Ganas tenía de verla desde su estreno aunque poco a poco fui perdiéndolas y hasta hoy no lo había hecho. Igual subconscientemente sabía lo que me esperaba. Otro que suscribiría la critica de
EDU 
Nos presentan a un crío que sufre de falta de atención o más bien diría que es un malcriado que pide atención constante. No es capaz de ver a su hermana con los amigos sin meterse por medio para dar la nota y que le hagan caso, ni ver a la madre en un momento de relax con su pareja sin necesitar en ese preciso momento que suba por su capricho a ver el fuerte que se ha montado. Es igual de cansino que imaginativo para construirse sus propias edificaciones físicas y psicológicas e imaginarse historietas mil.
Huye de casa y va a parar a una isla donde habitan unos "monstruos" con los que vivirá aventuras autoproclamándose el rey de ellos. El film resulta pese a sus poco más de 90 min. tedioso y cansino como el niño, con diálogos y situaciones surrealistas que pese a su simbolismo y metáfora no cuajan en ningún momento y da pie a una historia que no daba más que para un corto y se ha hecho un film.
El espectador puede intuir...
(Dado que no se explica, aunque el que no se haga tampoco es que sea el punto flaco del film realmente) que el crío solo él sabe donde en cuanto a situación física, batalla contra si mismo y su inmadurez plasmada en diferentes monstruos que no parecen ser más que diferentes versiones de si mismo hasta alcanzar tras esa lucha interna una madurez que nos tendremos que creer, pero a mi me parece como los programas de hermano mayor, generación nini o similar... que una vez pasan el climax de a lo que se enfrentan llegan a un convencimiento de falsa madurez que cae como un castillo de naipes tras la marcha de las cámaras o el paso de los días, donde todo vuelve a ser como siempre.
Lo único que para mi vale la pena del film (a parte de algún lado del simbolismo aunque cojee) es el aspecto visual, con preciosos parajes y sobretodo con el aspecto de los monstruos excepcionalmente cuidados y la bonita BSO que acompaña a todo. El resto como digo...surrealismo proyectado a través de un niñó fantasioso, caprichoso y violento con situaciones, diálogos y escenas de la misma índole.
Muy por debajo de la gran
Cómo ser John Malkovich del mismo director y que el propio cortometraje
I'm Here. Como decía, si esta hubiera sido en ese formato más reducido, otro gallo cantaría.
Un
4