Gamer (2009)
In the near future, you don't live to play... you'll play to live. SinopsisNos situamos en un futuro próximo, donde juego y espectáculo están envueltos en un híbrido aterrador. Humanos controlados por humanos a gran escala, juegos en red donde personas representan a personas para siempre. La Tecnología del control mental se ha extendido y el corazón de ese controvertido juego es su creador, el multimillonario Ken Castle (Michael C. Hall). Su última creación, Slayers es un juego de disparo en primera persona, que permite proyectar las fantasías más salvajes de cada uno ante un público global, utilizando prisioneros reales como avatares que luchan contra la muerte.
Kable (Gerard Butler) es la superestrella y héroe de culto del ultra violento Slayers. Es controlado por Simon, un joven jugador con estatus de estrella de rock, que cada semana lucha contra las adversidades consiguiendo llevar a Kable a la victoria.
Arrebatado a su familia, encarcelado y forzado a luchar contra su futuro, este gladiador del futuro, deberá sobrevivir lo suficiente para escapar del juego, liberar a su familia, recuperar su identidad y salvar a la humanidad de la despiadada tecnología de Castle.
De: ElSeptimoArte.netCríticaMark Neveldine y Brian Taylor son los padres de la saga Crank que lo único que se le puede rescatar es la fotografía y las tomas que permiten al espectador distraerse un poco de los efectos especiales que en muchos momentos sustituyen la trama dejándonos un vacío casi imposible de llenar. Esta entrega, como se puede suponer, es más o menos lo mismo aunque mejorado en todos los aspectos. No podíamos esperar otra cosa.
En un futuro lejano (o no tanto) dos juegos son sinónimo de una sociedad mundial putrefacta moralmente. "Slayer" y "Society", violencia y sexo, juegos que son personificados por personas reales que se ponen "al servicio" y órdenes de los jugadores que buscan escapes de la realidad. La sociedad futurista no sólo acepta estas comunidades virtuales sino que además pide más de ellas, haciéndolas un negocio redondo para su creador. Dentro de esos juegos se encuentra Kable (Gerard Butler) quien a punto de cumplir con los parámetros del juego se encuentra inmerso con los pocos opositores al sistema. Ciencia ficción al más puro estilo de Asimov y H.G. Wells, con un mundo sobrepasado por sus instintos básicos. Todo un deleite.

A pesar de ello, al salir de la sala uno sólo se pregunta que hubiera pasado si un escritor como Andrew Niccol (The Truman Show 1998, S1m0ne 2002, The Terminal 2004) hubiera tenido este guión y lo hubiera puesto a la práctica por un director que no estuviera más interesado en mostrarnos efectos especiales a diestra y siniestra. Poco a poco todo lo que auguraba la trama (y que se va planteando tal vez de manera incidental) va siendo opacado por escenas de efectos especiales que no terminan de tener sentido, que no llevan a nada más que a mostrarnos a Butler (300) en plena acción.
El producto final no es más que un serie de secuencias dónde toda la periferia pide a gritos ser explorada y criticada, mientras que la trama central cae en la rutina de cualquier película de videojuegos donde los buenos y los malos se van haciendo distinguibles sin siquiera esforzarse en buscarlos.
Pero no todo puede ser malo. La fotografía y la edición, fiel al estilo de los directores, es bastante agradable si se logra soportar los movimientos de cámara y la edición que puede llegar a ser bastante moelsta, pero que cuando toma respiros, muestra tomas que son bellas como ellas solas. Cada toma explota su ambiente de manera espectacular, ya sea una montaña de cal, un cuarto lleno de monitores computacionales o el mundo virtual de Society lleno de colores psicodélicos.
"Gamer" otra de videojuegos con excelente fotografía.