Destino Final
SINOPSIS:Un joven estudiante tiene una premonición al subirse a un avión en el que se dispone a ir junto a sus compañeros a París. Presintiendo que algo grave va a pasar al aparato, él y sus amigos desembarcan antes del despegue. Efectivamente, el avión sufre un trágico accidente, y los jóvenes piensan que se han librado de una muerte segura gracias a la extraña visión del joven. Pero el destino no ha sido vencido todavía...
CRITICA: Como es una película que, en su momento, la pusieron bien, y tuvo buena acogida entre la gente, voy a hacer un pequeño trabajillo porque considero que se lo merece. Hay un apartado en este foro que es PELICULAS CON MALA CRÍTICA, PERO QUE TE GUSTARON; yo a esta de la que voy a hablar la pondría mejor en PELÍCULAS CON BUENA CRÍTICA, PERO QUE NO TE CONVENCIERON (más bien, en vez de gustaron, porque algo me entretuvo)
La verdad es que comienza bastante bien, con un aire misterioso que le hace tener cierto atractivo, aunque pronto se vislumbran ciertos aspectos comerciales que la empiezan a desfavorecer, justo cuando el grupo de chicos que viajan a París empieza a entrar en el avión, y el protagonista tiene una especie de sueño- premonición que hace alarmar al resto del pasaje; ahí es cuando te das cuenta que van a primar más clichés del género que no una historia bien contada de misterio que podría estar francamente bien. Funcionar funciona, como entretenimiento para el consumo de adolescentes sin demasiadas pretensiones, pero, una vez sorprendido al principio, y sabiendo por donde van los tiros, ya no lo vuelve a hacer en ningún momento ni te angustia lo suficiente, y eso, en una historia como esta, es un fallido intento de recrear situaciones límite de terror. La idea de la peli es buena.
La forma en la que explota el avión en vuelo, una vez que salen del aparato los chicos que van a protagonizar el film, con la rotura de cristales y demás, me parece un puro efectismo, nada real, precipitado y nada sugerente.
Cuando el negro de la funeraria les insinúa, como si fuese un gurú, al protagonista y a su amiga qué es lo que ocurre, delante del cadáver de la primera víctima después del accidente, te quedas medio sorprendido; aunque no terminas de creerte realmente al personaje secundario que sale unos segundos, y menos dando aquellas explicaciones. Era innecesario, la propia trama iría explicándolo todo, porque una vez sorprendidos con los primeros acontecimientos, esas explicaciones sobraban, además de quitarle misterio a la cinta.
Imagen en la que aparece la pareja protagonista con el forense que le da una serie de explicaciones difíciles de asimilar, aunque los chicos ya tenían una serie de datos que no daban demasiadas esperanzas La protagonista del film es la muerte, una muerte que se va cargando a los jóvenes protagonistas que la “despistaron” al principio por no subirse al avión; pero que ahora vuelve con ganas de venganza. Los primeros ataques que hace la muerte parecen ser en forma de líquido elemento.
El primer chico que es asesinado es a causa de un resbalón por culpa de lo que parece ser agua viva, con conciencia, con muy malas intenciones. La manera en la que es estrangulado es chistosa, la verdad, muy aparatosa, como si fuera una especie de maniobra de circo tremendamente espectacular; sólo faltaba un repique de tambores mientras sucedía tal despropósito.
A la profesora que es sorprendida por la muerte en segundo lugar le ocurre algo parecido: el elemento líquido, una vez más, se confabula contra ella (una manifestación de la muerte como otra cualquiera, podría haberse manifestado en modo gaseoso, pero tenía capricho de volverlo a hacer en forma líquida. Y otra muerte aparatosa: el ordenador se alió con la urraca negra.
