TÍTULO ORIGINAL: La Cité des enfants perdus
AÑO: 1995
DURACIÓN: 112 min.
PAÍS: Francia
DIRECTOR: Jean-Pierre Jeunet, Marc Caro
GUIÓN: Jean-Pierre Jeunet, Marc Caro, Gilles Adrien
MÚSICA: Angelo Badalamenti
FOTOGRAFÍA: Darius Khondji
REPARTO: Ron Perlman, Daniel Emilfork, Judith Vittet, Dominique Pinon, Jean-Claude Dreyfuss, Geneviève Brunet, Mireille Mosse, Serge Merlin, Mapi Galán
Sinopsis: Sobre una plataforma marina perdida en la niebla, más allá del viejo campo de minas, el malvado Krank envejece prematuramente pues le falta una dimensión esencial: la facultad de soñar. Es por esto que rapta a los niños de la ciudad a fin de robarles sus sueños....Está acompañado de algunos compañeros de infortunio: Irvin, un cerebro que se encuentra en un liquido transparente dentro de un acuario; la señorita Bismuth y una banda de clónicos. En el otro lado de la niebla, en la ciudad portuaria, se encuentra One, una fuerza de la naturaleza, ingenuo pero terriblemente valiente, que busca a Denre, su hermano pequeño desaparecido.
Crítica: Una de las películas que más me ha marcado en mi vida ha sido Amélie, fue sin duda una película que me encandiló desde el principio (de hecho fue la primera por la que pague dos veces en el cine), y marco gran parte de mi adolescencia, una de las cosas que me hizo enamorarme de Amélie fue sin duda su fuerza visual, ese universo creado por Jean Pierre Jeunet tenía una fuerza enorme. Pero Amélie era una película muy optimista, antes había hecho otra mucho más oscura como era Delicatessen pero en la que la que contaba con un mundo igual de encantador que el de Amélie con la salvedad de que aquí se convertía en algo perturbador, y es exactamente lo que pasa en La ciudad de los Niños Perdidos, tiene un universo que te encanta y hechiza de primeras y lo convierte en algo totalmente perturbador, como un sueño robado como lo que les quitan a los niños.
No es una película al uso, aquí los niños son adultos, dicen palabrotas y se comportan como tal, e incluso se enamoran, como queda bastante claro en el personaje de la niña que acaba perdida por el personaje de Ron Perlman, aunque Jeunet no se atreve a dar el paso, pero realmente tampoco importa.
Me parece una gozada ya de sí la idea de la película, un hombre que no puede soñar y envejece rapidamente y para parar esto decide robar los sueños a los niños, y a través de esto construye una ciudad fantástica una especie de Venecia entre futurista y clásica... pero por supuesto si algo hace grande al cine de Jeunet, a parte de su fuerza visual son sus personajes, desde esas malvadas gemelas en busca de las joyas hasta los clones o el hermano del protagonista que siempre esta comiendo, da igual lo que sea, se forma un tremendo cuadro en el que todas sus piezas encajan a la perfección y entra de una forma maravillosa en ese universo de Jeunet.
Le encasqueto un
9