MI NOMBRE ES VENGANZA
De entre las eminencias de autores de comics, es Alan Moore alguien que se ha destacado en este negocio, sobre todo por haber creado joyas dentro del género no tan comercial. Como muchos otros fanáticos de los comics, el respeto y la admiración es enorme puesto que es de los pocos que se ha especializado en el arte secuencial de las viñetas logrando trascender el medio, produciendo genuina literatura de profundo significado en todo sentido y una narrativa amén de ser considerada sustancialmente efectiva y brillante.
Actualmente se exhibe una adaptación de su novela gráfica conjunta con David Lloyd con el nombre V de Venganza (V for vendetta, EUA/Alemania-2005), cinta de la que no quedó totalmente satisfecho, mencionando que el guión era una perversión de su obra original; y es que para esto el escritor ya tenía callo, pues la pantalla grande no ha tratado con gratitud a sus novelas no importando que hayan terminado en “interesantes”. Desde el infierno (From hell, EUA-2001) y La liga extraordinaria (The league of extraordinary gentleman, EUA-2003) son una muestra de ello, en las que fue destrozada la ideología del autor y desfasando todo mérito artístico que Moore había logrado al realizarlas.
Definitivamente, Moore no es un autor fácil de entender, interpretar o adaptar y posiblemente por ello los defectos fueron evidentes. En esta ocasión, los hermanos Larry y Andy Wachowsky -los mismos de la sobrevalorada trilogía de Matrix (EUA-1997/2003)- guionizan esta historia dirigida por James McTeigue, con un punto a favor, y es que en realidad sí mantiene intacta la integridad de los personajes y la subversiva ideología anarquista de Moore. Lo que podría tener con ello su principal problema, pues es una de sus novelas más complejas es ese sentido.
Ambientada en un paisaje futurista de una Inglaterra totalitaria, una joven llamada Evey (Natalie Portman) es rescatada de una situación peligrosa por un hombre enmascarado conocido sólo como V (Hugo Weaving). Hábil en el arte del combate y el engaño, V comienza una revolución cuando llama a sus compatriotas a rebelarse ante la tiranía y la opresión. A medida que Evey descubre la verdad sobre el misterioso pasado de V, también descubre su propia verdad, y emerge como su aliada en la culminación de su plan para traer libertad y justicia de vuelta a una sociedad cargada de crueldad y corrupción.
La película respeta el mensaje anárquico de Moore siendo un tanto subversivos de manera eficiente, el problema fundamental está en el plano narrativo, que no ofrece explicaciones al espectador, complicando desde un inicio el entendimiento de la trama, lo que trae repercusiones durante el avance de la cinta. Las perfectas actuaciones soslayan ese aspecto y es que cuentan con un buen reparto comandado por Natalie Portman y el incondicional de los Wachowsky, Hugo Weaving además de Stephen Rea y Stephen Fry entre otros.
El arco dramático de la mayoría de los personajes es hasta cierto punto predecible, pero el trabajo no demerita, haciéndose notable pero sin culminar de ninguna manera. El director James McTeigue debuta aquí con una compleja historia que igual resultará para quienes la vean y crean que será una adaptación tal cual.
Carece de los elementos para ser una adecuada cinta de acción y resulta demasiado inherente y subversiva para ser tomada al pie de la letra teniendo con ello sus mayores inconvenientes para quienes esperan de los comics solo a personajes adaptados con poderes sobrenaturales o mutados. Posiblemente su recaudación se limite por ese aspecto, lo que solo plantea la necesidad de más adaptaciones de este tipo para poder con ello despertar el espíritu vivaz, real, crítico y cinematográfico para la apreciación de la realidad adentro y afuera de las salas cinematográficas.
Por Ángel Negrete