Seabiscuit 
 1
| | Traidor en el infierno 
 5 | | Eres mi héroe 
 2 | | La cinta blanca 
 3 | | El fotógrafo del pánico 
 4
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1 punto para Seabiscuit (Nota: 4)A los americanos les encantan las historias de auto superación, cuando todo está perdido y al final el sueño americano se impone, el orgullo americano llega y acabas ganando con el sudor de tu frente. Y estaría muy bien, si no nos las supiéramos ya enteritas de antemano.
Seabiscuit es el mejor ejemplo de lo que son estas películas, ambientada en los años 30, se encargan de reflejar al principio el crack del 29 y lo hundidos que están todos, no vaya a ser que se nos olvide, pero pese a todos los impedimentos, y cuando todo parece imposible, el sueño americano sale a la luz.
Y si, nos sabemos ya de sobra como va a acabar, porque sabemos que no hay otra opción, eso y el tono a sensiblería barata, acompañada de una horrenda banda sonora, hacen a Seabiscuit una película terriblemente ñoña y que ni siquiera consigue su principal objetivo, que es el de emocionar a un espectador que acaba terriblemente saturado.
Aún así, no todo es malo en Seabiscuit, y es que pese a ser una película bastante mediocre, cuenta con las maravillosas actuaciones de un gran elenco de secundarios, y unas carreras, realmente bien filmadas, dos puntos que harían a la película bastante más pasable de no durar dos horas que acaban resultando eternas.
5 puntos para Traidor en el infierno (Nota: 8,5) Crítica aquí2 puntos para Eres mi héroe (Nota: 6) Manuel Lozano, el niño de La lengua de las mariposas, se ha hecho mayor, ahora ya tiene 12 años, se hace pajas, empieza a descubrir el amor, la amistad, y hasta la política en unos tiempos realmente complicados en España, aunque nunca tanto como la cabeza de un adolescente.
La cosa empieza muy bien, con un inicio asombroso, a la gran presentación del personaje protagonista, llega la introducción a los nuevos días de su nueva vida, unos 20 minutos magníficos. Después de eso, es verdad que la cosa pierde fuelle, pero aún sigue funcionando y manteniendo el interés
Hay algún personaje que sobra mucho, como ese indio que quiere ser mucho y no consigue ser nada, pero la película consigue coger una línea bastante regular, y aguantar bien durante todo su metraje, una película muy interesante y entretenida.
3 puntos para La Cinta Blanca (Nota: 7,5)Interesante película de Haneke, en la que intenta hablar de el origen del nazismo, como bien explica su voz en off inicial, gran error porque no creo que ni mucho menos consiga representar lo que busca, ni mucho menos deja esa impresión en el espectador, cosa que no quita para que consiga aterrorizarse por lo que en ella acontece.
Y es que si dejamos de lado esa afirmación, quizá un poco pretenciosa, que el médico nos hace al principio de la película (vale, no lo dice como tal, pero lo deja claro), la película consigue ser una historia fascinante ambientada en los días previos a la primera guerra mundial.
Es cierto que la narrativa de Haneke, a veces se intuye demasiado tosca y pesada, sobre todo en la parte central, y desde luego a esta narrativa no le ayuda tampoco su duración. Pero aún así se consigue mantener la atención del espectador en todo momento.
Claro que mucha culpa tiene su fascinante fotografía, blanca, impoluta, como esa cinta, plenamente pura. Una fotografía realmente preciosa, en la que Haneke aprovecha al máximo el blanco y negro.
4 puntos para El Fotógrafo del Pánico (Nota:8)El fotógrafo del pánico está considerada el primer slasher de la historia, pero es mucho más que eso. Powell no quiere que juguemos a adivinar el asesino, por eso lo muestra nada más empezar la película, no quiere que nos aterremos con las imágenes de los crímenes, por eso no vemos un solo cadáver. Lo que Powell busca es que nos sintamos tan voyeurs como el propio protagonista, y que consigamos ese terror que el busca, y vamos que si lo consigue.
Es imposible no acordarse de La ventana indiscreta cuando se habla de El fotógrafo del pánico, pero hay una gran diferencia entre ambas, el personaje de James Stewart en la película de Hitchcock se convertía en mirón por casualidad, mientras que aquí, al terrorífico personaje que interpreta Karlheinz Böhm, le han llevado a ser un mirón, pero no un simple mirón, un mirón obsesionado por el rostro del terror. Esas fabulosas y terroríficas imágenes que vemos, y que al final se desvela por que resultan tan perturbadoras, no llegan siendo producto de la casualidad.
Y es que es sin duda clave lo bien construido que esta ese personaje, así como la buena narración de la película, para que la cinta funcione a la perfección. Además hay escenas magníficas, como ese baile mientras que Böhm va preparando minuciosamente todo, que mantienen al espectador en vilo. Y sobre todo, su final, su gran final, que no hace más que redondear lo que ya era una gran obra.
Un grupazo con todas las letras, a excepción de la del caballito que la he vuelto a ver y me ha gustado aún menos... pero bueno