ESTIRPE DE DRAGÓN
La paz es el alimento del hombre
FICHA TÉCNICATítulo Original: Dragon Seed
Año: 1944
Nacionalidad: EE. UU.
Dirección: Jack Conway y Harold S. Bucquet
Intérpretes: Katharine Hepburn, Walter Huston, Akim Tamiroff, Turhan Bey, Aline MacMahon, Agnes Moorehead, Hurd Hatfield
Guión: Jane Murfin
Música: Herbert Stothart
Fotografía: Sidney Wagner
Productora: MGM
Duración: 145 minutos
ANÉCDOTAS Y/O CURIOSIDADES1) Otro cartel de la película:

2) El guión está basado en una obra de igual título de Pealr S. Buck.
3) Los lugares de rodaje de la película fueron Chinatown y en el Rancho de John Show, en Woodland Hills (ambos en Los Angeles, California) y en los estudios de la Metro-Goldwyn-Mayer (Culver City, California).
4) La actriz Alline MacMahon. que hace el papel de la matriarca de la familia, fue nominada al Oscar como mejor actriz de reparto. También la fotografía en blanco y negro fue nominada. Pero la película no ganó ninguna estatuilla.
5) La película no tuvo excesivo éxito, pero resulta toda una curiosidad sólo por ver a todo un reparto occidental haciendo de chino y a un montón de actores chinos haciendo de japoneses.
6)
Pequeña reseña sobre PEARL S. BUCK (1892-1973):Escritora estadounidense conocida por el apellido de uno de sus maridos ya que su apellido de soltera era Sydenstricker.
Sus padres eran misioneros y llevaron a China a la pequeña cuando sólo tenía 3 meses de vida. Residió allí los 40 años de edad y eso la hace gran conocedora del carácter chino, tema que refleja muy bien en sus obras, mostrando con gran sensibilidad y profundidad sus formas de vida y sus tradiciones milenarias.
En 1932 ganó el prestigioso premio Pulitzer con una de su obras más emblemáticas, “La buena tierra”, y en 1938 obtuvo el Premio Nobel de Literatura, convirtiéndose en la primera mujer norteamericana en lograr semejante galardón.
Algunas de sus obras más relevantes son: Bambú, El Ultimo Gran Amor, La Buena Tierra, La Estirpe Del Dragon, La Madre, Las Tres Hijas De Madame Liang o Viento Del Este Viento Del Oeste. Dos de ellas fueron adaptadas al cine,
La buena tierra en 1937 y
La estirpe del dragón en 1944, con dispar suerte. Mientras la primera conseguía bastante éxito y reconocimiento, así como el Oscar para la mejor actriz y para la mejor fotografía en blanco y negro, la segunda tuvo unas críticas no muy buenas, no demasiado éxito comercial y de público y una trayectoria bastante discreta.
SINOPSIS Y COMENTARIO PROPIOEstirpe del dragón se centra en una familia china en el ámbito rural que, un tanto aislada del resto del país y, sobre todo, del mundo, conserva sus tradiciones ancestrales, heredadas y transmitidas de padres a hijos. Y ello sucede en los años inmediatamente anteriores a la 2ª Guerra Mundial, cuando Japón decide invadir China, por lo que la llegada del invasor rompe la rutina cotidiana de esta gente humilde y pacífica, al tiempo que siembra todo a su paso de destrucción, miseria, miedo y hambre.
Mal etiquetada en muchos sitios como película bélica, en mi modesta opinión es un drama con todas las de la ley que, eso sí, transcurre metido de lleno en una contienda bélica, en el momento de la invasión de China por parte de los japoneses que en 1931 tomaron el noreste de China y en 1937 iniciaron la invasión del sur. En esta segunda oleada bélica es cuando transcurre la película, con la inminente caída de la ciudad china de Nanjing, que fue unos de los peores episodios de esta contienda, en la que los soldados nipones realizaron una frenética masacre, con matanzas, violaciones, saqueos y demás atrocidades, y en la que murieron más de 300.000 personas y más de 20.000 mujeres fueros víctimas de abusos sexuales.
Tiene esta película, por otro lado no demasiado conocida, dos cosas que sobresalen del resto de manera poderosa. Una es buenísima, la otra realmente nefasta. Empezaré por la mala.
Lo peor que tiene la película es un horroroso casting. La mayoría de los personajes que, por supuesto, son chinos, están interpretados por actores de rostro occidental, como Walter Houston o Katharine Hepburn, lo que hace que todos ellos aparezcan con los ojos deformados de forma antinatural para que parezcan ojos asiáticos. Algo tan visible y ridículo que resulta cómico, lo cual es una losa para una obra que nos presenta un auténtico drama. Unos salen mejor parados que otros, claro, pero no se libra ni una gran actriz como la Hepburn que, seguramente molesta por esas tiranteces en sus párpados, no consigue ofrecer un trabajo a la altura de su talento, excepto esporádicamente, en las escenas finales, y ya entonces es tarde.
