Linterna Verde(Green Lantern)

SINOPSIS:En un universo tan extenso como misterioso, una pequeña pero poderosa fuerza ha existido durante siglos. Protectores de la paz y la justicia ellos reciben el nombre de 'Green Lantern Corps', una hermandad de guerreros que han jurado mantener el orden intergaláctico donde cada Green Lantern lleva un anillo que le concede sus superpoderes. Pero cuando un nuevo enemigo llamado Parallax amenaza con romper el equilibrio de poder en el universo, su destino y el destino de la Tierra descansa en las manos de su nuevo recluta, el primer humano jamás seleccionado: Hal Jordan (Ryan Reynolds).
CRÍTICA: Verde que te quiero verdeMucho ha tardado Warner Bros. en tratar de aprovecharse de su acuerdo con DC Comics para probar suerte con otros personajes de su universo que no sean Batman y Superman, ya firmemente asentados en el ideario popular, especialmente si tenemos en cuenta el éxito y la fama que lleva acumulados su "rival" a la hora de explotar y/o dejar que le exploten su catálogo desde que los X-Men abrieran la puerta a la edad de oro de los superhéroes en la gran pantalla, una edad que tanto en el día más brillante como en la noche más oscura parece estar en peligro por la luz naranja de los anillos de la avaricia llamada a la saturación de producciones que vivan más del nombre que de sus poderes cinematográficos.
Con 'Linterna Verde', o mejor dicho 'Green Lantern' por aquello de que en inglés suena más "cool", el problema no radica tanto en vivir de su nombre como en dar a conocer dicho nombre, el de un superhéroe si me lo permiten de segunda división que carece de la popularidad y resonancia necesarias, al menos fuera del mundo de los aficionados al cómic, como para llegar, ver y vencer si sus responsables no se han aplicado verdaderamente a la hora de hacer unos deberes que exigen además convencer para optar a una reválida. Y si bien el resultado es más que correcto como un aceptable y distraído pasatiempo sin pretensiones que nunca cae en un ridículo que bordea constantemente, donde no arroja luz alguna esta 'Linterna verde' es sobre la posibilidad de que a los que adoran a la Marvel les entre algún tipo de temor ante el poder de un anillo por el que Gollum no se hubiera dejado corromper.

Al igual que nunca recuerdo cual se supone que es la respuesta correcta a la pregunta sobre qué fue antes, si el huevo o la gallina, no sé muy bien si conozco la existencia de 'Linterna Verde'... perdón, 'Green Lantern' al menos en su versión cinematográfica, desde antes o a partir de la producción de esta película y de algo más que de ver su logo en el pecho de Sheldon Cooper. Y en cierta manera una vez terminada la proyección la sensación es más bien contradictoria ante la duda de no saber afirmar con rotundidad si se ha arrojado algo de luz verdaderamente en ese sentido pues, como otros tantos primeros intentos, este filme ha sido concebido con el mismo miedo contra el que lucha Hal Jordan pero sin que la voluntad de la cinta para superar sus limitaciones y vencer a este poderoso enemigo sea parejo al del héroe al que intenta ensalzar.
'Linterna Verde' trae consigo la innecesaria costumbre de sentirse obligada a extenderse en los orígenes del personaje, error en el que se incurre en detrimento del desarrollo de una verdadera historia, algo en lo que un guión falto de sorpresas y rutinario se detiene en demasía entorpeciendo de forma constante el ritmo interno de la narración el cual no termina por arrancar, siendo cuando lo coge para detenerse inmediatamente después con los diálogos de algunas escenas superfluas y prescindibles que no hacen sino tratar en vano de dar dimensión a la arquetípica historia del macarra transformado en héroe a su pesar, tratado todo ello de forma harto infantil que erradica la seriedad formal de un pretendido background dramático sin trascendencia emocional. Indecisa a la hora de apostar decididamente por el drama, la acción o la comedia, el relato se mueve a trompicones y dando tumbos de un lado a otro, de forma intermitente y enlatada en unos se antojan insuficientes 100 minutos de metraje para dotar de enjundia a la producción más allá del fuego de artificio, resuelto todo con un modélico saber hacer cuya simpleza le permite ser la misma salvación que le impide ir un paso hacia alguna parte más estimulante. Simple y efectivo, sí, y en apariencia solvente pero hueco, y dotada de tanto información como carente la misma de utilidad.
Ausente el alma y la emoción este intento fallido de ser un Iron Man que termina por quedarse en un simple Thor y poco más que un hueco pasatiempo, su falta de una entidad propia real más allá del boceto y sus condicionantes que marque el punto necesario de originalidad para dotar de auténtica personalidad a su propuesta, dependiente de réditos pasados a los que no aporta por lo que merecer ser señalada fuera de la distracción que supone su visionado, el cual es salvado estoicamente en gran parte por la profesionalidad de sus efectos especiales, montaje o banda sonora, esta última obra del siempre fiable James Newton Howard por más que carezca de notas remarcables, así como una proyección más que convincente en 3D a pesar de que sobre el celuloide algunos planteamientos visuales no funcionen igual de bien que sobre el papel. Ni siquiera a los actores se les permite un margen para ofrecer algo que trascienda del mero compromiso, siendo Peter Sarsgaard y Mark Strong los únicos en sobresalir incluso por encima de sus líneas de un guión que convierte en interrogante la función de Tim Robbins, no así un Ryan Reynolds al que sin deslucir su buena planta y algo de carisma le queda un poco grande el uniforme de estrella de la función, algo remarcado por la falta de química y frialdad con la que este interactúa con una muy poco ubicada Blake Lively.
Esta producción de estudio antes que una película de su director, un Martin Campbell cuya efectiva y solvente puesta en escena no obstante es uno de los grandes aliados de una cinta que en manos de otro hubiera sucumbido inmisericorde ante Parallax, un enemigo demasiado poderoso al que no se le rinde el debido respeto, es una de esas que no es que vayan a lo fácil a la manera tradicional de los insustanciales blockbusters de rebajas, sino que es que están hechas con el freno de mano puesto y transitando de forma excesivamente contenida y cauta por esa fina línea en la que se sacrifica la pasión del riesgo en favor de la cobarde frialdad de que el proyecto no muera en el intento, una especie de traslación al celuloide de lo que comúnmente se conoce en fútbol como el catenaccio italiano donde no hay mejor ataque que una buena defensa, y no hay mejor victoria que no ser derrotado. Así, 'Green Lantern' es una impersonal producción que ni es buena ni es mala, es simplemente tan correcta como alcanza a serlo sin heroicidades ni opción alguna a poder ser una lograda o fallida producción por simple falta de pretensiones y ambición, la misma ausencia que por contra y dado la presencia de un equipo humano y técnico con cierto pedigrí permite que sus limitaciones no se adueñen de un resultado final que sin salvar el mundo tampoco lo destruirá, y cuya facilidad de visionado al menos permite un vistazo que no causa mayores molestias ocasionales.
Nota:
6.2Lo Mejor:
- Es entretenida
Lo Peor:
- Es olvidable