LA ÚLTIMA TENTACIÓN DE CRISTO
¨ MI CUERPO ES LA ARENA DONDE COMBATEN EL ESPÍRITU Y LA CARNE ¨
Director: Matin Scorsese
Actores: Willem Dafoe, Harvey Keitel, Barbara Hershey
Fotografía: Michael Balhaus
Música: Peter Gabriel
Género: Drama
País: EEUU
Año: 1988
Duración: 164 min
Nominaciones: Al Premio Óscar a Mejor Director; Nominación al Premio Globos de Oro a Mejor Música Original y Mejor Actriz de Soporte (B. Hershey); Nominación al Premio Grammy al Mejor Soundtrack Instrumental (P. Gabriel).
SINOPSIS: : A un joven carpintero que fabrica cruces (donde sus clientes romanos ejecutan a sus víctimas) le ha sido manifestado, desde su niñez, que tiene una gran misión por cumplir. Tras ir a un prostíbulo para despedirse de su frustrada "novia" de la adolescencia, nuestro protagonista va a un retiro en el desierto y luego deambula por el mundo reuniendo seguidores y esparciendo una doctrina de amor y redención. Pero las dudas le asaltan: ¿no serán las visiones y anuncios que recibió solo productos de su imaginación? ¿No será demasiado alto el precio que él pagará para cumplir su "misión"? ¿Es justo o no que él no pueda ser un hombre corriente? ¿No es más práctico imponer la justicia y la verdad que solo exponerla? Estas terribles reflexiones le acompañan en todo momento, llegando a hacerle optar, momentaneamente, por el camino más fácil. Al llegar el instante del sacrificio supremo, una manifestación sobrenatural le muestra una alternativa a tanto sufrimiento y dolor. El nombre del carpintero: Jesús de Nazaret.
CRITICA ÍNTIMA: Y todo lo que pudo haber sido…
En 1988, Martin Scorsese llevaría a la gran pantalla, con la colaboración de su guionista habitual Paul Schrader, la OBRA MAESTRA ABSOLUTA de la literatura universal que el novelista, filósofo y poeta griego Nikos Kazantzakis publicó en el año 1955, ¨ La Ultima Tentacion de Cristo¨.
Aquí Cristo es, nada más y nada menos, que todo un hombre. Es decir, que Cristo era humano en todos los sentidos (resultó ser muy polémica la parte en que se encuentra y es incitado por una desnuda María Magdalena -una bella Barbara Hershey-, capaz de sentirse atraído por una mujer, capaz de enamorarse -de la propia María Magdalena-, capaz de equivocarse, un hombre asediado y desbordado por la ingente misión que lo ha encomendado Dios, y que se debate entre un mar bravo de conflictos entre la carne y el espíritu, entre el cuerpo y el alma, que se bate en un oleaje de preguntas y dudas. Este Cristo cumple su misión y resulta ser un hombre admirable, pero es todavía más admirable por haber logrado superar tal cúmulo de dificultades. Por eso, "La última tentación de Cristo" ofrece, por una parte, la "versión oficial" de la vida de Cristo, extraída y deducida directamente de lo que sobre él se pueda leer, y por otra, una versión libre y figurada, solo planteada como posibilidad y como elemento enriquecedor para el enfoque argumental según la cual Cristo, como mero hombre, resultó engañado por un falso ángel de la guarda (Satanás), que libera su alma y satisface su cuerpo, pecando como un hombre, viviendo y muriendo como tal. Lo que hay que sacar como conclusiones de esta comprensiblemente polémica película, Scorsese no hace sino aplicar el texto bíblico: "Y el verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros" , que resulta idónea para un debate; y para quien esto suscribe loable y magnífica, sería la postura que el católico Scorsese plantea, creo yo, no solo ya de la religión católica sino de toda religión existente. No hay más verdades absolutas o verdades a secas, solo dudas e incertidumbres. Y esto da como resultado la figura de ese Cristo humano, temeroso de la inmensidad de su misión divina en la Tierra, abrumado por una lucha interior terrible.