A muchos les parecerá que este elemento es uno de los mayores atractivos de la película, la manera de, digámoslo así, pillar la muerte al grupito de desafortunados; pero a mi personalmente no me convenció ya que es una recreación demasiado desarticulada de la acción, que la entorpece y hace que el ritmo se desajuste totalmente; a mi modo de ver hay una inadecuación evidente entre el ritmo normal del film, un ritmo interesante, y el devenir de las muertes, que parecen no acabarse nunca… a los pobres no les da llegado su fin, y eso debe provocar en ellos gran angustia al concienciarse de tal situación, pero esa angustia, que debería provocar en el espectador su propia angustia, no es tal, es más bien cierto asombro por tanta torpeza que determina su propia muerte.
No me convencieron tampoco las coincidencias de los protagonistas en ciertos momentos. Se encuentran algunas veces de la manera más artificial. Hay una escena en la que están hablando, en una terraza, el protagonista y la amiga con la que mejor se lleva y, de repente, aparece el resto del grupo como por arte de magia: la otra pareja del chulito con su novia rubia en coche, el otro de la gorrita en bicicleta, que casi se espeta contra el coche del chulito medio cocainómano; y se empieza a sospechar que alguien más va a morir
, como así sucede… y van quedando cada vez menos.
Pero el protagonista descubre que la muerte
está siguiendo un plan preestablecido. La gente que no viajó está muriendo ahora en perfecto orden al que tenían cuando se encontraban sentados en el avión, y la muerte no parece que se esté saltando dicho orden, por lo que ya saben quien será el próximo en morir.
En esto( en el destino propiamente dicho, y en la muerte en sí, y su forma de manifestarse) hay ciertas similitudes con películas como El séptimo sello (lo sé, es un pecado mezclar estas dos películas, pero es una simple comparación en cuanto al destino y la muerte, pero nada que ver jajaja), la niebla, de John Carpenter( una peli en la que unos fantasmas de un barco hundido se vengan de todo un pueblo marinero por su mala vida), o la reciente Señales del futuro; hay una lucha tenaz contra el destino cruel, y un patrón por el que se guían algunos personajes de dichos films; en señales del futuro el patrón es claro: el papel con los números, en Destino final el patrón es
el orden de los pasajeros en los correspondientes asientos del avión.
El elemento añadido de la policía para dar más tensión al desarrollo de la trama lo veo un tanto ingenuo, hacer que el protagonista, y por extrapolación, los que se salvaron de la muerte en el avión, parezcan sospechosos, es una simplificación vacua de, por ejemplo, lo que era la policía en las películas de Alfred Hitchcok, y las sospechas que levantaban en “ dicha institución al servicio de los ciudadanos” cualquiera de los protagonistas acosados en las pelis del Rey del suspense( éste sí que sabía llevar el suspense hasta sus últimas consecuencias, con rigor y coherencia, además de elegancia)
En ocasiones se mezcla lo que debería ser verdadera tensión con momentos puntuales de humor, como cuando van en el coche del novio de la rubia y el chico de la gorra le dice al conductor que vaya despacio y que, mejor, no adelante por la derecha, temiendo a que se la peguen y mueran todos, facilitando así la labor de la muerte que les persigue. Aquí hay un momento de reflexión del novio de la chica rubia en el que, al saber que el protagonista sabe el modus operandi de la muerte, y quién será el siguiente en morir, el chico que conduce comienza a acelerar para poder atraerla y decidir así él realmente como y cuando va a morir y no la muerte misma. En esto se ve un claro destino escrito contra libertad del hombre, pero demasiado simplificado, muy pueril.
Finalmente creo que hay algo que contradice el guión mismo, todo lo que parece ser la trama, lo arriba citado modus operandi de la muerte:
en la escena en la que el protagonista es atacado, cuando conduce en coche para reunirse con su amiga y protegerla de la muerte, ésta ataca a la chica y a él. ¿Cómo es posible? ¿Acaso la muerte no atacaba sólo de uno en uno y siguiendo el orden correspondiente a los asientos del avión? Le tocaba a la chica, si no me equivoco; entonces ¿Por qué la muerte trata de llevarse al otro mundo al chico también si no le tocaba?
Le pondría un 5 sobre 10