El regreso del súper Hombre de Acero
¡Es un pájaro!, ¡No, es un avión!, ¡¡¡No, es Superman!!! Así es, el superhéroe favorito de muchos, en este 2006 hace su reaparición tras casi 20 años de inercia creativa en que ningún estudio ni avispado director se animaba a concretar una producción de tal envergadura. Con lo anterior, se podría considerar antes imperdonable que impensable, que alguien no se encuentre empapado de cultura general acerca del mito que representa este personaje, y del parteaguas que logró generar a partir de su creación. Aún con ello, un breve recordatorio no está por hacerle mal a nadie.
Los ingenuos creadores
Corría el año de 1931 cuando Jerry Siegel y Joe Shuster se conocieron en la preparatoria de Cleveland. Ambos fanáticos de cintas de ficción, tramaron esbozos de este personaje en muchos cuentos cortos; pero nunca corrieron con la suerte de verlas publicadas por alguna editorial. Fue hasta después de 1937 que la Detective Comics Inc. (antes Nacional Allied Publishing) buscando material nuevo, les ofrece a Siegel y Shuster la oportunidad de ver figurar entre sus páginas a Superman. La respuesta de estos jóvenes no se hizo esperar, y al mundo entonces le llegó de golpe un personaje que revaloraba todo lo que hasta entonces habían conocido.
Cabe aclarar que pese a las numerosas ventas de los cómics de la DC (Detective Comics Inc.) a causa de la incorporación de Superman, este no tenía un cómic propio, pues solo formaba parte de las páginas de Action comics, donde se concentraban cantidad de personajes. Aún con ello, y debido al éxito, Superman aparecía en prácticamente todas las portadas del cómic.
Las copias comenzaron a surgir por todos lados, y cada quien lanzó a otros superhéroes; Superman seguía siendo el más imponente. Para 1939, ya tenía su propio cómic: Superman, además de aparecer en Action comics, Comics world’s finest y All star comics. Debido al empuje y con base en que los jóvenes eran los más fervientes seguidores del superhéroe; otro nuevo editor moldeó un código de ética en el cual la justicia estaba por encima de los poderes, para así evitar imitaciones de los actos. De igual manera, también se revaloró la historia del superhéroe, pues muchos detalles sobre el desenvolvimiento de la vida de Superman eran cambiados una y otra vez.
Tristemente para los creadores de Superman, en su deseo de figurar cedieron los derechos del personaje a DC Comics por 130 dólares y el crédito correspondiente. Después de la Segunda Guerra Mundial y debido a sus pocas ganancias demandaron a DC intentando recuperar los derechos. Lógicamente perdieron la demanda y quedaron en la miseria recibiendo solo 100 mil dólares, con lo cual se removió su crédito. Cuando se habló de llevar al cine a Superman, y previendo que les afectaría el hecho, la DC les dio una pensión vitalicia de 35 mil dólares anuales, y el crédito, no así la devolución de los derechos. Shuster murió en 1992 y Siegel lo siguió en 1996.
El mítico superhéroe
Es un hecho, que si no somos seguidores asiduos de Superman, no nos podremos enterar de mucho de su historia –ya no de su desenvolvimiento en el mundo del cómic, sino en el mundo de su cómic-; pues sería prácticamente imposible sugerir que después de 70 años la historia del superhéroe siga cronológicamente, sino que ha dado sus saltos en el tiempo y ha vuelto reiniciar sus causas, sus acciones y hasta su misma historia.
De entre lo más identificable de ese aspecto, nos hemos de encontrar con un par de Hombres de Acero, el de la Tierra 1 y el de la Tierra 2; este último se conoce como el Superman de la era dorada y solo funciona con modificaciones atenuadas de la historia original además de historias inéditas en un nuevo universo alterno y conjunto a la tierra; en este universo, Superman muere.
El Superman de Tierra 1 es el que todos conocemos de sobra: En la época de los 60’s, nace en Kriptón, Kal-El siendo hijo del científico Jor-El, quien descubre que Kriptón estaba destinado a explotar y desaparecer, por lo que él y su esposa Lara imposibilitados a dejar el planeta por estar atados genéticamente a el, crearon una cámara matriz que rompió la atadura genética de Kal-El su hijo, y lo enviaron a la Tierra, donde la baja gravedad y la estrella llamada Sol, le darían al niño superpoderes. Kriptón estalló, y Kal-El aterrizó cerca de Smallville, donde Jonathan y Martha Kent (en cómics John y Mary) lo encuentran y lo adoptan legalmente bajo el nombre de Clark Kent.
Con el tiempo se da cuenta de sus extraordinarios poderes y su fuerza descomunal, y comienza a usarlos con medida en situaciones de alto control para procurar la justicia y el bien común. Se muda entonces a Metrópolis para estudiar la universidad, ahí encuentra trabajo como reportero del Daily Planet y se envuelve en romance con Lois Lane quien también colabora en el diario; pero siempre lidiando con su otra identidad, la de paladín de la justicia.
Las adaptaciones fílmicas
Superman en la actualidad es un personaje de culto a nivel internacional, y aún se siguen editando sus historias en decenas de países; y como tal, hubiera sido impensable que la industria cinematográfica no le hubiera guiñado un ojo al superhéroe, asegurando con ello un éxito taquillero sobremanera, pues el personaje siempre se ha encontrado bien cimentado, por lo cual a finales de los 70’s, la primera adaptación del cómic a la pantalla grande tuvo lugar: Superman: La película (Superman: The movie, Inglaterra-1978), con un éxito arrollador.
