¿Quién invadió a quién?Los a veces desmedidos intentos por ONG’s, o asociaciones dedicadas a salvaguardar la vida animal y vegetal alrededor del mundo, en algunos casos extremistas, ha luchado una batalla ardua por mantener a raya el avance indiscriminado de los humanos por encima de los demás seres vivos. Quizá se haya logrado mucho, quizá se haya logrado poco, pero los intentos nunca han sido suficientes.
La nueva cinta de
DreamWorks Animation trata un poco sobre este tema, pero la realidad es que el trasfondo es más acido de lo que a simple vista se ve. Después de que los estudios fueron absorbidos por
Viacom-Paramount -el acuerdo no incluía la compra de los estudios de animación-, por 1,600 millones de dólares, adquiriendo un catálogo que incluye una impresionante lista de títulos, ahora distribuyen
Vecinos invasores (
Over the hedge, EUA-2006), una excelente cinta para reflexionarle un rato.
Dirigida por Tim Johnson (el mismo de
HormiguitaZ y
Simbad: la leyenda de los siete mares) y Karey Kirkpatrick, esta producción de 83 minutos nos cuenta la historia del término de la temporada de hibernación de algunos animales del bosque. La primavera es el mejor pretexto para despertar, espabilarse, y nuevamente comenzar su ardua tarea para conseguir comida que habrán de guardar para el próximo invierno; pero algo ha ocurrido, mientras hibernaban, medio bosque desapareció, porque se han construido viviendas a los alrededores, y estas solo están separadas de los inquilinos del bosque por un gran y enorme seto que los divide; ahora la tarea será la de conseguir comida en los suburbios aún con los peligros que eso implica.
El guión estuvo manejado logradamente por K. Kirkpatrick, Len Blum, Lorne Cameron y D. Hoselton, adaptado de las tiras humorísticas de
Over the hedge, creadas por Michael Fry y T. Lewis, publicada diariamente desde junio de 1995, versando sobre los defectos de los humanos traducidos al lenguaje animal a través de ácidos comentarios y diálogos.
Y es justamente el rescate del espíritu ácido de la tira, que hace que
Vecinos… tenga sus mejores logros, pues la ironía adulta y ácida que plasman sobre las partes más cómicas del modo de vida occidental se ven retratadas muy fehaciente y corrosivamente sobre las costumbres alimenticias y la forma en que las desarrollamos, que nos hace litigar constantes vivencias acerca de nuestro modus vivendus y lo superfluos que nos hemos vuelto a causa de la globalización.
A través del humor de
slapstick y los distintos
gags, esta caricatura social se vuelve tan real, que lo único que puede dejar a los adultos es el reírnos de nosotros mismos, y a los niños, el ver esos hábitos, balanceados por una historia con valores. Es de destacar, que el personaje infantilesco de
Hammy, se lleva más de los momentos entrañables de la cinta, que nos recuerda a la ardilla que vigila incansante su bellota, en
La era de hielo de
20th Century Fox.
32 secuencias, 1427 planos, 110,880 fotogramas, 170 esquemas de color, 237 personas de equipo, más de tres años, y un esfuerzo inconmensurable que es de agradecerse. Sin embargo es la primera película de esta división que presenta pelo integral dinámico, (totalmente en el cuerpo), esto no es algo novedoso para la industria de la animación digital, pero si para estos estudios pues son la primera vez que lo han podido usar (hay que reconocer que
Pixar siempre ha estado a la vanguardia casi siempre por encima de los demás).
Por encima de que es una realidad el que nos estamos acabando los hábitats de muchas especies animales, esta es una cinta que se olvida de ese “gran detalle”, para dar venganza al burlarse de los problemas humanos; y aparte de todo burlarse de
Pixar, pues
DreamWorks Animation con
Vecinos invasores a alguien ha invadido –literalmente-, y esa es la taquilla que estaba destinada para los primeros, y lo hacen de que manera…
Por Ángel Negrete