LOS 4 FANTÁSTICOS
Y SILVER SURFER
Cuando lo fantástico se desliza Es de repente increíble saber que uno de los títulos de cómics que tienen un lugar principal en la historia de la historieta estadounidense, con su adaptación cinematográfica se vea menos que beneficiado. Es lo que le ocurre a
Los 4 fantásticos, que en su primera versión a la pantalla grande parece que son de lso menos populares, o por lo menos no son muy amigos de la taquilla. Ahora, con la secuela de
Los 4 fantásticos, las cosas no distan mucho de ser diferentes.
Después de que
Los 4 fantásticos fue considerada como una de las peores adaptaciones cinematográficas que se han hecho de un cómic, la
20th Century Fox decidió apresuradamente organizar una secuela, no sabemos si para resarcir el daño o de plano para vengarse de los críticos. En la primera película de
Los 4 fantásticos, la adaptación resultó aburrida, risible y absolutamente desechable; donde no había línea para crear emociones honestas y personajes creíbles; y es que no existía psicología delineada de ninguno de los personajes y lo único que daban era un tanto de lástima.
Siguiendo la misma propuesta de la producción original pero con una idea más elaborada -en realidad solo un poco- ciertamente guarda un pcoo más de similitud con la historieta en la que se basa, y sumémosle muchos
FX, pues parece que entonces las cosas no podían salir tan mal... y sin embargo salieron. Pero bueno, al menos ha resultado en una película que no se tambalea de buenas a primeras como la anterior.
En
Los 4 fantásticos y Silver Surfer (
Fantastic four: Rise of the Silver Surfer, EUA/Alemania-2007), la
20th Century Fox intenta traernos en 92 minutos, una historia que entra un poco más de lleno a aventurar a los personajes a la acción, no encontrándolos ya sumergidos en la pena cansada de los personajes que la primera parte proveía. Repite asimismo Tim Story en la dirección -una verdadera bomba
molotov-.
En esta ocasión, la conocida familia de superhéroes está de manteles largos pues tras una boda fallida,
Sue (Jessica Alba) y
Reed (Ioan Gruffudd) planean volver a casarse. Estos planes se verán deshechos, pues están a punto de enfrentar al enigmático heraldo intergaláctico de nombre
Silver Surfer (Doug Jones; voz de Laurence Fishburne), quien llega a la
Tierra para prepararla para su destrucción, pues los planetas en donde se presenta este ser son destruidos ocho días después por
Galactus. Al tiempo deben hacer frente al sorprendente regreso de su enemigo, el
Doctor Doom (Andre Braugher), todo al tiempo que luchan por mantenerse unidos y seguir como una verdadera familia a pesar de su naturaleza.
Sin ofrecer nada más que una historia simple, comerciales obvios y una bonita muestra de efectos especiales, la cinta esta armada para dejar el drama a un lado y embelezarnos con la forma, pero fuera de eso, no hay nada más. Obviamente
Los 4 fantásticos y Silver Surfer no es una película para fanáticos puristas de éstos héroes y mucho menos para quienes esperaban un drama con efectos especiales. Con el mal sabor de boca de la anterior, el no esperar nada -cero expectativas- de la secuela la hace de un único halago, y es que finalmente lo que le queda ser es una aventura entretenida que al menos no resulta tan decepcionante como el resto de las grandes producciones que se han visto este año.
El argullido punto a favor al que nos referimos, consiste en olvidar cualquier pretensión de profundidad o complejidad narrativa. es decir, la lógica narrativa ubicada en contextos reales no existe como en cintas de ficción más realistas. La película trata de mantener un tono ligero y humorístico, reduciendo el potencial fin del mundo a una mera inconveniencia que interrumpe los planes de los héroes y del villano. Sobra decir que ese no es un buen método para generar drama, de modo que los efectos especiales y las aparatosas secuencias de acción carecen de respaldo emocional y significado narrativo.
Simplemente señalar que si su intención de hacer una película más segura e infantil fuera suficiente excusa para hacerla también más predecible y estúpida entonces hubieron cumplido aunque desperdiciaron muchas oportunidades; y ya las recuperarán en la obligada tercera parte -la escena adicional en los créditos tiene que algo que ver-. Quien busque una visión más compleja y verdadera de estos personajes, mejor leáse los cómics; porque esta secuela aún con aspectos más relevantes que su predecesora, se desliza continuamente hasta que no queda rastro de ella.