Un Profeta (Un Prophète)
SINOPSIS: Condenado a seis años de prisión, Malik El Djebena (Tahar Rahim) no sabe leer ni escribir. Cuando llega a la cárcel completamente solo, parece más joven y frágil que los demás presos. Tiene 19 años. Arrinconado por el cabecilla de la banda de corsos que domina la prisión, le encomiendan una serie de “misiones” que debe cumplir para hacerse más fuerte y ganarse la confianza del líder. Pero Malik es valiente y aprende rápido, e incluso se atreve a hacer sus propios planes...
CRÍTICA: En mi visionado a las candidatas a los Oscar como Mejor Película Extrajera hoy le ha tocado el turno a esta (me faltan la chilena y la israelí) y para mi queda muy por debajo de la
La Cinta Blanca y
El Secreto de sus Ojos.
La primera media hora de película es espectacular. Recuerda a la grandiosa serie
Oz o a los inicios de
Prison Break, con un protagonista (genialmente interpretado por
Tahar Rahim cuya actuación para mi es lo mejor del film) recién llegado a prisión, solo y a la espectativa de que le espera. Pronto se le acerca la mafia corsa a hacerle un encargo escalofriante y hasta la ejecución del mismo se viven grandes momentos de tensión.
Una vez pasada esta primera media hora, para mi la película pega un bajón de ritmo del que ya nunca se recupera. La integración progresiva con los corsos, como va cogiendo poder y mezclándose con un poco todos los de la prisión y montando sus propios trapicheos nos llevan a interminables secuencias tediosas, monótonsas y con falta de ritmo e intensidad al narrarlo.
Empecé a desear que acabara para seguir viendo
The Wire, que tampoco esque tenga una agilidad narrativa abrumadora pero tiene una forma de narrar o más bien diseccionar los hechos brillante, más interesante y con unos personajes mucho más carismáticos. Aunque sea injusta la comparativa a ser una serie y que es normal que tenga más tiempo para profundizar en hechos y personajes y más siendo capítulos de una hora, el film en sus 2 horas y media de duración tiene tiempo de sobra para hacerlo y para mi no lo consigue. La escena que le "atribuye el mote" que da título al film me parece muy cogida con pinzas, al igual que algunas escenas de apariciones fantasmales aunque entiendo el contexto e intención de las mismas.
El amigo enfermo, su papel y su situación no resultan para nada conmovedores. En general las escenas que debían ser más emotivas y le añaden música especial para ello no me llegaron, no se si esque me cogió un día malo o que, pero me pareció un film correcto sobre crimen, vida en la presión y el crecimiento exponencial del que entró como un pipiolo y acaba siendo el que parte la pana, pero poco más. Compararla como he visto por ahi con
El Padrino y cosas similares me parece hasta sacrilegio.
Igual que por ejemplo con
Malditos Bastardos o
La Cinta Blanca y pese a su larga duración y sobriedad, al estar tan llenas de matices cuanto más las meditas más te gustan y más cosas le sacas y crecen exponencialmente tras meditarlas y te apetece un segundo visionado, esta me ha parecido bastanta sencilla, con mucho cuerpo pero poca alma. Dicen que da miedo, que te tiene en tensión, que te escandaliza su violencia y yo que suelo ser susceptibles para estos temas de como un ser humano puede normalizar tanto la violencia y ser capaz de llevarse a alguien por delante sin despeinarse, solo he notado esa sensación como decía en la primera media hora.
Igual más adelante si a algún colega le apetece me la vuelvo a ver pero ahora mismo no me apetece y no creo que por mucho meditarla cambiara de opinión. Un
5.7 porque aunque le haya dado más palos que otra cosa no digo que sea mala, es más que correcta pero para mi no tanto como la ponen.