Radio Encubierta (Pirate Radio - 2009)
1 Boat. 8 DJs. No Morals.
SinopsisCarl (Tom Sturridge) acaba de ser expulsado del colegio, y su madre decide que pase algún tiempo con su padrino Quentin (Bill Nighy). Pero da la casualidad de que Quentin es el jefe de Radio Rock, una emisora pirata instalada en un barco en el mar del Norte, formada por un ecléctico grupo de pinchadiscos.
Están encabezados por “El Conde” (Philip Seymour Hoffman), un corpulento bocazas estadounidense, auténtico dios de las ondas enamorado de la música. Le apoyan Dave (Nick Frost), irónico, inteligente y con un cruel sentido del humor; Simon (Chris O’Dowd), un chico amable que busca el amor verdadero; Midnight Mark (Tom Wisdom), enigmático, apuesto y parco en palabras; Wee Small Hours Bob, especialista en programas de madrugada, música folk y drogas; Thick Kevin (Tom Brooke), el dueño del cerebro más diminuto conocido en la raza humana; On-The-Hour John (Will Adamsdale), el locutor de noticias; y Angus “The Nut” Nutsford (Rhys Darby), el hombre más pesado de Gran Bretaña.
La vida en el mar del Norte está llena de sorpresas. Simon conoce a la mujer de sus sueños, se casan en el barco, pero la novia le deja tirado a las once horas. El mayor pinchadiscos de Gran Bretaña, Gavin (Rhys Ifans), regresa de su gira por Estados Unidos para enfrentarse al Conde, dando lugar a un dramático y tenso conflicto. Y Carl descubre el sexo opuesto y quién es su auténtico padre.
Pero las emisoras encubiertas han llamado la atención del ministro Dormandy (Kenneth Branagh), que decide ir a por esos ilegales. En una época en la que el poder ahoga cualquier cosa que se asemeje a la exuberancia juvenil, Dormandy no deja pasar la oportunidad de meter un gol político. La aprobación del Acta de Infracciones Marinas es una buena excusa para acabar con los piratas y su nefasta influencia en el país.
El resultado es, literalmente, una tempestad en alta mar. Los seguidores de la emisora, consternados, se echan a la mar a medianoche en una operación de rescate al estilo “Dunkerque” para salvar a sus héroes. Pero el rock and roll nunca muere.
De: ElSeptimoArte.netCrítica"Love Actually" fue un fenómeno allá en el 2003. Con un reparto multiestelar, bastante presupuesto y un sin fin de historias que brillaron por lo variadas y distantes, al sólo tener "al amor" como punto de cohesión. Richard Curtis basa su nueva empresa no en "el amor" sino en el "rock n roll". Se repite la fórmula y repite los errores.
Encabezados por Philip Seymour Hoffman "The Doubt (2008)" otro elenco cargado de figuras dan vida a la tripulación de un barco cuya peculiaridad era ser la única radio que transmitía música rock durante el boom del rock británico. Interesante tributo a lo que el rock representa para estas generaciones (sobre todo el rock de esa época) sexo, drogas, rebeldía y una idealización del mundo se perciben en cada segundo del filme. Cada uno de los personajes nos recuerda que ahí no hay cabida para estereotipos de belleza o de reglas sociales, sólo existe el rock n roll.
A pesar de ello, Curtis repite el error de su pasado ejercicio. Los personajes son tantos, tan bastos y tan interesantes que jamás se decide por alguno y las historias quedan inconclusas, varios personajes sin ser explorados, y la sensación de que esa tripulación nos puede arrojar más que sólo sketches de comedia se empieza a elevar en el humor del largometraje.
Pero ya que hablamos del elenco. Si alguien le compite a Hoffman es el siempre atinado Kenneth Branagh "Valkyrie (2008)", quien representa a un ministro en el gobierno británico quien tiene como meta principal ser la antítesis de los ideales y lleva hasta la comicidad sus intentos desesperados de cerrar la radio que transmite fuera de los marcos de la ley.
Al final de cuentas, este cuento (ya que ningún personaje es real, las situaciones son inventadas y la música rock justifica todo) resulta ser muy ameno, bastante recomendable si se busca una diversión llena de humor, ritmo y sobre todo buenas situaciones absurdas por toda la tripulación que sabe hacer muy bien su trabajo.
"Pirate Radio" en el mar, el rock es más sabroso.