Los Simpson van al cine
La originalidad de Los Simpson es, en su conjunto, una crítica a todos los aspectos de la sociedad estadounidense: su forma de vida, sus valores, sus prejuicios, su sistema político; por eso no se entiende como en su versión para cine, donde se supone que tienen un poco más de libertad que en televisión de paga o abierta, las cosas no resulten como deberían resultar.
Trasladar temas vigentes en la narración de las aventuras con sonada originalidad, que aunque no parece la misma, sí siguen con ese recalcitrante humor nada convencional hasta hoy día. Los Simpson: La película (The Simpsons movie, EUA-2007) de escasos 87 minutos desde que comienza, plantea una pregunta clave en la que todos deberíamos pensar; y Homero la plantea muy bien al asistir con su familia al cine a ver a Tomy y Daly en su versión cinematográfica “¿Por qué pagar para ver en el cine algo que podemos ver en casa sin costo?” La verdad es un claro mensaje que hay que tomar en cuenta, pues aunque Los Simpson: La película es entretenida, divertida y todo lo que quieran, la verdad es que es solo un capítulo extendido de la serie de televisión.
Una trama que se antoja simple, y de hecho lo es y solo es levantada por el potencial de la familia y su peculiar sentido del humor, de hecho se valen para ello de parodias de algunos elementos pop culturales de EUA, y sobretodo de cintas como Spider-Man, Harry Potter, Titanic y Una verdad incómoda, e incluso hasta se mofan de Disney. Los Simpson: La película ofrece algo para todo tipo de audiencias, y su atractivo indudablemente recae en repetir la formula, que aunque no se nota gastada si ha sufrido los constantes cambios temporales, pues de ser una subversiva comedia televisiva, se ha convertido en una fuente de gran alcance económico que se comprueba con la adaptación.
Si optan por verla, la satisfacción estará garantizada y con creces, y aunque básicamente no es recomendable por el formato en el que esta ubicada -pues ver un maratón en televisión resultaría igual de gratificante-, la verdad es que quizá se arrepientan de no ver un espectáculo así en el cine, pues como rezaba más o menos el trailer, “Tanta estupidez solo podía caber en pantalla grande”.