Si Jesús de Nazaret amó a María Magdalena más allá de lo meramente humano, es decir hasta lo biológicamente femenino cautivador, siempre quedará sin revelar; pero lo que esta película presenta como novedoso y que ha causado en determinados sectores de pensamiento religioso-dogmático-inflexible, gran irritación y "autorasgamiento de vestiduras" es que en un momento dado de la misma se muestra una supuesta fantasía o pensamientos del Jesús moribundo —cuando éste se halla clavado en el madero, torturado, desangrándose en medio del martirio de la cruz—, acerca de lo que pudo haber sido su vida si en lugar de haber provocado a las autoridades religiosas con su actividad crítica de profeta, y por la cual se halla crucificado como se halla en ese instante, se hubiera decantado por emparejarse con María Magdalena, casarse y haber engendrado hijos con ella, siendo un hombre normal que trabaja y forma una familia para aportar continuación e hijos al mundo. ¡Esta es sin duda la TENTACIÓN!, quizás la última que pudo pasarle por la cabeza al hombre que iba a ser un paradigma de humanidad y divinidad por los siglos de los siglos: pensar que la opción de concretizar su amor en una mujer hubiese sido algo más atractivo que el hecho de ampliar su amor a todos los seres humanos y sufrir por ello tan graves consecuencias.
La película en sí es todo un deleite sensorial, un absoluto dominio de las técnicas cinemagráficas del cineasta probablemente más académicamente ortodoxo de la cinematografía universal, con un equilibrio en todas las facetas; puesta en escena, narración, ángulos, movimientos y giros de cámara, y una espléndida y apabullante fotografía a cargo de otro viejo colaborador del cineasta italo-americano, Michael Ballhaus y una no menos espectacular banda sonora a cargo del genial Peter Gabriel.

Willem Dafoe da una de las mejores actuaciones de su carrera, dramatizando a
un Jesucristo temeroso e indeciso, que finalmente logra descubrir cuál es el sentido de su vida. En el mismo parámetro de excelencia podemos expresarnos de Harvey Keitel, en el impactante rol de Judas, quien aquí no figura como el artífice de la traición, sino como una pieza necesaria e involuntaria. La fotografía es hiperrealista, no hay efectos especiales. Las cámaras tienen un filtro amarillento, para acrecentar el efecto del desierto y los paisajes áridos, lugar donde se desarrolla la mayor parte de la historia. Scorsese, impone un ritmo, pausado, de muy buena estructura ambiental, inspirado en motivos y referencias culturales árabes.

Así mismo, la dirección del gran maestro ítaloamericano, es lo suficientemente intensa para que, pese a la controversia mundial, lograra la nominación de la Academia. La Última Tentación de Cristo, pese a que en su mismo inicio manifiesta no estar basada en los evangelios y ser un producto ficticio, no pudo exhibirse como una película normal en 1988, debido a la restricción de clasificación y a las protestas de distintos grupos religiosos.
¨ FUE LA PELÍCULA MÁS DIFICIL QUE HE DIRIGIDO ¨Así lo declaró Scorsese hace unas semanas a la revista digital 20minutos.es refiriéndose a La última tentación de Crísto. Y no es para menos. Desde su compleja producción iniciada en 1983, no fue muy bien acogida la propuesta por ser demasiado cara; además la productora Paramount desconfiaba de los logros del realizador; se vio pospuesta hasta 1986, desaprobándose las locaciones en Jerusalén por lo que tuvo que ser rodada en Marruecos un año después, no sin antes sufrir una intensa campaña en su contra por organizaciones religiosas escandalizadas, pues la consideraban blasfema, sus prejuicios infundados llegaban al extremo argumentando una supuesta versión de un Cristo homosexual, una verdadera muestra de la ignorancia y actitud retrógrada de las ligas moralistas. Finalmente gracias a directivos de la Universal Pictures lograron sacar adelante el proyecto matizando su estructura original sin alterarse a pesar de varios cambios que se hicieron, tanto en locaciones, como en financiamiento.
Así, se logró reunir entre 100 mil y 150 mil dólares para sacar adelante el proyecto; Keitel (Judas) y David Bowie (Pilatos) trabajaron prácticamente gratis. Muchos de los artistas tuvieron que auto maquillarse. La esposa de Scorsese tuvo que trabajar como asistente de director y en ciertas ocasiones sosteniendo los micrófonos.
