LA JUNGLA DE CRISTAL III:LA VENGANZA
SINOPSIS: (Acción)
Un hombre que se llama a sí mismo "Simon" inicia una oleada de terror por las calles de Nueva York. Hará detonar una serie de bombas por la ciudad a menos que el agente John McClane acceda a jugar a un juego llamado "Simón dice". Con la ayuda de Zeus, un electricista del Harlem, comienza una trepidante carrera para averiguar las adivinanzas y las intenciones del terrorista.
CRÍTICA:Y con la tercera llegó la perfección a la sagaMe atrevería a decir que esta tercera entrega de
'La Jungla de Cristal' es la mejor de la saga. Sí amigos, como lo oís. Ésta conjuga todo lo mejor de todas las anteriores (e incluso de la cuarta estrenada hace dos años), para convertir a
'La Venganza' en la más alocada, disparatada, pretenciosa, ingeniosa y lo más importante, divertida de todas. En esta secuela su falta de originalidad no es motivo para restarla enteros ya que aquí nadie se acordará del Nakatomi Plaza o del Aeropuerto Internacional Dulles.
John McTiernan, el creador de la saga y también responsable de éxitos comerciales como
'Depredador',
'La caza del Octubre rojo' o
'El último gran héroe', vuelve a la carga como director tras su ausencia en la segunda parte -para un servidor la peor de las cuatro-. McTiernan enmienda algunos errores leves de la primera como son la de otorgar a ésta tercera un carismático compañero a Willis, lograr un villano más convincente y dar más cabida al humor, sin olvidarnos claro del ya mítico
"¡Yipi Ka Yei, hijo de puta!".
En esta ocasión John McClane junto a un electricista del barrio Harlem llamado Zeus, tratarán de evitar a toda costa que "Simon", un ladrón que aparenta ser terrorista lleno de venganza (de ahí el título) hacia McClane por la muerte de su hermano en el Nakatomi Plaza, vuele por los aires el metro o un colegio al azar en toda la ciudad de Nueva York. El reparto en este sentido es fabuloso: Willis en un papel heróico que se conoce al dedillo y con el que se encuentra tan cómodo como si con las pantuflas de casa estuviese, Jeremy Irons como un villano ejemplar y Samuel L. Jackson como una especie de escudero aguafiestas, sin embargo es él el que da la nota humorística a la cinta.
Ellos tres mantienen el interés de un invento que no es otro que el de una gran gincana por la ciudad de los rascacielos. ¿Atrayente verdad?. La tarde de palomitas tirado en el sofá de tu casa está asegurada como ninguna. Éste es un producto confeccionado para el esparcimiento cinéfilo de los telespectadores que consigue su propósito:
entretener como la que más de la saga.Tirando la casa por la ventana la doy un
8.50/10 