Un Trabajo en Italia
FICHA TÉCNICA:Título original: The Italian Job
Año:1969
Nacionalidad: Reino Unido
Director: Peter Collinson
Guión: Troy Kennedy Martin
Música: Quincy Jones
Fotografía: Douglas Slocombe
Intérpretes: Michael Caine, Noël Coward, Benny Hill, Raf Vallone, Tony Beckley, Rossano Brazzi, Maggie Blye, Irene Handl, John Le Mesurier, Fred Emney, Robert Powell
Productora: Paramount Pictures
Duración: 100 min.
SINOPSIS:Charlie Croker (M . Caine) acaba de salir de la cárcel y se mete de lleno en la planificación de un nuevo golpe. El asunto consiste en hacerse con 4 millones de dólares que llegarán a Turín desde China, y que serán trasladados en un furgón desde el aeropuerto. Al necesitar financiación para llevar a cabo el golpe, Charlie acude al Sr. Bridger, un capo de la mafia inglesa que esté en prisión. Pero al mismo tiempo la Mafia italiana, enterada de de los planes, no está dispuesta a permitir que unos ingleses se lleven el gato al agua delante de sus narices y sin su consentimiento.
CURIOSIDADES:- La Paramount quería como protagonista a R. Redford
- El final se cambió para dejar abierta la posibilidad de una secuela. De hecho, ya en pleno rodaje, no existía uno que estuviera escrito, así que se dejó esta tarea en manos del Estudio americano. Finalmente, fue la segunda unidad la que se encargó de ello.
- El salto con los coches entre tejado y tejado, se hizo en las instalaciones de la propia FIAT. Algunos trabajadores, temerosos de que acabase en tragedia, se alejaron cuanto pudieron del lugar de rodaje.
- Algunos de los atascos rodados en Turín son completamente reales, ya que fueron provocados por el propio equipo de rodaje.
- En la persecución final con los Mini Coopers, se rodó una secuencia que tenía lugar en una pista de hielo, con los coches adelantándose entre sí al ritmo del vals El Danubio Azul de Johann Strauss. Por razones de tiempo se eliminó del montaje final, aunque aparece como extra en las ediciones especiales en dvd.
- El deportivo rojo con el que comienza la película es un Lamborghini Mihura, capaz de alcanzar los 273 Km/h y que por aquel entonces era uno de los coches más veloces que existían.
- En una encuesta en el Reino Unido en 2003, la frase que pronuncia Charlie: "¡se suponía que sólo tenías que volar las malditas puertas!" fue elegida como la más memorable jamás pronunciada en un film.
- Michael Caine no condujo ningún coche en ningún momento durante el rodaje. Sólo lo parece en alguna ocasión.
- Durante la persecución los Mini siempre permanecen en el mismo orden, rojo, blanco y azul. Los colores de la bandera británica.
- FIAT vio el enorme potencial publicitario que tendría la película y llegó a ofrecer casi una flota ilimitada de sus coches para el rodaje, y 50000$ adicionales si cambiaban a los Coopers por coches suyos. Los Mini se quedaron porque se consideraban un orgullo patrio y porque uno de los temas musicales giraba en torno a ellos.
- El director mintió a las autoridades locales al ocultarles que tenía pensado usar los coches en las escaleras del Palacio. Les dijo que iba a utilizar sólo algo de "maquinaria".
- La escena entre M. Caine y el propietario del garaje, fue totalmente improvisada por ambos actores.
COMENTARIO PERSONAL:Existen películas que sin llegar a ser obras de arte, son recordadas, respetadas y tenidas como referencia por otros muchos motivos al margen de su calidad artística. The Italian Job es sin duda una de ellas, ya que a pesar de no contar con una trama inicial demasiado excitante - algo embarullada en cuanto a personajes y a la elaboración del plan - irradia carisma por todas partes. Principalmente por su protagonista, Michael Caine, desenvolviéndose como pez en el agua en un agradable tono de comedia, y por los otros tres protagonistas. Nada más y nada menos que los tres Mini Cooper con los colores de la Union Jack, que protagonizan una divertida y alocada persecución por las calles y lugares emblemáticos de Turín que hará las delicias de cualquier espectador.
Sin excesivas pretensiones más allá que las de puro entretenimiento, un Trabajo en Italia es un agradable film sobre robos en tono de comedia que será difícil que no nos deje con una sonrisa en la boca. No sólo por su gracioso final, acompañado de temas pegadizos, sino porque dejará plantado en nuestras mentes cinéfilas algunas secuencias que re-visitaremos de vez en cuando.
Mencionar también que su remake americano de 2003, no desmerece en absoluto al original, superándolo incluso en algunos aspectos.
Que la disfrutéis.