Réquiem por un Sueño
Titulo original: Requiem for a Dream
Año: 2000
Pais: EEUU
Duración: 102 minutos
Director: Darren Aronofsky
Reparto: Jared Leto, Jennifer Connelly, Ellen Burstyn, Marlon Wayans, Christopher McDonald, Louise Lasser, Marcia Jean Kurtz, Janet Sarno, Suzanne Shepherd, Dylan Baker, Keith David, Peter Maloney
Guión: Darren Aronofsky, Hubert Selby Jr. (Novela: Hubert Selby Jr.)
Productora: Artisan Entertainment / Thousand Words
Género: Drama (drogas)
Música: Clint Mansell
Sinopsis: Harry (Jared Leto) vive con su atormentada madre Sara (Ellen Burstyn), y mientras él sueña con una vida mejor, ella está permanentemente a dieta para el día que pueda cumplir su mayor ilusión; aparecer en su concurso televisivo preferido. La ambición de Harry y su novia Marion (Jennifer Connelly) es hacerse ricos vendiendo droga con su amigo Tyrone (Marlon Wayans), y utilizar las ganancias para abrir un negocio propio, pero nunca llega el dinero suficiente para iniciar su plan. A pesas de todo, Harry y Marion no se resignan a vivir una existencia que consideran despreciable, por lo que harán lo impensable para conseguir la vida que anhelan.PREMIOS
- Premio Espiga de Oro (Seminci): Mejor película
- Premio Chlotrudis Award: Mejor película
- Premio Independent Spirit Award: Mejor fotografía
- Premio Online Film Critics Society Awards: Mejor Director, Mejor Banda Sonora, Mejor Montaje
- Premio Phoenix Film Critics Society Awards: Mejor Montaje
Al reparto:
Ellen Burstyn
- Boston Society of Film Critics Award for Best Actress
- Chicago Film Critics Association Award for Best Actress
- Florida Film Critics Circle Award for Best Actress
- Independent Spirit Award for Best Lead Female
- Kansas City Film Critics Circle Award for Best Actress
- Las Vegas Film Critics Society Award for Best Actress
- Online Film Critics Society Award for Best Actress
- Phoenix Film Critics Society Award for Best Actress
- Satellite Award for Best Actress - Motion Picture Drama
- Southeastern Film Critics Association Award for Best Actress
Nominada — Academy Award for Best Actress
Nominada — Chlotrudis Award for Best Actress
Nominada — Golden Globe Award for Best Actress – Motion Picture Drama
Nominada — Saturn Award for Best Actress
Nominada — Screen Actors Guild Award for Outstanding Performance by a Female Actor in a Leading Role
Jennifer Connelly
Nominada — Chlotrudis Award for Best Supporting Actress
Nominada — Independent Spirit Award for Best Supporting Female
Nominada — Las Vegas Film Critics Society Award for Best Supporting Actress
Nominada — Online Film Critics Society Award for Best Supporting Actress
Nominada — Phoenix Film Critics Society Award for Best Supporting Actress



Crítica (puede contener spoilers indiscriminadamente)
Esta no es una película fácil de ver. En realidad, cuesta cierto trabajo digerirla, al menos eso me ocurrió a mi. Aronofsky realiza una excelente adaptación de la novela, trasladando a la pantalla con una maestría absoluta la historia de estos personajes, o quizás sería más correcto decir que traslada a la pantalla el concepto de la adicción. Porque la adicción es la verdadera protagonista, eso es algo que supe de inmediato.
Harry, Sarah, Tyrone y Marion tienen un sueño. Un sueño por cambiar sus vidas hacia algo mejor, por darles un nuevo rumbo, y alejarlas de sus respectivas situaciones de desesperación. La soledad, la insatisfacción, la dependencia total y absoluta hacia la droga componen el marco de cada uno de sus días. Cuando digo que es difícil de ver, no lo digo por decir. No es una película feliz, de hecho, para mi es como una patada en la boca. Una historia sobre cómo se destrozan los sueños, hasta qué horrible punto llega una vida cuando no tiene dentro nada más que droga y necesidad. Réquiem por un Sueño no es una película moralista, al menos en el sentido didáctico del término. No te aconseja que no te drogues, no te dice que es algo malo que no debes probar, no es como una madre regañándote. Se dedica exclusivamente a mostrarte las consecuencias de gente que se dejó llevar, gente que tenía esperanzas y que poco a poco fueron cayendo en saco roto. Y lo hace sin lubricante, y sin "pelos" en la pantalla.
