Voy a hacer un collage para cometarla. A ver qué tal queda.
Mi querido Reporter, siento discrepar en algunos puntos contigo.
No he visto la serie británica que comentas para poder compararlas, pero aun así, a mí la película me parecieron dos horas entretenidas y bien hiladas. Es decir, no hace falta a ver visto la serie para disfrutar de una película que, a mi parecer, no trata solo la trama política, sino que hace una presentación de lo que debería ser el periodismo actual y lo que es. Yo creo que no hace solo unas "tímidas reflexiones sobre el rol del periodismo en la sociedad actual", yo creo que va más allá y te muestra lo que de verdad es el periodismo hoy en díasólo se quiere la primicia para vender periódicos
. Intenta mostrar que el periodismo, tal y como lo entendemos hoy no es el de investigación que se ha hecho siempre y que debe ir en los periódicos. Hoy no poseemos la verdad ni nos la muestran tal y como es. Y yo creo que hay algunas frases que son más que una tímida reflexión....
De acuerdo con Krimhild en lo marcado en negrita. No es Alan J. Pakula y sus
Todos los hombres del Presidente, pero sin haber visto la serie, y siendo una trama no basada en un caso real, ni le he encontrado lagunas argumentales y el par de giros en la investigación me han parecido sólidos y convincentes.
No estoy tan de acuerdo en que sólo muestre lo que es el periodismo hoy en día. A pesar de que Crowe tiene el protagonismo absoluto y las mejores líneas (desaprovechada Helen Mirren. El resto cumple a secas), sí se le pueden observar actitudes de periodista de raza, clásico, de sabueso. La contrapartida se la pone Rachel McAdams, que sí se adecúa más a ese perfil actual que denuncias Krimhild, "blogera", un tanto sensacionalista, y preocupada por que su nombre aparezca sí o sí en el artículo
(Rusell escribiendo al final el de ella antes que el suyo, y dejándole enviar el artículo. Yo al menos no lo vi como una muestra de colegueo profesional, sino como de dos estilos diferentes de entender un mismo trabajo)
. Y H. Mirren, que se deja caer era del estilo antiguo, pero que las labores de dirección y el control editorial han apagado ese "fuego"
(de hecho se lo recrimina el prota), y se cabrea al perder una noticia (sobre otro lío de faldas

) y apura para publicar otra incompleta sólo con el fin de vender portadas
.
Hehehe, bien, un poco d debate
. Comprendo lo q dices Krimhild, pero me reafirmo en lo dicho. O si quieres lo digo de otra forma... hubiera preferido que se sacrificara algún tema (véase los líos amorosos) para que así se hubiera dedicado más tiempo a lo más importante (lo del rol d la prensa)
.
Y en cuanto a la historia entre la mujer de Colins y Cal, sí que hubiera sobrado la verdad. No aporta mucho.
Aquí sí que chocamos frontalmente.
Los líos amorosos
por un lado no dejan de ser un fiel reflejo de lo que comentaba antes Krimhild. El sensacionalismo que rodea a la prensa hoy en día y copa portadas y escándalos a mansalva. Y por otro están bastante bien introducidos en la trama y llenan de matices tanto la investigación como a los personajes. Con Affleck en la habitación del hotel, no es lo mismo la interpretación de la situación vista por primera vez ("bah, llora porque la quería un montón y encima se entera del embarazo y de que era espiado") que a posteriori conociendo la información de la que disponía el congresista ("Ostrás! Lloraba más por arrepentimiento que otra cosa"). Un tío que despertaba ciertas simpatías y cierta humanidad, ahora aparece retratado como un cabrón por ese "matiz" en su relación extra-matrimonial. Para que ese cambio tenga efectismo, hay que darle algo de vidilla al lío de faldas, y en mi opinión se hace sin extralimitarse.
El lío Crowe- R.Wright Penn, también da mucho juego, más del que aparenta. Porque es una carta que se juega en la amistad entre reportero y político, que se refleja en la forma de hacer periodismo actual que criticas Krimhild, que en este caso sería ese basado en "el amiguismo". Crowe parece "condicionado" a ayudar a su amigo tratando de tergiversar o darle la vuelta a la noticia del escándalo sexual (se siente culpable por tirarse a su mujer), en una de esas líneas que "son más que una tímida reflexión". Y que Affleck usa cuando más le conviene para echar en cara cuando más le conviene (al salir del hotel y comprobar que su amigo se está acercando demasiado en sus indagaciones, aunque en ese momento pensamos que es algo puramente personal.)
Y una tercera justificación - no menos importante - a esos líos amorosos, sobre todo el segundo que he nombrado. Como recurso cinematográfico que da una cierta pausa al espectador sobre la investigación, que constantemente maneja nombres, teorías, etc. Me di cuenta según la estaba viendo que se hacían
imprescindibles. Un gran acierto para no convertir la película en un carrusel ininterrumpido y agotador de datos.
Sobre la consideración de la prensa como el cuarto poder fáctico en el film, no creo que haya ni que mencionarlo. Está bastante claro que estos plumillas acojonan al más pintado.
Para acabar, no me quiero olvidar de la escena del piso y del garaje. Grandes momentos de intriga, sí señor!!

7/10
IMDb: --