundarios, destacar a la abuela, toda una institución Helen Hayes y, al menos para mí que me gusta mucho, Martita Hunt, la baronesa que es la dama de compañía de la abuela, que es una actriz que yo no conozco, la verdad, pero que aquí, siempre que sale en pantalla me hace mucha gracia. Me gusta mucho la parte del ballet, “El lago de los cisnes”, de Tchaikovsky, y, casi como remate la fastuosa escena del baile final que resulta increíblemente bien planificado y apabullante.
¿Y cuál fue el escándalo que protagonizó Ingrid Bergman? Pues os lo cuento un poco de memoria, porque me lo sé. Bergman admiraba mucho a Roberto Rosellini y le escribió una carta pidiéndole, por favor, trabajar con él en cualquier proyecto. Sin alargar mucho el tema, el caso es que ella se marchó a Italia y rodó varias películas con el director italiano (yo, que recuerde, he visto “Stromboli”), pero su relación no se quedó sólo ahí, si no que tuvieron un largo romance, estando ambos casados, que tuvo como fruto una hija, Isabella Rosellini y provocó tal escándalo en el pacato mundo del cine estadounidense que la actriz estuvo poco menos que excomulgada. Luego, tras 7 años de ausencia, regresó con esta película a las pantallas americanas y Hollywood pareció querer decirle que la perdonaba concediéndole este Oscar por una actuación buena, pero no de las mejores de Ingrid Bergman, parece ser que un poco como compensación por lo mucho que habían “largado” las malas y afiladas lenguas hollywoodienses.
En fin, que no voy a deciros que tenéis que ver esta película sin falta y que es imprescindible, porque no es eso y luego me diréis exagerado. Pero sí que es una bonita historia, mezcla de realidad y fantasía, y que resulta muy agradable de ver. O al menos a mí me lo parece.
A los que os animéis a ver esta película, que la disfrutéis.
