Memorias de China(Meng ying tong nian)
SINOPSIS:Pekín, en la actualidad. Durante el día, Mao Dabing (el Pequeño soldado Mao) trabaja de repartidor de agua embotellada, pero su pasión es ir al cine de noche. Una soleada tarde después del trabajo, Dabing se dirige hacia el cine a toda prisa en su bicicleta cuando, de repente, choca contra un montón de ladrillos en un callejón. Mientras se levanta, una joven que ha presenciado el incidente agarra un ladrillo y le golpea con él en la cabeza…
Mao Dabing despierta en el hospital con la cabeza vendada. La policía le informa de que se ha quedado sin trabajo y que su exjefe quiere que pague la bicicleta rota. Cuando Dabing ve por casualidad a la joven que lo golpeó, la emprende furiosamente contra ella. Pero la mujer parece no hacerle caso, y le da las llaves de su apartamento junto con una nota en la que le pide que cuide de su pecera.
Al entrar en la habitación de la joven, Mao Dabing queda impresionado al descubrir que es un santuario del cine, repleto de pósters, fotogramas y objetos relacionados con el séptimo arte. Entre esos objetos encuentra un diario y comienza a leerlo...
CRÍTICA: Un joven chino trabaja de repartidor de garrafas de agua. Un día tropieza con una pila de ladrillos y una chica le arrea con uno en la abeza, siendo él hospitalizado y ella detenida. Ella le pide que le cuide la casa y los peces, a lo que él asombrado acepta y encuentra que su casa es un homenaje al cine lleno de pósters, un proyector, ect.. y tiene un diario de la vida de ella que empieza a leer.
La pregunta principal es saber el por qué del ladrillazo en la cabeza. Con el diario como modo narrativo y a modo de constantes flashbacks, vamos asistiendo a la vida de la chica y con el tiempo y paciencia las razones de dicho golpeo en la cabeza.
Asistimos a una entrañable historia sobre una madre tratada como la peste tras tener a la protagonista y no conocerse el padre, la relación de ambas con el resto de convecinos, la de la niña con algún que otro amigo en una historia enmarcada en un pequeño pueblo que tiene como telón de fondo un cine al aire libre, fuente de entretenimiento y evasión del día a día para los protagonistas, con cosas que pueden recordar inevitablemente a
Cinema Paradiso.
Reconozco que la cinta puede ser en algún momento artificiosa, forzada hacia al drama y la lágrima fácil, con una preciosa (aunque repetitiva) BSO que conduce también a ello, pero yo me he dejado "engañar" y conquistar y me ha encantado.
Al principio era algo reticente porque además le cuesta arrancar pero poco a poco coge ritmo e interés, aunque sea algo irregular y tenga parte mejores y peores, toda la historia del hermano y lo que pasa en la azotea es el momento más álgido y ya no decae hasta el final, teniéndote con el corazón en un puño y los sentimientos a flor de piel.
Como digo, preciosa historia, con momentos para reir, para llorar y otros para reflexionar. Un
7.8