FichaTITULO ORIGINAL Heaven Can Wait AÑO
1943
DURACIÓN
112 min.
PAÍS
DIRECTOR Ernst Lubitsch GUIÓN Samson Raphaelson MÚSICA Alfred Newman FOTOGRAFÍA Edward Cronjager REPARTO Don Ameche, Gene Tierney, Charles Coburn, Laird Cregar, Marjorie Main, Spring Byington, Allyn Joslyn, Eugene Pallette, Signe Hasso, Louis Calhern PRODUCTORA 20th Century Fox
SinopsisUn seductor del siglo XIX a su muerte intenta convencer al diablo de que le deje entrar en el infierno.

Acerca del Diablo dijo no Esta comedia fantástica de tono romántico sigue ofreciéndonos diálogos llenos de encanto y de una sutileza admirable propia de la factoría Lubitsch. Está hecha en color, creo que es la única que no hizo en blanco y negro, y la elegancia sofisticada sigue siendo un elemento que no deja en esta cinta protagonizada por el resultón Don Ameche, aunque en ocasiones recargue demasiado las tintas en ese aspecto haciendo del conjunto algo un tanto artificioso. Soy de la opinión de que si esta película fuese protagonizada por alguien como Cary Grant, que le daría al papel del mujeriego enamorado de su esposa un tono mucho más encantador y simpático, rasgos fundamentales para que este papel resultara mucho más creíble y con el que todos nos sentiríamos más identificados, auque no fuéramos de vida tan alegre como el personaje, la película podría ser una de las mejores comedias de la historia del cine si dejáramos de lado la moralina del infierno y un final condescendiente con el “pecador”. Pero esas dos o tres cosas manchan la esencia de una película que por otro lado no deja de ser magnífica y entretenida, y que lo sería aún más de no sumergirnos alguna que otra vez en depresiones rítmicas que ralentizan un tanto el devenir narrativo.

Hay machismo explícito en la película, pero sin ninguna maldad; es un machismo producto de esa mentalidad propia de una época en la que no quedaba otra que pensar que la mujer tenía que desempeñar un papel y el hombre otro muy diferente. Hoy en día lo que hace Don Ameche no lo aguantaría ni la más pintada, pero de aquellas las mujeres aguantaban “injusticias justificables” porque todavía no había una mentalidad más abierta, a pesar de que sí comenzaban a apreciarse cambios en un Nueva York cosmopolita y con ideas nuevas; pero unas ideas nuevas en general distintas también a las ideas de hoy en día, unas ideas que permitían más liberalidad en los hábitos sexuales de la gente en comparación con décadas pasadas(donde el matrimonio era incorruptible y se cuidaba, y donde en la alta sociedad burguesa estadounidense las apariencias importaban demasiado y uno se tenía que casar bien, osea: con alguien de una buena familia), pero donde el machismo y el trato puramente material hacia la mujer seguía existiendo.
Es curioso que en esta película sintamos simpatía hacia el abuelo y el nieto, que son iguales y que Lubitsch juega con ese aspecto de la relación donde hay complicidad y apoyo mutuo, a pesar de que descubramos que tipo de personas son, tanto el nieto como el abuelo: hombres manipuladores, mujeriegos y vanidosos; el abuelo y el nieto son tal para cual, de ahí que el mayor de la familia siempre apoye al protagonista, sobre todo cuando tiene que ver con su esposa de la que el abuelo también está enamorado a su manera porque le recuerda mujeres que conoció en su juventud y que le hicieron vivir la vida con alegría. Son unos verdaderos pícaros y por eso tienen que pasar por la antesala del infierno para ser sometidos al examen de su culpabilidad o inocencia como personas. Como en su película anterior:
Lo que piensan las mujeres, la esposa deja al marido por un motivo concreto que tiene que ver con su insatisfacción personal motivada por un esposo que no la trata como debería. En
Lo que piensan las mujeres el motivo es que el marido se ha conformado con lo que hay y parece no ilusionarle ya su mujer, auque la quiera y se mate por ella cuando el peligro asoma por la puerta. En
El diablo dijo no, la esposa(bellísima Gene Tierney, con una mirada femenina que correspondería a la mirada masculina de Montgomery Clift) deja a su marido por sus devaneos con otras mujeres; en ambas películas el hecho existe, pero en ambas las esposas terminan perdonando a sus maridos al darse cuenta de que los quieren, aunque no tenga demasiada justificación porque no le demuestran demasiado amor, sólo cuando ven el riesgo de perderlas; pero muchos pensamos: qué se le va a hacer, así somos muchos de nosotros cuando ya parecemos tenerlo conseguido con nuestra pareja; y ellas pensarán: tienen que ganarnos todos los días y hacernos sentir que somos lo más maravilloso del mundo; pero a veces es tan cansino trabajar tanto jjjjjjjjjjjjj
A lo largo de la película queda una sensación de nostalgia ya que se está contando una vida llena de emociones y acontecimientos que marcan para siempre, desde jovencito hasta el final de tus días,
con una muerte dulce y un ángel acompañando al moribundo que no deja de ser él mismo ni tan siquiera en ese momento
. Y el mismo título te da la respuesta al proceso que se le abre en el infierno al pillo de Don Ameche.
8.30/ 10