Toy Story 3 3D (2010)
Sinopsis Los creadores de Toy Story y Toy Story 2 abren de nuevo el baúl de los juguetes y nos traen de vuelta a la pandilla. Andy se ha hecho mayor y se prepara para marcharse a la universidad, lo que provoca la preocupación de Buzz, Woody y el resto de la banda por su incierto futuro. Dirigida por lee Unkrich (co-director de "Toy Story 2" y "Buscando a Nemo", "Toy Story 3" es una divertidísima aventura nueva en 3D que hace aterrizar a nuestros amigos en una guardería llena de críos salvajes que inmediatamente ponen su dedos pringosos en sus "nuevos" juguetes. Éstos tratan de mantenerse juntos en esta caótica situación asegurándose de que "ningún juguete se queda atrás". Mientras, Barbie conoce en persona a Ken (sí, ese Ken).
De: ElSeptimoArte.net Crítica Toy Story es una de esas franquicias que pasará a la historia por su calidad no sólo en su primera entrega, sino por llevar muy en alto su nombre en cada una de sus secuelas. Su tercera entrega no sólo se suma a un trabajo impecable en las dos anteriores sino que no conforme con ello, se levanta como el producto más sólido de los tres y que sólo es superado por la secuencia inicial debido a la originalidad que conllevaba esta nueva idea de adentrarnos en el mundo de los juguetes. Así es, Toy Story 3 se levanta para brillar como una de las estrellas más brillantes en el universo de Pixar y eso, no es poca cosa.
El largometraje no deja de lado nada. Lo mismo comedia, drama, suspenso, terror, aventura, romance, todo en un producto de no más de 110 minutos que nos deja satisfechos. Desde la secuencia inicial que nos muestra la belleza de ser niños y que hará recordar a más de uno nuestras aventuras con nuestros amigos favoritos llamando a la emoción y la nostalgia que conlleva hacer personal el recorrido. Luego de ello, la trama se centra lo que es y ya no es; Andy ha crecido y su futuro pende entre ser arrumbados en el desván o ser tirados a la basura. Es así como comienza la odisea de unos juguetes que se enfrentan a un problema moral que trasciende la pantalla grande.

La búsqueda de "una razón para existir" desemboca en un viaje de autodescubrimiento para Woody y compañía, quienes salen del hogar que les trajo tantos buenos momentos, pero en el cual ya no tienen cabida. Su deambular nos hace reflexionar acerca de como nosotros hemos tratamos a nuestros juguetes cuando crecimos. Es sencillo tirar a un ser inanimado, pero cuando este tiene sentimientos y es como una persona, la pérdida es tremenda y el vínculo emocional que Andy tiene con Woody se proyecta en una audiencia que hace suya la odisea de estos juguetes. Más de un nudo en la garganta y una que otra lágrima no se pueden evitar. Los diferentes sentimientos que estos seres inanimados transmiten, como abandono, nostalgia, ira, resentimiento y lealtad son explorados magistralmente.
Pero no todo es drama. La secuencia inicial brilla por el mundo que proyecta, un mundo tan real como lo hicimos alguna vez nosotros. La narrativa es lineal sin demasiadas sorpresas en el argumento, sólo con un giro espectacular en el climax como pocas películas lo logran en nuestros días haciendo patente el cariño que se ha estado gestando desde hace 15 años en que se inicio esta saga. Impecable el manejo del ritmo, las pausas y los espacios para darle lo mismo un aire de prisión tipo "Escape from Alcatraz (1974)" o un ambiente de comedia romántica tipo "Romeo + Juliet (1996)".
Si algo se puede reprochar al largometraje es el hecho de hacer un mediocre uso de la tecnología 3D, que queda a deber desde las primeras escenas. Una verdadera lástima y una sorpresa después de trabajos anteriores dónde sí se había tenido un uso (si bien no sobresaliente) diferente que añadía valor al producto final. El segundo fallo es en un mal manejo narrativo al apresurar los hechos inexplicablemente entre las secuencias finales y el climax dónde se nota torpe y falto de cohesión. Una pena porque desentona completamente con lo visto hasta ese momento.
Pero nada logra demeritar esta tercera entrega de Woody y compañía. Sólo queda felicitar a Pixar por un trabajo que la vuelve a situar en el lugar que le corresponde.
"Toy Story 3" como juguetes recién salidos del empaque.