SUBMARINO
Con el periscopio por fueraOliver Tate es un adolescente de 15 años, quien intenta salvar por su propia cuenta y riesgo la crisis matrimonial por la que están atravesando sus padres mientras que, al mismo tiempo, está en su despertar sexual cerca de su próximo cumpleaños, siendo ayudado para ello por una pirómana de la cual queda irremediablemente enamorado. Pero sin embargo, a pesar de esta sinopsis,
Submarino (
Submarine, Inglaterra-2010) no es una comedia dramática cualquiera, se arriesga a ir más allá de lo que han ido algunas cintas de temática similar y todo porque está muy bien formulada.
Richard Ayoade dirige y escribe –basado en la novela de Joe Dunthorne- esta su primer cinta en el terreno de la ficción luego de su debut con el documental musical
Artic Monkeys at The Apollo en 2008, documental que siguió al grupo británico
Artic Monkeys en una de sus presentaciones. A pesar de su poca experiencia en el terreno de la dirección pero con mucha en el terreno de la actuación; Ayoade sabe entonces como director que es lo que pueden darle los actores.
Encabezando el reparto tenemos al propio
Oliver interpretado por Craig Roberts, a la pirómana
Jordana interpretada por Yazmin Paige, y a los padres de
Oliver,
Lloyd y
Jill, interpretados por Noah Taylor y Sally Hawkins –siempre excepcional- respectivamente. Estos últimos tres personajes detonan las atmósferas vivenciales de
Oliver, quien en introspección verá con altibajos que muchas situaciones de su vida escapan de sus manos así intente lo contrario.
Ayoade pues, añade a la historia elementos cinematográficos bien delineados y estilizados que hacen que sea llevadera de principio a fin, porque la imagen es atractiva, sugerente, envolvente. Tiene giros de cámara interesantes, tomas bien proporcionadas –oro (3/4)- y meticulosas, montaje versátil, composiciones de arte a través del color que deslumbran en el contexto e invitan a llevar la mirada más allá, y efectivamente ocurre. En ocasiones es esta envoltura la que nos desvía la atención que merece una historia que parece cómica, pero no lo es. O bueno… habría que entender el humor de los británicos para poder asegurarlo.
En cierto sentido, la adaptación pretende caricaturizar la trama, a través de la voz en
off del protagonista contando sus desdichas y peripecias; al encuadrar diálogos provenientes de una mente fría, pero sin alma ni corazón. No es lo que ocurre por ejemplo con
Scott Pilgrim vs. los ex de la chica de mis sueños, donde a través de la comedia y el humor agudo se daban paso a situaciones con total indiferencia. En
Submarino la indiferencia subyace en el romance de Jordana, y la apacible y despreocupada actitud de los padres ante la figura de
Oliver, desencadenando emociones por igual tímidas aunque concisas.
Vaya que se toman muy en serio la comedia, y el resultado es por demás decente, homogéneo, y conciso. Al igual que en una novela raciona la obra a través de capítulos, y pretende que se entienda la novela como tal, como en esa parte en donde el lector dota de emociones a los personajes. Funciona con el espectador; y si tomamos en cuenta que Ayoade tiene un pulcro gusto musical, ayuda, y sólo se entiende con la ambientación musical de Andrew Hewit con música perfecta para acompañar la tristeza. A pesar de todo,
Submarino es una película tímida que no se atreve a salir totalmente del agua, salvo para ver si hay alguien ahí esperando.