Yo también recuerdo aquel día con absoluta nitidez. Estaba en la cocina con mi padre, preparando unos filetes. Pusimos el telediario de Matías Prats y en seguida pusieron esas imágenes del impacto contra la primera torre, aunque aún se estaba barajando la posibilidad de que fuera un helicóptero o una avioneta. Así que, aunque las imágenes eran impactantantes, tampoco le dimos mayor importancia. Cuando volvieron con las imágenes, se vio el segundo impacto y Matías le dijo al corresponsal: ¡¡¡la otra torre, la otra torre!!! (sí, con un tono muy parecido a lo de ¿pero esto qué es?) Mi padre y yo nos pusimos delante de la tele, atónitos, diciendo ostras!!! ostras!!!! ¿qué pasa?:
http://www.youtube.com/v/D2ermBZi00o?version=3&Algo que destacaría, también, es que al vivirlo todo en directo, los propios presentadores de informativos de aquel día nos trasladaron su asombro, su incredulidad, que no podían retener, por muy profesionales que fueran (esos "bueno, bueno" o ese "Dios santo" de Matías lo patentizan claramente). Y todo con la inmediatez que nos proporciona la magia de la televisión.
Mi padre y yo nos quedamos pegados a la tele toda la tarde y llamamos por teléfono a mi madre que estaba en el trabajo y no se había enterado aún de nada.
No sé si alguno recordáis que, hasta en algunos medios, esa misma tarde, alguien llegó a aconsejar que la gente acudiera a estaciones y sitios muy concurridos con ¡¡¡máscaras antigas!!! Lo recuerdo como una anécdota, que muestra a la perfección la tensión y el miedo que se apoderó de todos en esos primeros compases. Sobre todo cuando, además de las torres, el Pentágono había sido atacado. Menos espectacular, pero más preocupante, porque habían conseguido atacar la defensa misma de EEUU.
Para mí, como creo que para todos, los momentos más espeluznantes, de lejos, fueron los de la gente tirándose desde las Torres para no morir quemada (aún me estremezco) y la caída en sí de los dos colosos. Nunca una imagen ha sido más metafórica de lo que nos llegaría después, con guerras, recorte de derechos y libertades, atrocidades, crisis.....
Creo que ese día no dejé de ver la tele hasta bien tarde y siento que vivimos un acontecimiento que tendremos que contar a nuestros hijos y nietos, porque es tan relevante como otros momentos claves de la historia, como ha dicho Edu. Un punto de inflexión en el que occidente parece que va a ir perdiendo su peso en la historia, quizás para ir dando paso a otros protagonistas, asiáticos sobre todo, porque aunque no sea la causa 100% directa, de aquellos atentados viene la crisis económica que está desangrando poco a poco a medio mundo.
Os recomiendo (gracias Edu) el documental "102 minutos que cambiaron América", hoy es un buen día (como otro cualquiera) para volver a que se nos pongan los pelos de punta.