Por el contrario, como ya apunté en las curiosidades, todo el metraje está lleno de rostros orientales, la mayoría de ellos chinos que o bien hacen de extras o, lo peor, ¡hacen de japoneses! En serio, un auténtico despropósito.
¿Cuál es la parte buena de esta película entonces? Pues que está basada en un gran relato de una gran escritora, lo que hace que la película nos presente una gran historia, emotiva, llena de matices sobre la condición humana, con unos personajes consistentes, reales y llenos de humanidad, que consiguen hacernos llegar al corazón su humilde existencia y el trastorno en sus vidas que supone algo para lo que no están preparados y que no saben cómo combatir.
Los habitantes del valle en el que transcurre la historia son campesinos, gente humilde y sencilla que se sienten felices con su existencia porque, sin ser ricos, no son pobres, y la fértil tierra del valle les proporciona todo lo que necesitan y les hace tener los estómagos llenos.
Evidentemente, al estar hablando de la sociedad china y encima la sociedad rural, no os extrañéis de ver machismo rezumando por todas partes. Estamos hablando de una sociedad donde la mujer es considerada netamente inferior al hombre, que tiene que caminar unos metros tras su esposo no junto a él, que está en el mundo para cuidar la casa y a los hombres, y para traer niños al mundo. Sin embargo, ese mismo aspecto es totalmente imprescindible para evidenciar el contraste que suponen esos personajes que no se ajustan a la norma, que intentan flexibilizar las tradiciones, que ven las cosas y el mundo de otro modo. La adaptación que el guión realiza de la novela se ajusta bastante en este sentido a lo narrado por S. Buck, que era una gran conocedora de la cultura y tradición china.

Que la película se rodará en plena 2ª Guerra Mundial, cuando los Estados Unidos ya habían entrado en ella tras el bombardeo de Pearl Harbor en 1941, proporcionó la excusa perfecta para presentar a los japoneses como los malos de esta historia, sin ir muy desencaminados porque aún hoy en día se producen incidentes diplomáticos entre los dos países, ya que en algunos lugares de China no han olvidado ni por asomo lo que por allí hicieron los japoneses y cómo trataron a la gente, a la que ni siquiera consideraban eso, gente, si no menos que perros.
Cuesta un poco acostumbrarse a esos ojos deformados que ves por todas partes en los actores del reparto. De hecho, al principio no se consigue, o a mí me pasó, y te cuesta entrar en la historia porque estás distraído con esto. Pero si lo consigues, cuando uno logra abstraerse de ello, no tardas en darte cuenta de que estás a punto de ver una gran historia. Una voz en off nos relata algunas partes, de forma puntual, para avanzar en el relato, y es que es imposible condensar en el metraje de una película el maravilloso universo que nos muestra la autora en su novela que, ya de paso, aprovecho para recomendaros su lectura.
La vida de esta sencilla gente, sus relaciones familiares y de amistad, sus costumbres se nos muestran de un modo tranquilo y relajado, como su propia vida. Con la llegada de los japoneses al valle, la intensidad del drama crece de modo exponencial. Personalmente, algunas escenas que se producen en la granja de nuestra familia me pusieron el corazón en un puño, más por lo que imaginas que por lo que ves. Asistimos al cambio que se produce en varios de los componentes de esta familia y a la firmeza de convicciones que muestran otros. Se despliegan ante nuestros ojos un montón de sentimientos que todos podemos reconocer fácilmente, el dolor por la pérdida de un ser querido, la ira contra el cruel invasor, la envidia, el amor por la tierra y la familia, la venganza, la traición…
Respecto a los actores, comentar que aunque Katharine Hepburn es el nombre que sale en primer lugar en los títulos de crédito y aún siendo el suyo un personaje importantísimo en el relato, quien se lleva el gato al agua es la pareja formada por Walter Houston y Aline MacMahon, que realizan un trabajo extraordinario. Suya es la película, aunque el resto de los actores están francamente bien. ¡Lástima, de nuevo, esos ojos deformados! Aunque si os digo la verdad, cuando consigues meterte de lleno en lo que se narra, casi hasta se te olvidan los ojos rasgados. Bueno, menos los de la Hepburn, que ésos no hay manera. ¡Qué cara más rara le hacen, por dios!
Y, como corresponde a un gran relato y, a pesar de los pesares, también a una gran película,
Estirpe de dragón tiene una gran final, o mejor aún, dos grandes finales, uno épico y otro emotivo.
A los que os animéis a ver esta película, que la disfrutéis.
