Soy de los que se ha leído el libro, de hecho, acabo de empezar a leer el tercer. Y eso me ha condicionado, sin duda, al ver la película. Y es que NO HAY COLOR. Como era de esperar, el libro gana por goleada.
No es que la película esté mal. Al contrario, la historia “central” está bastante bien adaptada y con mucha fidelidad en general, pero es que es imposible condensar todo lo que te ofrece la novela en el metraje de una película, y eso que se les ha ido a las dos horas y media de duración. Hay personajes a los que sólo se les menciona de pasada o tienen un papel simplemente testimonial, se han omitido muchísimos detalles de los que puedes encontrar en la novela pero sobre todo de los personajes principales y sus relaciones, que se han condensado en unas cuantas pinceladas para perfilar un poco sus caracteres, la investigación del caso sucede de forma muy acelerada lo que parece que resolver el misterio parezca una tarea simple y fácil, incomprensible para algo que ha estado “atascado” durante décadas, el final es muy precipitado y bastante alterado respecto al texto… en fin, multitud de cosas diferentes al libro.
El personaje de Salander está bastante más conseguido, aunque también más esquematizado y escueto que en el texto, por lo que a mí me ha resultado insuficiente, me he quedado con ganas de saber más de ella. En cambio el de él les ha quedado bastante más flojito y anodino. No se parece en nada a como yo lo había imaginado y desde luego parece impensable viendo su aspecto y lo soso que es que pueda ser el ligón de atractivo carácter que se nos presenta en la novela. También la relación que se establece entre ambos personajes me ha parecido como traída por los pelos y, desde luego a mí no han conseguido transmitirme lo mismo que me transmitió la lectura del libro.
Yo creo que llevar esta historia al cine ha sido un error. Quizá lo ideal hubiera sido una serie, que da para eso sin duda, más teniendo en cuenta que hay tres libros la mar de interesantes de los que tirar, lo que les habría dado para al menos un par de temporadas.
La película, en sí, me ha gustado, la verdad, pero no he podido evitar la comparación con el libro, que me gustó muchísimo más. Mi consejo para los que aún estén a tiempo es que vean primero la película y, luego, no dejen de leerse la novela.