La Boda de Rachel (Rachel Getting Married - 2008)
SINOPSISCuando Kym (Anne Hathaway) vuelve a la casa familiar de los Buchman para la boda de su hermana Rachel (Rosemarie Dewitt), lleva consigo una larga historia de crisis personal, conflictos familiares y tragedia. Una buena parte de los amigos y conocidos de los novios se han reunido para un alegre fin de semana de fiesta, música y amor, pero Kym -con su mordacidad, agudeza y su facilidad para el drama- actúa de catalizadora de las tensiones gestadas durante mucho tiempo en la familia.
CRÍTICACon sólo escuchar el nombre de Jonathan Demme, sabemos que lo que nos espera en el celuloide es de cuidado. Pronto llega a nuestra memoria su trabajo en 'The Manchurian Candidate (2004)' o su más última incursión (no del todo afortunada) 'Jimmy Carter Man from Plains (2007)' y no podemos menos que frotarnos las manos. No defrauda.
La película desde su argumento augura un conflicto y choque de personalidades. Rachel (Rosemarie DeWitt) está a punto de casarse y para ello Kym (Anne Hathaway) llega de su estadía en un centro de rehabilitación del cual se sabe entra y sale periódicamente. Con ello en puerta, sentimos lo mismo que siente la familia, Kym es una amenaza para la correcta realización de la boda y precisamente eso sucede. Dicen que los golpes más duros se reciben entre miembros de la familia, y esto queda claro en las peleas, reproches y chantajes que (como en toda familia que se respete) suceden antes, durante y después de la boda.
No cabe duda que todo fue correctamente planeado. La película tiene el nombre de la hermana que debería ser el centro de atención (Rachel) pero que no lo es. Kym es (y siempre ha sido) el centro de atención de la familia y a pesar de que Rachel es quien se casa, la situación no cambia. Mientras más avanza la película Kym nos va haciendo partícipes de esta situación y conflicto interno que desde las primeras escenas se hace evidente pues a pesar de todas estas atenciones, el principal enemigo de Kym es ella misma.
Anne Hathaway (Ella Enchanted, Princess Diaries) ha realizado su mejor actuación hasta el momento. Lejos quedaron los días de la princesa y de Disney. Ahora, con proyectos más ambiciosos (Becoming Jane 2007) y con un grado de dificultad superior, sólo deja patente su gran potencial como actriz. Kym es creíble. Hathaway hace un trabajo excepcional interpretando a esta chica que puede ser analizada desde muchísimos puntos de vista, pero que convergen sobre un punto en particular, Kym simplemente no puede con la culpa de todo su pasado. Por otro Rosemarie DeWitt (Cinderella Man) hace una actuación sobresaliente como el contrapeso de Hathaway al interpretar a la hermana que tiene que lidiar con los sentimientos de rencor y amor entrelazados en su relación. Sería completamente injusto no nombrar a Bill Irwin (The Manchurian Candidate) y a Debra Winger (Eulogy) quienes interpretan al padre y a la madre de las dos chicas. Ambos juegan un papel importantísimo en el desarrollo de la historia y sus dos actuaciones sólo logran adentrarnos más en los personajes de ambas. Mención especial en definitiva.
Otro punto por demás interesante es la boda por ella misma. No sólo llama la atención que se lleve a cabo entre un afroamericano y una americana, sino que además sobresalen la mezcla y aceptación de ambas culturas sin ningún prejuicio. De igual manera el hecho que se haga fuerte referencia a las tradiciones hindúes en la temática nupcial y una banda de rock completamente fuera de lugar pero que encaja de manera exquisita con todo el cuadro lo hacen una experiencia que vale el boleto.
Tal vez sólo se pueda poner un pero, y esto es en el tratamiento de la historia la final. Se nota de sobremanera que el director se encariña con sus personajes y los defiende. El ambiente que se va construyendo abre cualquier posibilidad y se opta por una salida no del todo convincente. Esto se debe a que si la realidad se estaba reflejando, no es necesario un final con atenuantes. Otro punto que es necesario mencionar es la comparación con películas del género y la obra sale perdiendo si se le compara con los grandes maestros como Allen y Bergman. No es justa la comparación, pero es inevitable.
"Rachel Getting Married" un vistazo a una familia como muchas tantas.