10.000
SINOPSIS: (Aventuras)
Era la época en la que el hombre y la bestia eran salvajes y el gran mamut recorría la Tierra. Una época en la que nacieron las ideas y las creencias que forjaron a la humanidad para siempre. "10.000" narra la historia de un joven cazador (Steven Strait) en su misión de guiar a un ejército a través de un vasto desierto, luchando contra tigres dientes de sable y predadores prehistóricos, mientras descubre una civilización perdida e intenta rescatar a la mujer que ama.
CRÍTICA:Érase una vez... el hombre (por Roland Emmerich)Roland Emmerich, autor de variados espectáculos pirotécnicos como
'Independence Day',
'Godzilla',
'El día de mañana' o
'2012' (que verá la luz en un par de meses); es el responsable de producir y dirigir estas aventuras -supuestamente- prehistóricas.
Al filme no le falta nada de nada. Para empezar tenemos a nuestro héroe, un joven con sus bonitos dientes blancos perfectamente alineados (ya existía el Colgate por la época) y musculado a base de levantar grandes rocas y jabalís con una sola mano. Tampoco se echa de menos a un estrafalario villano, a los chamanes de la tribu en conversaciones directas con los dioses, a los bicharracos gigantes pura simulación de ordenador, y -como no- de la chica buenorra (Camilla Belle), es decir, la chica florero destinada solo a lucir palmito entre los prehistóricos del lugar.
Durante su transcurso, acompañamos al grupo en su cometido caminando por alejados emplazamientos terrestres. Dado a sus 78,56 kilómetros por hora que alcanzan sus piernas mientras andan, a los protagonistas se les puede ver cruzando montañas cubiertas por la nieve o desiertos más secos que la picha de Judas pasando por selvas amazónicas más frondosas que la entrepierna de alguna famosa vedette española. Si nos metemos con el tema histórico, lo mejor es que olvidemos las clases de historia del instituto. En este sentido todo su conjunto es un gran despropósito, con unas mezclas étnicas imposibles y una trama trastornada en donde cabe completamente de todo con tal de parecer exótico.
Centrándose en el objetivo del puro entretenimiento comiendo palomitas y desconectando un poco de la realidad, quizá algunos la aprueben, pero conmigo no cuentes Roland.
Nota:
3.75/10.