TARZÁN Y SU HIJO (1939)
"Jane no se va. Jane no morir"
FICHA TÉCNICATITULO ORIGINAL: Tarzan Finds a Son!
AÑO: 1939
DURACIÓN: 90 min.
DIRECTOR: Richard Thorpe
GUIÓN: Cyril Hume
MÚSICA: No tiene
FOTOGRAFÍA: Leonard Smith
REPARTO: Johnny Weissmuller, Maureen O'Sullivan, Johnny Sheffield, Ian Hunter, Henry Stephenson, Frieda Inescort, Henry Wilcoxon, Laraine Day, Morton Lowry, Gavin Muir
PRODUCTORA: Metro-Goldwyn-Mayer
SINOPSISUna pareja con un bebé sufren un accidente de avión en medio de la selva. Todos los que van a bordo de la aeronave fallecen, a excepción del bebé, que es recogido por Tarzán y Jane quienes le adoptan como su propio hijo. Cinco años más tarde la familia del bebé llega a la selva para comprobar si existe algún superviviente del accidente. Aun cuando Tarzan y Jane no quieren revelar la identidad del niño, los familiares descubren que Boy es de su propia sangre y deseosos de cobrar una jugosa suma de dinero si asumen la tutela del niño, quieren llevárselo a Inglaterra.
CRÍTICATarzán es un personaje creado por
Edgar Rice Burroughs, que apareció por primera vez en la novela "Tarzán el rey de los monos" en 1914, y luego en veintitrés secuelas, además de haber sigo adaptado a otros medios, singularmente el cine, el comic y la televisión.
La primera versión cinematográfica es la de 1918, bajo el título
"El romance de Tarzán" , no obstate el personaje no adquiere cierto éxito hasta que la Metro-Golwyn-Mayer comienza a relizar sus adaptaciones.
Las películas más conocidas de este singular personaje son
"Tarzán de los monos", de 1932,
"Tarzán y su compañera" de 1934,
esta que comentamos de 1939,
"Greystoke, la leyenda de Tarzán, el rey de los monos", de 1984 y la versión
Disney de 1999.
Aunque han sido diversos los actores que han interpretado a Tarzán (Gordon Griffith, Lex Barker, Christopher Lambert) el más recordado es el campeón de natación Johnny Weissmuller y su novia más conocida la interpretada por Maureen O'Sullivan, siendo ambos los protagonistas de esta película dirigida por Richard Thorpe (Ivanhoe, El prisionero de Zenda, El rock de la cárcel).
"Tarzán y su hijo" presenta algunos avances técnicos en relación con sus predecesoras, pero estos, vistos hoy día, resultan muy anticuados e incluso hilarantes. Lo que más llama la atención son las secuencias en las que los personajes, especialmente Tarzan y Boy, corren a toda prisa por la selva, pues para incrementar la velocidad nos enseñan las escenas al doble de revoluciones, resultando bastante cómico. Lo mismo sucede en los viajes con las lianas o la escena en la que Boy es perseguido por un rinoceronte, en donde se aprecia claramente la superposición de imágenes, con los actores situados delante de una gran pantalla en movimiento. No obstante, sí se puede destacar la secuencia de Tarzan y su hijo debajo del agua, donde Weissmuller despliega todas sus dotes en el medio acuático y en apnea.
La película combina la trama, no demasiado elaborada, con bonitos paisajes e imágenes de la vida en la jungla, que nada tendrían que envidiar a National Geographic, si no fuera por lo rudimentario de los medios de entonces.
Llaman poderosamente la atención tanto el machismo trasnochado de algunos diálogos en los que Jane no es más que una sirviente o muñeca en el mundo de Tarzán, como el tratamiento de los negros como esclavos o como salvajes reductores de cabezas.
A su favor, cuenta con algunas escenas emocionantes, sobre todo para los más pequeños de la casa, el ensalzamiento de valores como la amistad y la familia en detrimento del egoismo y la ambición, y algunas encomiables escenas de elefantes y chimpancés, destacando entre estos últimos la conocidísima mona Chita, que hace algunos trucos realmente conseguidos (aun cuando como espectadores adultos tememos que los mismos habrán sido conseguidos a base de largas horas de trabajo).
Considero que esta película ha quedado totalmente anticuada, aun cuando debe destacarse un cierto aire pueril, inocente, del cine de antes que puede suscitarnos una sonrisa un tanto nostálgica en determinados pasajes. Recomendable sólo para alguien interesado en el personaje o en recuperar viejas glorias de su baul. Incluso algún que otro niño disfrutará todavía con sus visionado.