Oscura, dramática, algo psicodélica y visualmente muy poderosa, la película te atrapa y te sumerge en la espiral que conduce al desastre. Gracias a los planos repetidos continuamente, acelerados y con efectos exagerados de la inyección de la droga en el cuerpo de los protagonistas podemos introducirnos casi en su mismo ser, y entendemos que ese es su mayor deseo, ese momento de gloria, de evasión. Pero como todos sabemos, ese momento no dura para siempre, y enseguida necesitas más.
La banda sonora (que supongo yo que todo el mundo habrá podido escuchar, ya que es una de las más usadas en tráilers, etc...) merecería un apartado aparte para poder comentarla a fondo. Totalmente escalofriante, es como una parte más de la historia, consigue involucrarte, y da esa sensación de perversidad, de denigración. Alucinante.
Y ahora un poco de la peli en sí, que me enrollo.
La película muestra a cada personaje de forma secuencial. Primero Sarah, luego Harry y Tyrone, luego Marion... así sucesivamente.
Especialmente terrible me parece la historia de Sarah, la madre de Harry. Su problema es la soledad. Esposa de un marido muerto hace tiempo, y madre de un hijo drogadicto, su mayor obsesión (o consolación), es la televisión. Especialmente, un programa de autoayuda ("We got a winner"... los pelos como escarpias sólo de recordarlo >_<). Un buen día, recibe una llamada telefónica anunciándola que ha sido seleccionada para aparecer en televisión. Lógicamente, cuando te sientas tan sola, tiendes a aferrarte a un clavo ardiendo, y Sarah se lo cree. Pero la vida sedentaria, y la edad han hecho estragos, y ya no tiene el cuerpo que tenía cuando su marido vivía, y junto a él, Harry y ella eran en definitiva, felices. Quiere llevar el vestido rojo que llevó a la graduación de su hijo. Y para eso tiene que adelgazar. Decide acudir a un médico (de formación bastante dudosa, todo hay que decirlo) y éste le receta unas pastillas, para tomar antes de cada comida, y dejar de tener apetito. Y ahí comienza su decadencia, se sumerge en un abismo que su hijo conoce bien, el de la drogadicción, y, sin darse cuenta, va alejándose de la realidad. El momento culminante llega cuando de la televisión ve aparecer en su propio salón al presentador de su programa favorito, junto a una versión pasada de ella misma, riéndose de sus cosas, de la misma Sarah, y bailando alrededor al ritmo de una canción delirante. Los demás, por supuesto, tampoco se quedan atrás, pero quizás esta es la que más me impresiona.
El punto álgido de la película, sin duda, es el final. Apoteósico. La pantalla se divide en cuatro, mostrando cada uno de los personajes viviendo su propio infierno, alejados los unos de los otros, sintiéndose totalmente solos y desamparados. ¿El culpable? La adicción. La droga.
Las interpretaciones, todas muy decentes. En especial la de Ellen Burstyn, quien injustísimamente no ganó el Óscar a Mejor Actriz (ese año se lo llevó Julia Roberts por su trabajo en Erin Brockovich). También cabe mencionar lo extraño que resulta que la BSO no consiguiese ni una nominación a estos premios.
En definitiva, una película totalmente fantástica y por supuesto recomendable (o más bien, imprescindible), aunque desde luego no para gente fácilmente impresionable y/o de mente débil. Yo siempre digo cuando hablo de ella con mis amigos que no se les ocurra verlas solos, a no ser que deseen sentir impulsos suicidas al terminar. Un tanto exagerado, claro, pero desde luego a mi no me dejó buen cuerpo. Y a esto llamo yo cine, una película que te haga sentir (aunque no sea un sentimiento positivo).
Nota: 10/10 (y si pudiera poner más nota, pondría más

)