
Ficha técnicaTítulo original: Rio Bravo.
Título español: Río Bravo.
País: EEUU. Año: 1959.
Director: Howard Hawks.
Guión: Jules Furthman y Leigh Brackett basado
en la narración de B. H. McCampbell.
Producción: Armada Productions para
Warner Bros.
Productor: Howard Hawks.
Fotografía: Russel Harlam.
Montaje: Folmar Blangsted.
Música: Dimitri Tionkin Canciones de Dimitri
Tionkin y Paul Francis Webster.
Sonido: Robert B. Lee.
Director artístico: Leo. K. Kuter.
Vestuario: Marjorie Best.
Maquillaje: Gordon Bau.
Interpretes: John Wayne, Dean Martin, Ricky
Nelson, Angie Dickinson, Walter Brennan,
Ward Bond, John Russel, Claude Akins, Pedro
González González.
Duración: 141 min. v.o.s.e. Color.
SinopsisUn sheriff, (John Wayne) y sus ayudantes (Dean Martin) y (Walter Brennan) han de impedir que los hombres de un rico terrateniente logren sacar de la cárcel al hermano de éste (Claude Akins), que está acusado de asesinato.
Acerca de Río BravoPelícula de género de Howard Hawks desarrollada en los límites de un pueblo donde los hombres de un terrateniente local presionan al sheriff del pueblo para que saque de la cárcel al hermano del potentado y desafiante cacique.
He leído que esta película fue la respuesta de Hawks a otro western clásico protagonizado por Gary Cooper y la bella Grace Kelly: “Sólo ante el peligro”; en ésta un sheriff pedía ayuda en un pueblo amenazado por unos forajidos criminales y nadie se la daba; En “Río Bravo” ocurre lo contrario: mucha gente es la que le ofrece ayuda al sheriff sin pedirle nada a cambio.
Los grandes espacios a los que el cine del oeste nos tiene acostumbrados cambian aquí a espacios mucho más reducidos, como el pueblo(Río Bravo) donde se mueven los personajes de la película, los locales que forman parte de dicho pueblo, como la cárcel donde transcurre gran parte del metraje y se ve mejor el tipo de relaciones que se establecen entre los protagonistas(John Wayne y su amistad protectora hacia el ya anciano pero entrañable Walter Brennan y Dean Martin, a los que se le unirá un poco más tarde el cantante y actor Ricky Nelson con su, en alguna medida, temerario sentido de la justicia provocado por su juventud, y que requiere de la acción para conseguir resultados), el hotel regentado por un hispano que tiene cierta amistad con el sheriff, o cualquiera de los bares del pueblo donde se desarrollan algunas de las escenas con mayor tensión de la película, como la que acontece cuando Dean Martin atrapa a un asesino en un bar ganando con ello una autoconfianza que había perdido por culpa de una mujer y del alcohol.
Es por esto que Río Bravo es el más intimista de los westerns de Hawks; en esto se parece a otro western legendario como es Johnny Guitar. Se sabe perfectamente cuando están tristes los personajes, cuando sienten alegría o rabia, muchas veces contenida, cuando están siendo humillados o cuando surge la valentía que los conducirá a la redención. En todos los westerns de Howard Hawks el análisis emocional y psicológico de los personajes era evitado en cierto modo por un espíritu de aventura genuino que los grandes espacios y el tipo de acción que ese marco abierto producía; en Río Bravo esto cambia: la cámara se centra más en el hombre que en la acción que pudiera desarrollar. Esto tampoco quiere decir que no haya acción en Río Bravo, sí que la hay, pero es muy distinta a la acción que puede haber en otras películas de Hawks como en la grandiosa y legendaria Río Rojo o en la entusiasta El Dorado (posterior a Río Bravo en casi diez años). Río Bravo tiene una puesta en escena tan magistral y clásica que hay escenas que fluyen con un gran dinamismo a pesar de ser muy estudiadas; cada gesto, cada paso, cada mirada se produce en el momento justo y como quiere el director, como en la primera escena de la película en la que durante aproximadamente tres minutos no se pronuncia ni una sola palabra y ocurre algo de vital importancia que será el origen de todo lo que ocurrirá después.
La épica de Río Bravo es la lucha del fuerte contra el aparentemente más débil; es la lucha de David contra Goliat, donde la única fortaleza que parece tener David es representar a una ley que poco puede hacer en condiciones adversas, no sólo por no poder llegar a todos los lugares y a tiempo sino porque el que la representa (el sheriff) tiene como ayudantes a un viejo cojo y cascarrabias, a un borracho con problemas sentimentales y a un joven que, aunque valiente, también es demasiado vivo e inexperto para actuar eficazmente en situaciones extremas donde se valoraría más la templanza.
Demasiados Handicaps para la ley (ahí podría residir uno de los mayores encantos de esta película del genio Howard Hawks), mezcla de géneros con base en el western, pero que acoge también comedia, drama, pequeñas dosis de romanticismo y acción perfectamente calculada, casi al milímetro, venganza e historia de superación (cuando la historia se centra en el personaje interpretado por el también- como Ricky Nelson- actor y cantante Dean Martin, que hace sin duda alguna el mejor papel de su vida como actor, junto con el que interpreta en la película de Billy Wilder Bésame tonto, pero aquí más encasillado en su faceta de galán romántico.
Imprescindible y un pecado no haberla visto aunque no te guste el western.
9.30/10