An Education(Una Educación)

SINOPSIS:El mundo de una joven de 17 años, cuya vida transcurre tranquila y aburrida en los tranquilos suburbios de Bristol en plena efervescencia de la cultura de los 60, se tambalea cuando conoce a Brit, un apuesto hombre de 35 años, que comenzará a cortejarla con cenas elegantes, clubs y viajes, y poniendo en peligro su brillante pero aburrido futuro en la Universidad de Oxford.
CRÍTICA: La sobria educación británicaLa educación es el pilar primordial sobre el que se sustenta la naturaleza del ser humano, un ser algo estúpido con el don de poder hacer frente a sus instintos. En función de la educación recibida por cada cual, de su entorno, del momento y de como hemos vivido aquello que hemos encontrado por el camino o hemos forzado para encontrar, somos lo que somos. De esto habla 'An Education', entre otras cosas, así de como hasta las decisiones más simples pueden revelar que, en el fondo, siempre nos quedará mucho por aprender indiferentemente de nuestra edad.
El en esta ocasión guionista Nick Hornby toma prestada las memorias de la periodista Lynn Barber como excusa para reincidir en su predilección por contar historias centradas en el proceso de maduración de simpáticos "peter panes" del siglo XXI, ya sean estos adictos a la música, las madres divorciadas o al fútbol. Con la complicidad de una sobresaliente Carey Mulligan y bajo la atenta batuta de una narradora respetuosa de la palabra impresa como es la directora Lone Scherfig, 'An Education' es un sobrio filme de notable pero frío encanto académico "a la inglesa".

'An Education' es una cinta notable en casi todos sus aspectos, y un modélico ejemplo de cine de corte academicista, lo que reune en un mismo término su virtud con el inexorable "pero" que empaña casi cualquier producción: esa suma de virtudes arraigadas en la razón que carecen de la fuerza de la pasión instintiva, que cumplen con solvencia a costa del factor sorpresa, y que convierten un buen film en nada más que un buen film, disfrutable pero cuya personalidad carece de ese magnetismo que provoca acaloradas discusiones en torno a ella. Es una buena película, en resumen, y nadie lo discutirá, con lo que a su vez se le privará, tal vez, de cotas más altas.
La cinta ejemplariza el llamado "plan B", el de una apuesta aparentemente tan segura que el morbo del riesgo desaparece condenándola a un injusto y aparente segundo plano, el de aquellas cintas que gustan pero se olvidan cuando no coincide que la vida te las recuerda. Por eso, en cintas como 'An Education', en donde la narrativa resulta tan sobria y eficaz, su libreto es tan bueno que fluye desapercibido, y la homogénea suma de sus partes deriva en un empate técnico, son aquellos que dan la cara los que tienen la oportunidad de dejarse notar, de leer entre líneas y dejar que su calidez brille con luz propia. Y como la nominación al Oscar ya previene, en este sentido el corazón y alma del relato, que literalmente se come la pantalla, y cuyo brillo eclipsa el trabajo de sus compañeros es Carey Mulligan, cuyo trabajo despeja la posible duda que puede suscitar la proximidad entre un telefilm de lujo y un film clasicista.
'An Education' merecerá ser vista... algun día. Puede que su profesionalidad le resten la personalidad necesaria para adueñarse del recuerdo del espectador, y que su notabilidad tan discreta pase tan desapercibida que no enamore, pero a la par tampoco se le pueden negar sus virtudes ni menospreciar sus méritos. En su justa medida, una buena película, y el mundo sigue siendo un lugar en el que una buena película siempre estará dispuesta a ser apreciada. Y si no, siempre nos quedará París...
Nota:
7.0Lo Mejor:
- Carey Mulligan
- Su notable factura técnica en apoyo a una no menos eficiente narrativa
Lo Peor:
- Su partidista conclusión moral
- Fuerza la credibilidad del espectador