La verdad es que este corto animado impresiona visualmente, porque debe conllevar un curro impresionante el armar esa ciudad de Los Ángeles a base de logos de publicidad. En apenas un cuarto de hora se llegan a apreciar miles de marcas, algunas de las cuales cobran un especial protagonismo: maravilloso Ronald McDonald como joker, los agentes de Michelín, el Gigante Verde como guardador del zoo en el que el león de la metro le ruge a los niños de Haribo y Old Boy, el camionero Pringle, la chica Esso, el del Kentucky fried Chicken..... El corto cojea en el argumento, pues se nota que está puesto al servicio de la destreza visual que nos quieren enseñar, sobretodo con ese terremoto que no vendría a cuento. La música es buena y el final con las marcas "terrestres, planetarias, estelares..." está genial.
A mí me ha asombrado, un 7'4.