Le sucedieron tres secuelas que confirmaron el porque la primera había sido un éxito y aunque entrega tras entrega no rezaban novedad alguna el éxito fue casi similar. Estas fueron Superman 2 (Superman II, Inglaterra-1980), Superman 3 (Superman III, Inglaterra-1983) y Superman 4: En busca de la paz (Superman IV: The quest for peace, Inglaterra- 1987), compartiendo en las cuatro al siempre presente y mítico a la vez Christopher Reeve en el papel de Superman, dotándolo de un énfasis y credibilidad fidedigna al del cómic, con los aires de elocuencia que el personaje requería.
El personaje maldito
Lo que resultó en un hecho más trivial que otra cosa, fue la vaga oportunidad de continuar con la saga, pues al personaje se le comenzaron a colgar maldiciones recurrentes acerca de su mala fortuna para quienes estaban involucrados de alguna u otra forma con él y el destino que podía depararles a los mismos, como le ocurrió a la editorial Consolidated Book Publishers, que apenas les hubo llegado el proyecto de Superman para una posible publicación, se fue a la quiebra. O como le pasó al estudio de animación de los Hermanos Fleischer, quienes en 1942 realizaron una serie de dibujos animados sobre Superman, y ocurrió que los creadores perdieron su estudio.
Por su parte, el actor George Reeves, quien interpretó al personaje en televisión casi por 10 años, nunca se pudo quitar la sombra de Superman, y sumido en depresión se suicidó en 1959 después de haberse cancelado la serie del personaje que le dio fama total. Posteriormente, el protagonista de las cintas de Superman, Christopher Reeve sufrió un terrible accidente que rompió su médula espinal y lo condenó a vivir en una silla de ruedas (lo cual no ha sido impedimento alguno para que se desenvuelva en otras actividades, entre ellas la de seguir actuando).
Por esta ambigua razón se manejó que nadie se quería poner en la postura de llevar al cine una nueva aventura del superhéroe, cuando en realidad no había un proyecto concreto sobre una nueva secuela, hasta que Bryan Synger, un director probadísimo con cintas de excelente factura como Sospechosos comunes (The usual suspects, EUA-1995) o El aprendiz (Apt pupil, EUA-1998) o las también adaptadas de cómics X-Men (EUA-2000), y X-Men 2 (X2: United, EUA-2003), se adueñó del proyecto, logrando así acariciar una idea que a el le daba la oportunidad de resucitar de nuevo al héroe que para al menos el cine, estaba muerto.
El regreso más esperado
Para lo anterior, Synger hubo de abandonar la tercera parte de X-Men y dejarla en manos de Brett Ratner (quien a su vez abandonó el proyecto de Superman), y aunque todos auguraban que Synger lograría un producto de gran manufactura de principio a fin –a juzgar por las adaptaciones de los Hombres X-, algo falló en el proceso, ya que la fórmula que nos sugiere, no cuaja a momentos en Superman regresa (Superman returns, EUA-2006).
En esta ocasión, la cinta continua 5 años después de la última, cuando Superman (Brandon Routh) regresa a la Tierra y se da cuenta de que el mundo aparentemente ha a prendido a vivir sistemáticamente sin él. Al tiempo, un antiguo enemigo de Superman intenta cometer ciertas fechorías que pondrán en peligro gran parte de EUA, y la estabilidad mundial; es entonces cuando Superman deberá recordarle al mundo porque es necesario en ocasiones un poco de ayuda.
La premisa resulta atractiva de buenas a primeras, pero no ahondando en la visualización de los elementos de este correlato de efectos digitales al que tiende demasiado y en algunas tomas llegan a ser muy notorios, no así en la mayoría, y es que la secuencia en la que trata de detener un avión en el aire está lograda espectacularmente y la edición despampanante lleva el mérito.
El diseño de producción es muy bueno al igual que la música, donde para nada se olvidan aquellos acordes que han hecho clásica la entrada de Superman a escena, pero tanto desparpaje de CGI quizá se pudo ver solventado si se avocasen más al desarrollo de la temática de un guión, que se va hundiendo con el paso de la cinta; y aclarando que esto no se les debe a los parcos e inexpresivos actores que solo convencen de manera artificiosa en su papel, sino a otros aspectos,
Y ni como justificar la estupidez del personaje de Lex Luthor (Kevin Spacey), quien para sobresalir de su séquito de malvados tuvo que rodearse de los más tontos. Además, aunque es su némesis perfecta, hay más villanos en el universo de este superhéroe, y pareciera que no hay otro. Ciertamente el camino más probado es el más certero, y no se puede decir que la cinta no cumple con un cometido único que es el de entretener a las masas, pero no funciona como el regreso perfecto que todos desearían.
Quizá tengan que pasar más años para que alguien logre de nuevo traernos al Superman de antaño y al que todos recordamos, porque Synger, aún sin pretensiones no lo logra, y hubiese sido mejor que culminara una trilogía que perfectamente. Ahora que Superman ha regresado, puede ir pensando en retirarse otros años, porque esta entrada cuasitriunfal no le ha funcionado del todo.