UNA NOCHE EN EL MUSEO 2
Otra noche en el muZzzz Zzzz ZzzzDesde la primera parte que si no todos, la mayoría coincidió en que la idea y premisa inicial era del todo original. Y es que ciertamente lo era.
Una noche en el museo (
Night at the museum), logró en su momento despejar nubarrones de imaginación y enfrentarnos a una excitante travesía mediante personajes, animales, y demás objetos o esculturas cobrando vida, y teniendo una justificación que si no inteligente, sí viable para poder llevar al límite el cúmulo de fantasía.
Ahora bien, con eso por delante, el problema de ello, de una cinta con un concepto básico, suena marginalmente interesante a no ser por el desarrollo del mismo. Plagada de clichés y formulismos típicos del género; pero con una gran taquilla que le amparó, lo prudente ciertamente es una nueva revisión; y para ello están las secuelas. Claro está, también están los cinéfilos que no perdieron el interés tras la primera. Y si en esa, no se vieron advertidos,
Una noche ne el museo 2 (
Night at the museum 2) viene a corroborar, que no importa cuántas revisiones se le dé a una idea si no cambia la narración del guión en toda su estructura. El desarrollo de la primera cinta no era muy entretenido; y el de esta, para nada lo es... ni por un momento.
Mientras en la primera
Larry Daley (Ben Stiller) es un inventor poco afortunado, quien ha tratado de mantenerse en un trabajo estable para poder ofrecerle un buen ejemplo a su hijo y llevar una buena relación con su ex-esposa. Cómo una última oportunidad
Larry acepta un trabajo en el
Museo Nacional de Historia. Ahora, tras ya ser un exitoso empresario,
Larry, deberá embarcarse en otra aventura a la ciudad de Washington, donde recorrera la serie de museos
Smithsonian, lugar que alberga los más importantes recursos históricos conservados en los Estados Unidos, para recuperar a sus amigos del museo que van a ser trasladados.
¿Cómo rescatar una cinta que no tiene pies ni cabeza apenas empieza? La respuesta es simple. No se hace. Sólo hay que dejarse llevar para ver si sale algo. Desde luego que habrá abundantes efectos especiales, muchas escenas hilarantes, muchos
gags que fallan contundentemente, y aburrimiento al por mayor. El director Shawn Levy, comete el fallo de la primera al no poder hacer un engranaje de las piezas con los personajes principales, y dotarlos de un objetivo para consigo mismos. Quizá la particularidad de ser personajes discímiles en tiempo y espacio no ayuda; pero para eso están los guionistas, para eso está la imaginación, y para eso podemos comprometer a la ficción.
No hay justificación de nada, ni nada que llame la atención sobre lo demás; Robert Ben Garant, Thomas Lennon, y Scott Frank como guionistas, quizá optaron por aventarse un volado y elegir cada quien a sus diez personajes para aparecer en la historia. Hay mucho de todo. En la primera no pudieron desarrollar una historia concreta con cerca de 15 personajes; aquí no lo harán con más de 30. Les resulta imposible, y todo se convierte en relleno para apresurar una historia tan simple como la primera que no promete nada, y que no termina en nada. Lo único diferente es que está más mal hecha que la primera.
Sin lugar a dudas, nada rescatable. Hay demasiados planos muy mal elaborados, errores de continuidad, interacción con los personajes pequeños muy falsa. Todo ocurre por ocurrir. Una cinta que no era necesaria, y que cobra un poco de emoción a la mitad de la cinta, para cuando esto ocurre ya nos estamos preguntando si había otra mejor opción en cartelera.
Una noche en el museo 2 es recomendable solamente para verla un domingo al medio día en un canal de
CPV en televisión abierta; pero sólo para los más pequeños o para los conformistas.