AMANECE, QUE NO ES POCO (1988)
¡De orden del señor cura, se hace saber que Dios es uno y trino!
FICHA TÉCNICA TITULO ORIGINAL: Amanece, que no es poco
AÑO: 1988
DURACIÓN: 110 min.
DIRECTOR: José Luis Cuerda
GUIÓN: José Luis Cuerda
MÚSICA: José Nieto
FOTOGRAFÍA: Porfirio Enríquez
REPARTO: Antonio Resines, Cassen, Luis Ciges, Aurora Bautista, Enrique San Francisco, José Sazatornil, Pastora Vega, Chus Lampreave, Manuel Alexandre, María Isbert, Miguel Rellán, Guillermo Montesinos, Rafael Alonso, Antonio Gamero, Gabino Diego.
SINOPSIS Un ingeniero español, profesor de la universidad de Oklahoma, regresa a España para tomarse un año sabático. Junto a su padre, Jimmy, deciden comprar una moto con sidecar y recorrer la geografía española. Llegan así a un pueblo que parece vacío, si bien sus peculiares habitantes, a excepción del negro Ngé Ndomo, están en misa, como todos los días del año.
CRÍTICAUna de las películas más surrealistas y desternillantes del cine español. Jose Luis Cuerda nos traslada a un pueblo manchego (fue rodada en las localidades albaceteñas de Molinicos, Ayna, Liétor y Férez, entre otras localidades de la Sierra del Segura. Varios de sus habitantes tuvieron la oportunidad de aparecer en la película como extras) en donde nada es como debería ser, en la que lo único que parece normal es que amanece cada mañana, que no es poco.
Teodoro, profesor de la universidad de Oklahoma (EE.UU) regresa a España para ver a sus padres y tomarse un año sabático. Aprovecha esta oportunidad para recorrer España junto a su padre en una moto con sidecar. El destino les lleva a un pueblo en la que viven unos estrambóticos personajes. Nada más llegar descubren que todos los vecinos, salvo el negro del pueblo, están en misa, pero no una misa cualquiera, sino dada en latín y donde el cura hace "un alzamiento de la hostia" que nadie se puede perder y que levanta aplausos, vítores y olés. Tras la misa, los campesinos se dirigen al huerto cantando madrigales castellanos del Renacimiento. En los bancales, junto a una lechuga o una calabaza, puedes tener la desgracia de que te salga un hombre, la peor mala hierba. El resto de trabajadores se dirigen al bar, a tomarse sus correspondientes copas, de uno en uno, bajo la supervisión de la guardia civil, hasta que cojan el punto exacto de la borrachera, mientras una cantante de ópera les deleita con "Lascia qu'io pianga" y otras arias operísticas. Los niños, mientras tanto, se dirigen a la escuela vestidos con trajes regionales o de la comunión. El profesor les imparte clases en gospel.
Jimmy y Teodoro no son los únicos foráneos pues el pueblo está repleto de visitantes: un grupo de estudiantes de la Universidad norteamericana de Eaton, unos meteorólogos belgas, un grupo de disidentes de los Coros del Ejército Ruso, invasores camuflados del pueblo de arriba que quieren conquistar el pueblo...
Así vamos descubriendo las surrealistas peculiaridades de pueblo y de sus habitantes, como la celebración de las elecciones generales en las que se eligen, por rigurosa votación, los cargos de alcalde, cura, maestro, puta, marimacho en período de prueba y seis adúlteras; la práctica de flashback general en la plaza del pueblo por orden del señor alcalde; la curiosidad de que los exiliados de la política unos días montan en bicicleta y otros huelen a lomo de ángel; la búsqueda un papel en la historia por personajes en blanco; el borracho que se desdobla; el suicida al que siempre le evita el camión........
Como digo, una película tremenda, de las que hacen reir y mucho por cada una de sus ocurrencias, de las que no se olvidan. Para mí una de las más memorables películas españolas. Y con un guión de los que recogen frases que permanecen en el imaginario colectivo:
- ¡Alcalde: Todos somos contingentes, pero sólo tú eres necesario!
- ¡De orden del señor cura, se hace saber que Dios es uno y trinoooo!
-Le dije a usted, cuando me pidió permiso para ejercer de escritor en el pueblo, que era mejor que hiciese lo que hacen los otros sudamericanos, que unos días van en bici y otros huelen bien. [...] Y ahora me dicen que ha escrito usted "Luz de agosto", la novela de Faulkner, ¡de William Faulkner! [...] ¿es que no sabe que en este pueblo es verdadera devoción lo que hay por Faulkner?
- (cantando) ¡Qué complicación, si se te para el corazón!
- Está durmiendo padre.
- No, que va hijo.
- Me acuerdo de madre, padre.
- Pero…pero ¿no te gusta la moto que te he comprao?
- Sí, si la moto es cojonuda, pero eso no tiene nada que ver. ¿Usted se acuerda lo que les decía en las cartas?, les decía, me apetece mucho verlos a los dos cuando vuelva, a los dos. A los dos decía yo, a madre y a usted. Y cuando vuelvo la ha matao. ¿Por qué la mató padre?.
- ¡Porque era muy mala!.
- ¡Pero hombre padre!.
En resumen, aunque sólo sea por curiosidad, por ver un elenco de actores inmejorable, o por pasar un buen rato, no os la perdáis.