CRÍTICA: El que mucho corre…. pronto se estrella Seamos sinceros, el cine es un negocio más, y como tal se basa en conseguir un producto que se venda bien y rentabilice la inversión. Si lo miramos desde el punto de vista empresarial, podemos asemejar la tienda de la esquina montada con la ilusión del que quiere ganarse la vida seguramente vendiendo productos que él compraría con la productora independiente que hace películas que “cuentan cosas” que se rentabilizaran lo justo (o apenas) pero que utilizan el cine como medio de expresión más que como negocio. En el otro lado, asemejaremos a los Grandes Estudios (los nombres ya los conocemos todos) con ese gran Hipermercado que siempre dice que sus productos son de la mejor calidad pero que en el fondo sabe que cualquier cosa que venda se va a comprar en mayor o menor medida aunque no sea de tanta calidad como ellos proclaman.
En el caso de los Grandes Estudios si uno de sus productos resulta venderse bien, es decir su taquilla es buena, (ni siquiera hace falta que sea extraordinaria, basta con que saque aprox. el doble de lo que costó) hay que explotarlo lo más posible creando tantas secuelas como se pueda hasta que el público quede exhausto, con los bolsillos vacíos y la cabeza caliente de pensar ¿cómo he vuelto a picar con esta secuela de secuela de secuela?
El problema del Estudio radica en cuando el público comienza a cansarse de tanta secuela y ellos pretenden seguir explotando el filón un poco más. En ese caso suele recurrirse a trucos como el que nos ofrece el título de hoy, reunir de nuevo al reparto que consiguió el primer taquillazo (y que normalmente se desentiende de secuelas de poca calidad). Una vez introducidos en el tema (siento haberme extendido tanto) ya sabemos que esperar de Fast & Furious: Aun Más Rápido.
Esta nueva secuela de nuevo hará buena taquilla debido en parte a que va dirigida a un sector de la población (principalmente masculino) amante de la velocidad, los coches tuneados (o no) y las bellas curvas (tanto de asfalto como de silicona), que suele componerse de un montón de hormonas descontroladas en pandilla con ganas de ser ellos los que viven al límite las vidas que en pantalla tienen los protagonistas.
Para conseguir otra vez el engaño, se cuenta de nuevo con la participación de Paul Walker (que ya hizo las dos primeras), actor guapo como pocos y con el talento necesario para este papel de Agente del FBI que no necesita de grandes aptitudes (por si desentona), con Vin Diesel que tras decir que no a la 2ª y hacer un brevísimo cameo en la tercera ha caído de nuevo en esta en un intento de revitalizar una carrera que no acaba de despegar ni como héroe de acción ni como nada. De nuevo Diesel retoma el papel de Dominic Toretto, sólo que esta vez, habla menos y pone más cara de mala leche (vamos, un prodigio de actuación la que puede sacar de papeles así). Por supuesto, no hay que olvidar a las dos guapas mujeres que aparecieron en la primera, Jordana Brewster y Michelle Rodríguez que acumulan la nada despreciable cifra de cómo mucho 20 min en pantalla ¡entre las dos!
Una vez dicho esto, ¿que nos podemos esperar de la película?. Pues simplemente 105 minutos de acción, explosiones, adrenalina, música a todo volumen, carreras ilegales y todo eso que esperamos ver cuando elegimos una película de este tipo (con su consiguiente secuela claro).
Lo Mejor:- Mala Rodríguez en la BSO
- La 1ª Carrera (bien rodada)
- No esperarse nada y salir contento
Lo Peor:- Que no se acerque a la primera ni de lejos.
- La mujer como florero, ese gran arte.
- Final abierto (como no podía ser de otra forma)
Nota: 4