En su estreno mundial levantó ampollas irreparables para la frágil sensibilidad de los extremistas cristianos, quienes en un acto de intolerancia, atacaron y boicotearon la cinta. Los besos en la boca entre Juan Bautista y Jesús, o entre Judas y Jesús, la última tentación soñada de Cristo, deconstruyendo partes de la filosofía de Nietzche y Zaratustra y observando al mesías de los cristianos como un hombre común, pecando con una prostituta (Magdalena)y procreando, y la alteración de los evangelios cristianos y la ley judía fueron el detonante de esta épica polémica. Las protestas en todo el mundo llegaron a la quema de varias salas, y a su prohibición durante más de quince años en algunos países. Por este filme, Scorsese recibió su siguiente nominación al Óscar al mejor director, que tampoco ganó. Sin embargo, el respaldo que varias figuras del mundo político le dieron a esta película otorgó credibilidad y prestigio al filme.
EN FÍN, La película no es una critica a la Iglesia Católica ni a Jesús, ni mucho menos. Es la adaptación de una obra literaria. Sin fanatismos de ninguna especie, hay que ver esta propuesta como una obra artesanal. Algo a lo que todos tenemos derecho.El hijo del carpintero, Jesús de Nazaret (una vez más, espectacular Willem Dafoe) tumbado en el desértico suelo de Galilea se convulsiona torturado por los tormentos internos: "... la sensación comienza suave...".
Jesús, es un ser retraído y cobarde que se dedica a la construcción de crucifijos para el ceremonial de la cruficixión instaurado por los emisarios del imperio romano...
El pelirrojo Judas (brillante el actor fetiche en los inicios de Scorsese, Harvey Keitel) es por contra un zelote, miembro de la insurgencia judía contra los invasores romanos que acusa a Jesús de cobardía e indignidad.
Un día decide ir al monasterio esenio para redimirse y vencer sus tormentos. En definitiva convencerse de qué es lo que verdaderamente Dios espera de él...
Comienza el peregrinaje de Jesús por el mundo, pidiendo a Judas que sea su fiel bastión.
Pronto un ejército de acólitos seguidores le secundarán en el camino predicando el amor; los hijos del patrón pescador Zebedeo, Santiago y Juan, los hermanos Andrés y Pedro, el pastor Natanael, Felipe, el propio Judas, etc...
Un día decide irse sólo al desierto de Idumea, donde se le presentarán las tentaciones; primero la serpiente que le pide una familia, después el león que le pide un reino terrenal, y después la llamarada que no es sino Satanás...
Juan Bautista aconseja a Jesús entornar el hacha... El hacha sustituye al amor... Judas como zelote se relame... Saúl (Harry Dean Stanton), otro miembro destacado de los zelotes le advierte a Judas sobre el nazareno...
Por el camino Jesús realiza milagros; como el resucitar a Lázaro, el hermano de las solteras Marta y María...
En el momento crucial Jesús se echa para atrás, y arroja el hacha... Dios le pide definitivamente otro camino, para el cual necesita la ayuda de Judas. Jesús le pide que le traicione.
Pilatos (David bowie) sin necesidad de Herodes ni del pueblo judío, condena a Jesús.
Jesús sufre el tormento en silencio, mientras sus conciudadanos le arrojan piedras en su recorrido con el madero transversal de la cruz a cuestas, e incluso María Magdalena (Barbara Hershey) le escupe con descaro avergonzada por su actitud sumisa (tal vez también por su rechazo a ella)...
El resto es historia... Sólo que el falso ángel de la tentación, una niña con rostro arrebatadoramente enigmático le propone la salvación de la cruz, puesto que "Dios es misericorde y no castigador, y si dio a Abraham la oportunidad de no matar en sacrificio a su hijo...".
Jesús vivirá esa tentación soñada casándose con Magdalena y posteriormente cuando ésta muera, con María la hermana de Marta y Lázaro...
Un día en su lecho moribundo Natanael, Juan, Pedro y el propio Judas van a visitarle mientras Jerusalén arde en llamas...
Judas le recrimina no haber seguido los designios del Señor y haber salvado a Israel y al mundo...
Jesús se da cuenta del engaño, y en última instancia rechaza la última tentación exhalando sus ultimas palabras: "....se ha cumplido..." .