DOA: DEAD OR ALIVE
DOA: Detestarla o aborrecerla Por si las pésimas adaptaciones de cintas como
Street fighter: La última batalla (
Street fighter, EUA-1994) y
Mortal kombat (
Mortal kombat, EUA-1995) y
Mortal kombat 2: Aniquilación (
Mortal kombat 2: Aniquilacion, EUA-1997) –y pensar que hay una posible tercera parte titulada
Mortal kombat 3: Devastación para el 2007-, nos llega una cinta también basada en un videojuego donde las artes de los distintos tipos de pelea de enfrentamiento uno a uno se hace presente, nos referimos a
DOA: Dead or alive (
EUA-2006), basada en el videojuego del mismo nombre.
No creemos que el director Corey Yuen, haya decidido realizar una buena película, ni haya pretendido entregarnos algo original y de calidad, por lo cual entendemos que no haya sucedido de esa manera, pero una cosa es realizar una cinta a sabiendas de que el resultado será mediano, a decidir realizar una cinta que se sabe no contará con adeptos necesarios ni como para que sea mala, sino totalmente mediocre, y es que hay limites para todo, y esta cinta los sobrepasa.
DOA… se basa en una prescindible saga de videojuegos que no aporta nada al mundo de las consolas, y entonces ¿por qué habría de hacerlo para el cine? Ciertamente, el juego no tiene muy buenos gráficos, ni un motor muy depurado, incluso no tiene muy buenos luchadores ni tácticas de pelea, así como ni definición psicológica de personajes. Es un videojuego donde se pelea por pelear, y el mayor atractivo quizá sea ver a las luchadoras con diminutos bikinis que se pueden configurar para cada una de las féminas del juego.
Y si esto es lo más rescatable del juego, imaginemos para donde tira la película; ciertamente va hacia donde mismo, pues veremos solo primeros planos de vientres, pechos, traseros por encima de secuencias luchísticas. Corey Yuen no arma de ninguna manera una buena cinta, y de hecho los gráficos utilizados aquí, se acercan mucho a la temática del videojuego en el sentido estricto de imagen y concepto. Quizá tenga algo que ver que el productor de esta es el otrora director de
Mortal kombat. Corey Yuen por su parte lo más decente que ha podido dirigir es
El transportador (
The transporter, EUA-2002) que en realidad no era una mala cinta.
Aquí, cuatro bellas mujeres comienzan como rivales en un concurso de artes marciales al que sólo puede accederse por invitación. Sin embargo, no tardarán en encontrarse luchando en equipo contra una fuerza siniestra y extraña.
Tina Armstrong es una superestrella en el mundo de la lucha femenina.
Christie es una bella ladrona y asesina a sueldo. La princesa
Kasumi es una guerrera aristócrata asiática que recibió formación de maestros de las artes marciales.
Helena Douglas es una atleta de deportes extremos cuyo trágico pasado la obliga a confinarse en un lejano palacio del sureste asiático, que es donde tiene lugar el torneo de
Dead or alive.
Finalmente la dirección de Yuen no es buena, y pedir grandes interpretaciones, sería como pedir peras al olmo. En el guión –que fue por donde comenzaron mal-, no existe una historia coherente e inteligente; solo vemos una historia repetitiva y un reparto de totales desconocidos que parece que solo fueron elegidos para sus respectivos papeles por cuestiones de habilidad de pelea física, por que de actuación no saben ni pío.
La película resulta un bodrio en los primeros 5 minutos, y si tenemos la osadía de intentar verla completa, nos daremos cuenta de que esos cinco minutos fueron solo la advertencia, pues no hay entretenimiento valido al entregarnos un producto aburrido que no captura la atención del espectador –las peleas resultan ridículas y bastante articuladas para parecer reales-. Con cintas como esta solo quedan dos opciones forzosas a sabiendas de que elegiremos una forzosamente: detestarla o aborrecerla, no hay dos sin tres, y cualquiera que sea la respuesta, moriremos en el intento.