Tenemos como cabeza de cartel a dos actores que parece que se estén especializando el las películas románticas (y hasta estereotipando, a tal grado que Leónidas ha perdido su estado de forma

) y que aún no habían coincidido junto en una.
Es evidente que la cámara los quiere y este es el fuerte de la película, sobretodo cuando comparten escena y se pican uno con otro, dando pie a diálogos muy divertidos. Lástima que no sean especialmente abundantes y pese mucho más lo tópico.
Desde el inicio del film sabemos como va a acabar, que evidentemente no nos va a deparar ninguna sorpresa pero con el carisma de ambos actores frente a cámara y con situaciones divertidas puede salir un producto más que digno. Empieza el film y tenemos
Katherine Heigl encarnando a la típica chica que cree en los príncipes azules, que tiene una lista de 10 requisitos sobre su chico ideal (donde menciona los 3 o 4 dulces y/o románticos pero obvia los otros 6 o 7: bwm, caserón, tableta de chocolate, ect para no quedar de superficial) y se enfada al ver por tv a
Gerard Butler, presentador de un programa local sobre técnicas para ligar y que encarna el otro extremo: el hombre que aparenta no creer en el amor, que va de mujeriego y duro y que evidentemente tiene su corazoncito y un trauma (o varios) en el pasado que le han llevado a ello.
Pese a que como digo, el final esté claro... el inicio con el planteamiento de cada personaje y el pique entre ambos da pie a momentos y diálogos divertidos pero en cuanto (muy pronto) empiezan a acercarse y este le hace de consejero vía pinganillo para un chico que se quiere ligar ella empiezan las escenas estiradas, tópicas y sin pizca ni gracia. Y lo que es peor... vistas en un sinfín de películas y series. Porque un vibrador en medio de un acto social y la situación rara en lo que esto deriva o la confusión de que digan alguna burrada por el pinganillo y tu lo repitas cuando no te lo estaban diciendo a ti y quedando mal son cosas que ya huelen y mucho.
Un inicio prometedor, un desarrollo de refritos de situaciones macroexplotadas en el género y el final esperado y llevado también de la forma más clásica posible. La salva a parte del primer tercio de film y alguna cosa puntual, el, como decía, carisma de los actores frente a cámara y que por su corta duración no se haga pesada.
Un
5 pelao pelao.