Acordes y Desacuerdos
Ficha• Año: 1999
• Género: Comedia
• País: Estados Unidos
• Formato: Color
• Duración: 92 minutos
• Título Original: Sweet and lowdown
• Estreno en España: 17-mar-2000
• Dirección: Woody Allen
• Producción: Jean Doumanian
• Guión: Woody Allen
• Fotografía: Zhao Fei
• Música: Dick Hyman
• Intérpretes: Sean Penn (Emmet Ray), Samantha Morton (Hattie), Uma Thurman (Blanche), Anthony LaPaglia (Al Torrio), Gretchen Mol (Elli)
SinopsisUn alocado y excéntrico genio de la guitarra de jazz a finales de los años treinta se enamora de una joven muda. El personaje se desenvuelve a través de acontecimientos cómicos y sorprendentes, resultado de sus conflictos con sus amantes, con los músicos y con los gángsters que le rodean en una farsa cómica y emotiva que él mismo ha creado.
Acerca de Acordes y desacuerdosEsta película de Woody Allen podría interpretarse como un homenaje al Jazz, música por la que el director neoyorkino siente una especial predilección hasta el punto de que él mismo la toca con su famoso clarinete. Aquí el homenaje lo concreta en un músico clásico de este estilo,
Django Reinhardt, uno de los mejores guitarristas de todos los tiempos. El personaje protagonista interpretado magistralmente por el actor Sean Penn, como viene siendo habitual en su trayectoria más reciente, es un admirador incondicional del gran
Django, del que proclama ser el mejor guitarrista del mundo; ¡Bueno! Eso mismo dice de él mismo(también es guitarrista profesional, aunque se gane la vida, además, de otras muchas maneras, algunas de las cuales caen en lo surrealista tratándose de quien es en el mundo del Jazz), pero siempre citando a ese
”gitano francés” como ejemplo inalcanzable e idealizado, como alguien que es admirado hasta el extremo de desmayarse delante de él, no sólo al escucharlo tocar su guitarra sino también con su sola presencia.
Pero no sólo le causa admiración este gran guitarrista gitano de Jazz a Sean Penn, le causa temor y rehúye de encontrárselo siempre que puede hasta el extremo de salir por piernas de un local en el que va a tocar y donde se entera que Django Reinhardt está presente.
Esto podría ser interpretado como inseguridad a pesar de que él mismo es un genio de la guitarra, una marca personal que lo hace ser vanidoso hasta lo exasperado y muy hermético emocionalmente.
El personaje que interpreta Sean Penn es un puro defecto en cuanto a persona, pero es un genio tocando la guitarra; lo que tiene de buen guitarrista lo tiene de mezquino, simple, egoísta, vanidoso, insensible, caradura, etc, etc. Al menos eso es lo que parece y nos lo demuestra escena tras escena, sin embargo da la sensación de que no es tan malo como puede parecer y de que muchas de las cosas que hace son pura pose de artista para vanagloriarse aún más de su gran talento como músico.
Sean Penn vive para la música y solamente puede ser un verdadero amante de su guitarra,
aunque en una escena final la destroce dolido porque a una mujer con la que está, y a la que lleva a matar ratas a un vertedero de basura (una de sus diversiones excéntricas favoritas, además de ver pasar trenes por la vía), no parece haberle entusiasmado la actuación que le brinda Sean Penn
Película simpática y granuja; muy bien ambientada en la época de los 30- 40. La puesta en escena es magnífica y su estilo es genuinamente clásico, aunque la historia tenga algo de surrealista en cuanto a los comportamientos y excentricidades de los personajes, aquí sobre todo cuando Woody Allen se detiene en Sean Penn o en Uma Thurman, algo que Allen hace a veces en sus películas-: exagerar la personalidad y los comportamientos; me viene a la memoria ahora a Javier Bardem y su especial personalidad en Vicky Cristina Barcelona o su ex Penélope Cruz en la misma película, o Scarlett Johannson en la aburrida
Scoop-
8.10/ 10