Y ya que estamos, ayer viendo algún trocito de "Superman returns" en la tele me entró la nostalgia por ver una de las más grandes escenas de la historia del cine, que no es precisamente de "Superman returns" sino de la original (ésta seguro que le gusta a jescri

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Me encanta la tensión con la que está construida la escena. No sólo tarda en aparecer el desgraciado de Superman en la película, cuando todo el mundo lleva ya rato deseando que salga, sino también en este momento se hace de rogar. Media ciudad mirando al helicóptero a punto de caer y el público preguntándose ¿pero cuándo sale Superman? Y en esas que sale Clark Kent en modo despistado del edificio... parece que no se da cuenta ¿De dónde se ha caído este gorrito? Nada, que el condenado sigue sin darse cuenta. En esas que ve a la señora de rojo, mira arriba y ZAS... por fin, ya era hora. Desaparece Clark Kent y ya tenemos a Superman buscando una cabina de teléfono para cambiarse. Genial el gag del teléfono moderno sin cabina. La música de Williams sigue en crescendo, Clark cruza la calzada abriendose la camisa, muestra la S de Superman y al espectador se le erizan los pelos de la nuca. Ese preciso instante en el que aparece el héroe todavía no ha sido superado en ninguna peli de superheroes (y mira que el gesto lo han copiado hasta en las de Spiderman) y todavía me sigue produciendo la misma emoción que la primera vez que lo vi.
Aparte de la dirección, para mí lo mejor de la escena es la música de John Williams, sobre todo lo bien encajada que está en los momentos clave (probad a ver la escena sin música, no es lo mismo ni de lejos) y, para culminar, la actuación de Christopher Reeves, no sólo el mejor Superman ( nadie ha volado con su elegancia) sino también (y ahí es donde saca una diferencia abrumadora al resto) el mejor Clark Kent.